
«Hacemos lo que nos place» — Piedras, redes sociales y la desaparición del respeto en Es Colomer
En el mirador Es Colomer turistas arrancaron piedras de un muro de piedra seca, lo filmaron y difundieron las escenas en redes sociales. ¿Cómo pudo llegar a esto — y qué se puede hacer?
«Hacemos lo que nos place» — Piedras, redes sociales y la desaparición del respeto en Es Colomer
Pregunta guía
¿Por qué una familia en el mirador Es Colomer aparentemente llega a golpear piedras de un muro de piedra seca y arrojarlas al mar — y por qué un breve video grabado con el móvil provoca tanta indignación en la isla?
Breve resumen
En la carretera hacia el faro de Formentor se encuentra el mirador Es Colomer, uno de los lugares que atrae a multitud de visitantes. Un video, grabado por una mallorquina, muestra a una familia extranjera retirando piedras de un muro de piedra seca. Según la mujer, los implicados dijeron que lo hacían porque les gustaba; además se rieron cuando se les llamó la atención sobre su conducta. Las imágenes se difundieron rápidamente en las redes sociales y desencadenaron una amplia indignación, como la Indignación en Portals Vells: turista grafitea la pared de una cueva.
Análisis crítico: más que mero vandalismo
Lo que vemos aquí no es solo el daño a un muro. Los muros de piedra seca forman parte de la cultura constructiva de la Serra de Tramuntana y fueron reconocidos en 2018 como patrimonio cultural inmaterial. Incluso si el muro dañado no está protegido como monumento, estas paredes forman parte del paisaje, sostienen taludes y ofrecen hábitat a plantas y animales. Cuando se arrancan piedras, hay riesgo de erosión, desprendimientos y alteraciones a largo plazo en la imagen del paisaje.
El video simboliza un segundo aspecto: la concepción de algunos turistas sobre sí mismos. El comportamiento parece un acto de diversión frente a la cámara del móvil — un impulso rápido y visible que se comparte en línea para provocar reacciones o conseguir aplausos, como ocurrió en Calor en la playa y un escándalo en Facebook: Lo que ocurre en Canyamel. La isla hace tiempo que dejó de ser solo un destino y se ha convertido en un escenario. Y no todos los que actúan aquí traen respeto por la cultura o la naturaleza.
Qué falta en el debate público
El debate suele centrarse en la indignación y en la búsqueda de culpables. Lo que rara vez aparece: datos concretos sobre las competencias y las posibles sanciones, cifras sobre la frecuencia de estos incidentes, como los Coches arañados en Santanyí: arañazos en lugar de tranquilidad vacacional, y voces de personas que trabajan a diario en la zona — guías, restauradores o los responsables de los caminos del Consell. También faltan propuestas prácticas para evitar actos espontáneos de destrucción sin poner a todos los visitantes bajo sospecha general.
Una escena de la vida cotidiana
Imagínelo: es una mañana calurosa, los autobuses forman colas en el mirador, el olor a crema solar flota en el aire, grupos extranjeros están con palos de selfie y chanclas junto a la barandilla. Un niño tira una piedra, alguien se ríe, un coche de alquiler pita a lo lejos. Un vecino que come las sobras de su paella en un banco mueve la cabeza. Son estos pequeños encuentros los que explican por qué se acumula la frustración entre los residentes — no solo por unas imágenes aisladas, sino por la superación diaria de límites.
Propuestas concretas
1) Información multilingüe en lugar del dedo acusador: en puntos neurálgicos deberían colocarse carteles visibles en varios idiomas que expliquen por qué son importantes los muros de piedra seca — de manera breve, clara y sin tonos condescendientes. Una frase sobre las posibles consecuencias legales suele ayudar más que las lecciones de moral.
2) Presencia visible: patrullas regulares de la policía local o de la Guardia Civil, combinadas con controles puntuales en horas punta, crean disuasión. Esto no significa vigilancia las 24 horas, sino presencia que impida que se levanten piedras, complementada cuando proceda por soluciones tecnológicas, como muestran los Ojos digitales en las playas de Mallorca: aparcamientos controlados por sensores y cámaras.
3) Arquitectura suave: en miradores especialmente expuestos podrían instalarse barreras simples o plataformas de observación, de modo que disminuya el riesgo de manipular muros antiguos — discretas, con materiales adecuados y, si es posible, con piedra local.
4) Educación y participación: talleres de restauración para voluntarios, paneles con códigos QR que enlacen a vídeos cortos sobre la construcción de muros de piedra seca, colaboraciones con propietarios de alojamientos y operadores turísticos para informar a los huéspedes sobre las normas locales al recibir las llaves.
5) Fondo para reconstrucción: un pequeño recargo en las tarifas de aparcamiento o de autobús podría destinarse a un fondo para reparar muros dañados de forma profesional. Así, cantereros y equipos de muros de piedra locales tendrían trabajo y se preservaría el saber hacer cultural.
Qué pueden hacer las autoridades y los locales
Muchas medidas requieren coordinación: los municipios de la costa norte, el Consell de Mallorca, los guardaparques y la policía. Sería práctico un listado sencillo de responsabilidades en los puntos de información: ¿quién repara? ¿dónde se denuncian los daños? ¿quién investiga el vandalismo? Procedimientos claros agilizan las respuestas y evitan que los incidentes queden en la indignación digital sin consecuencias; la reacción colectiva ante actos de vandalismo y pintadas puede verse, por ejemplo, en Nuevas pintadas xenófobas en la Playa de Palma – ¿Cómo reacciona la isla?.
Conclusión: un llamamiento sin adornos
No se trata de demonizar a los turistas. Muchos llegan con curiosidad y respeto. Pero un breve video en el que se ve a gente golpeando piedras de un muro muestra lo frágil que es el umbral con la indiferencia. Quien pretende demostrar que «puede hacer lo que quiera» no entiende que la isla no es un decorado. Quienes quieren que Mallorca siga viva — con su paisaje, su trabajo y su cultura — deben establecer reglas y ofertas concretas: informar, aclarar responsabilidades, controlar y reparar. Así, la próxima ola de calor, los autobuses y los selfies quizá provoquen menos destrucción.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es el clima típico de Mallorca y cuál es la mejor época para visitarla?
¿Qué debería empacar para un viaje a Mallorca?
¿Dónde bañarse en Mallorca y cómo evitar las playas más masificadas?
Qué hacer en Mallorca según la temporada?
¿Cómo moverse por Mallorca: coche, tren o autobús?
Qué precauciones de baño y seguridad conviene saber en Mallorca?
Qué normas culturales o de respeto conviene conocer al viajar a Mallorca?
Qué festivales o eventos destacan en Mallorca a lo largo del año?
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