Playa de Can Picafort con torre de vigilancia y bañistas al amanecer

Can Picafort: Muerte en la playa – ¿Hubo suficiente protección contra los peligros del agua?

Un turista alemán de 62 años fue rescatado sin vida del mar frente a Can Picafort por la mañana. El incidente plantea preguntas sobre la vigilancia en la playa, la disponibilidad de recursos y la prevención.

Triste hallazgo por la mañana: un hombre muere frente a Can Picafort

En una mañana avanzada de verano, cuando el sol ya calentaba con fuerza y las gaviotas sobrevolaban el paseo marítimo, unos paseantes encontraron un cuerpo sin vida en el agua frente a Can Picafort. Sobre las 10:15 horas lo sacaron a la orilla: se trataba de un turista alemán de 62 años. El caso aparece reseñado en el reportaje Paro cardíaco en la playa de Can Picafort: preguntas que quedan e ideas para el futuro. La normalmente animada promenade aún estaba tranquila, las pequeñas cafeterías abrían sus persianas y lanchas a motor zumbaban a lo lejos.

¿Se pudo haber evitado la muerte?

Esta es la pregunta central que muchos se hicieron in situ: ¿hubiera cambiado el desenlace una vigilancia profesional? Testigos relatan que el servicio de socorrismo regular en ese tramo no estaba de servicio. En su lugar, bañistas y un socorrista que estaba fuera de servicio comenzaron de inmediato maniobras de reanimación, hasta la llegada de médicos del 061 (servicio de emergencias), unidades del servicio privado Falck y la policía local. Durante más de media hora practicaron reanimación cardiopulmonar (RCP) y ventilación con bolsa-mascarilla. Aun así, se constató la muerte en el lugar.

Análisis: personal, horarios de servicio y responsabilidades

En el debate público a menudo se reduce todo a una acusación simple: “¿Por qué no había nadie en la torre?” La respuesta es más compleja. Muchas zonas de Mallorca están gestionadas por empresas privadas que deben cumplir horarios, presupuestos y condiciones contractuales. Precisamente en horarios marginales o primeras horas de la mañana surgen lagunas: cambios de turno, pausas obligatorias o simplemente menos personal fuera de temporada alta. El hecho de que un socorrista fuera de servicio interviniera demuestra tanto la profesionalidad de personas concretas como un problema sistémico: ¿se confía demasiado en la entrega individual en lugar de en estructuras continuas? Un episodio similar se relató en Intento de rescate mortal en Son Bauló: qué debe cambiar tras el drama en la playa.

Aspectos que suelen pasar desapercibidos

Primero: la historia clínica. Si el hombre tuvo molestias previas o sufrió un evento cardiaco está aún en investigación. Segundo: la disponibilidad de desfibriladores. No todos los tramos de playa y hoteles disponen de DEA accesibles al público, y a menudo su ubicación no es evidente para los visitantes. Tercero: la formación del personal turístico. En este caso también ayudó un socorrista de un hotel: muchos hoteleros forman a su personal en primeros auxilios, pero no es una obligación legal y la calidad de los cursos varía.

Mejoras concretas posibles

Hay medidas prácticas que a corto plazo pueden salvar vidas: prolongar la presencia en las torres durante los meses de verano, coordinar mejor los horarios entre administraciones municipales y proveedores privados, marcar y registrar obligatoriamente los puntos con DEA a lo largo de la costa, y realizar ejercicios conjuntos y comunicados públicamente entre policía, SAMU y proveedores privados. Además: campañas informativas en alemán, inglés y español dirigidas especialmente a los turistas mayores —por ejemplo, avisos sobre corrientes y la importancia de no nadar solos mar adentro.

RCP por testigos y el papel de la sociedad

Es positivo que peatones y trabajadores turísticos intervinieran de inmediato. La reanimación por laicos puede ser decisiva: los estudios muestran que comenzar pronto la RCP aumenta mucho las probabilidades de supervivencia, como se evidenció en casos recientes como el Incidente de baño crítico en el Arenal: demanda de mejores medidas de protección. En Mallorca, donde muchos turistas son mayores, el conocimiento de primeros auxilios no debería depender de la casualidad: cursos gratuitos en paseos marítimos, hoteles y municipios serían un paso realista; organizaciones como Cruz Roja — cursos de primeros auxilios ofrecen formación accesible. Pequeñas acciones como señalizar mejor las rutas de evacuación y los números de emergencia son fáciles de implementar.

Qué están haciendo ahora las autoridades

La policía local y las autoridades sanitarias investigan las circunstancias; los datos personales del fallecido han sido comunicados a las oficinas consulares. El debate oficial se centrará en dos puntos: medidas de corto plazo para mejorar la vigilancia de playas y condiciones contractuales a largo plazo con los servicios privados de rescate. También está por ver cómo se repartirán los costes: una cuestión que suele pasarse por alto pero que resulta crucial para lograr una cobertura amplia.

Un llamamiento a bañistas y responsables

El suceso en Can Picafort es doloroso y recuerda lo rápido que una mañana tranquila puede convertirse en una situación de riesgo vital. Atención a las banderas, nada preferiblemente en zonas vigiladas y cuídense mutuamente. A los responsables: revisen críticamente los turnos, marquen los DEA de forma visible e inviertan en prevención y concienciación. En Mallorca, donde el sonido de las olas y el bullicio del paseo son parte del día a día, no debemos dejar la seguridad al azar.

Nuestros pensamientos están con los familiares. Las autoridades piden respeto a la privacidad durante la investigación en curso.

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