Documentos y archivos legales relacionados con la disputa por la herencia de Desclaux entre Mallorca, Suiza y Mónaco

Disputa por la herencia de Desclaux: pareja mallorquina reclama un castillo en Mónaco

Una disputa sucesoria conecta Palma, Suiza y Mónaco: una pareja mallorquina reclama participaciones en la herencia del empresario Esteban Desclaux —hasta llegar a un presunto castillo en Mónaco. ¿Qué hay detrás de los documentos y cuánto de realistas son las reclamaciones?

Palma, brisa matinal y una herencia que traspasa fronteras

Mientras paseaba una mañana tranquila por Palma —las calles perfumadas por la brisa marina, palomas y el ocasional ruido de vajilla de los cafés en el Passeig del Born— recibí varios indicios sobre un caso jurídico que corre en la prensa local. Dos personas que viajan entre Mallorca y Suiza han presentado en los tribunales reclamaciones sobre la herencia del fallecido empresario Esteban Desclaux. En las demandas aparecen villas, fincas y, de forma llamativa, la palabra «castillo» en Mónaco.

La pregunta clave: ¿quién puede considerarse heredero?

El problema central es fácil de enunciar y a la vez complejo: ¿pueden los demandantes probar su filiación de forma que jurídicamente puedan impugnar a los actuales propietarios? Su abogado, Fernando Osuna desde Sevilla, anuncia una investigación genealógica exhaustiva, acceso a archivos y la revisión de antiguos testamentos. En la práctica esto significa: será polvoriento y llevará tiempo —hay que reunir expedientes de varios países.

Por qué las fronteras complican el proceso

Una herencia transfronteriza rara vez es sencilla. Mónaco, España, Francia y Suiza tienen normas de sucesiones, plazos de prescripción y accesos a registros distintos; véanse el Reglamento (UE) 650/2012 sobre sucesiones (Bruselas IV), el Código Civil español (sucesiones), el Código civil francés (sucesiones) y el Código Civil suizo (sucesiones). Particularidades que con frecuencia se pasan por alto: en algunos países decide la última residencia del causante; en otros aplican rigurosas reglas de legítima. Además, faltan documentos o han pasado a otras manos —ventas, transmisiones y donaciones a lo largo de décadas pueden fragmentar las cadenas de titularidad.

En Mallorca esto no es solo teoría jurídica: cuando en las historias familiares se habla de «la gran finca» o de un pariente en Mónaco, se ve cómo las narraciones crecen —sin que necesariamente estén respaldadas por escrituras; así lo recuerdan recientes análisis sobre inmuebles y herencias en Mallorca.

Aspectos poco iluminados

En público suele discutirse la imagen deslumbrante de un castillo. Menos atención reciben los obstáculos prácticos:

1. Carga de la prueba y ADN: la filiación debe acreditarse —documentos, libros de bautismo, a veces comparaciones de ADN. Todo ello se vuelve delicado si faltan papeles o si los nombres se repiten.

2. Inscripciones inmobiliarias y plazos: si los inmuebles se vendieron hace tiempo, suele primar la protección de los compradores actuales. Algunas jurisdicciones contemplan plazos breves para impugnaciones.

3. Costes y realismo político: los procesos internacionales resultan caros. Soluciones posibles: trabajo de archivo selectivo y negociaciones en vez de litigios —¿quién financia a largo plazo peritajes en varios países?

Cómo podría desarrollarse el procedimiento

Osuna pretende llevar a cabo una búsqueda en archivos: registros civiles, libros parroquiales, registros de la propiedad y archivos notariales. A continuación vendrían solicitudes formales, peritajes y, posiblemente, medidas cautelares para preservar cambios de titularidad. Esto puede durar meses o años. Y ni los abogados ni los archivos pueden hacer aparecer documentos perdidos.

Un posible recorrido: solicitud de acceso a registros de la propiedad, comparación de escrituras históricas, eventual petición de suspensión de disposiciones y luego resolución civil —en distintos países, quizá en paralelo.

Oportunidades y vías pragmáticas

Incluso en casos complejos hay soluciones. Tres enfoques pragmáticos que Osuna y sus clientes deberían considerar:

1. Prioridad por fases: empezar por las partes de la herencia que todavía son localizables y menos discutidas —herencias más simples primero.

2. Mediación y opciones de negociación: propietarios que llevan décadas en posesión rara vez entregan voluntariamente. Acuerdos económicos, reconocimientos o propuestas de adquisición pueden dar resultados más rápidos que un largo pleito.

3. Búsqueda documental coordinada internacionalmente: colaborar con notarios locales, archivos y expertos genealógicos ahorra tiempo y evita duplicar esfuerzos.

Qué significa esto para Mallorca

Para la isla es, sobre todo, un recordatorio de lo estrechamente vinculadas que están las pequeñas historias personales con grandes cuestiones legales. No es un escándalo de prensa rosa, sino un rompecabezas jurídico con mucho color local: vecinos mallorquines, un abogado andaluz, residencias suizas y, en el fondo, Mónaco. El aroma del café se mezcla con el de los papeles viejos —ese es el tono de estos casos aquí.

Aviso: mientras los tribunales no adopten resoluciones definitivas, se trata de alegaciones de los demandantes. Toda la información se basa en los documentos aportados por los reclamantes y en las declaraciones de su representante hasta la fecha.

Noticias similares