Persona durmiendo al aire libre en Palma, refleja el aumento de personas sin techo pese a empleo y prestaciones.

La indigencia en Mallorca aumenta: incluso trabajar ya no protege de dormir al aire libre

En Palma se registran cada vez más casos de personas que, a pesar de tener trabajo o recibir prestaciones, no tienen un techo sobre sus cabezas. Los ayudantes llegan a sus límites y las viviendas municipales están desbordadas.

Más personas en la calle, también de día: la situación se agrava

En las calles de Palma se les ve cada vez más a menudo: personas que deben ir a trabajar por la mañana y por la noche no tienen un lugar para dormir. El número de personas que buscan ayuda, atendidas por equipos móviles durante la noche, ha aumentado significativamente este año, como recoge La indigencia en Mallorca aumenta: incluso trabajar ya no protege de dormir al aire libre. Según los ayudantes, hasta ahora han sido alrededor de 1.940 contactos, y la previsión es: no disminuirá, sino que aumentará más bien.

Recibimos cada noche docenas de llamadas, dice Hugo, uno de los trabajadores sociales que salen de noche. A veces el teléfono suena 40-50 veces, y no podemos estar en todas partes al mismo tiempo, como relata Cuando el trabajo no basta: Palma y el aumento de personas sin techo. Su equipo está formado por aproximadamente una docena de personas, cuenta, y deben establecer prioridades: primero los más vulnerables, luego los demás.

Una evolución que sorprende a muchos: no son solo personas con adicciones evidentes o con graves trastornos mentales las que terminan en la calle. Cada vez más, los ayudantes se encuentran con personas que tienen un trabajo o, al menos, derechos a prestaciones sociales, pero con ese ingreso no les alcanza para una vivienda; situación que también se aborda en Las calles de Mallorca se hacen más largas: por qué más de 800 personas están sin techo y nada se resuelve por sí solo.

Vivir se convierte en lujo

Las habitaciones en Palma cuestan, según información de círculos sociales, entre aproximadamente 400 y 900 euros. Para personas solteras con un trabajo de bajos ingresos, eso a menudo no es asumible. Los refugios municipales tienen listas de espera, la oficina social regional IMAS reporta plazas llenas y largos tiempos de espera. Medidas como los 18 nuevos puestos de enero de 2024 o un albergue con 26 plazas en Binissalem han ayudado, pero no basta.

Se dice que una nueva vivienda de emergencia planificada con 50 plazas fracasó, mientras se negocia la compra de una instalación con otras alrededor de 25 plazas. Hasta que existan esas soluciones, los equipos móviles reparten mantas, sacos de dormir y pan por la noche y tratan de ofrecer acompañamiento a largo plazo.

Las personas con las que hablan los ayudantes son de gran diversidad: mayores, migrantes, trabajadores, pero también personas con problemas de salud complejos, un factor que se ve agravado en situaciones extremas como la falta de medidas frente al calor según Sin Protección Oficial contra el Calor para Personas Sin Hogar en Mallorca. Eso complica la situación, dice Hugo. No se puede meter a todos en un único esquema.

La frustración local también crece: los vecinos de algunos barrios ven campamentos improvisados, turnos nocturnos en parques y grupos que se congregan en vestíbulos, tal y como se observa en Sin hogar en el Paseo Mallorca: cuando el banco se convierte en la última dirección. Al mismo tiempo se escucha de empleadores que estarían dispuestos a ayudar, pero también están bajo presión de precios.

Lo que se necesita ahora

Hugo y sus compañeras exigen más determinación política: vivienda asequible, refugios transitorios más rápidos y ofertas de atención de umbral bajo. Ayudar en la calle es importante, pero no es suficiente. Necesitamos soluciones que saquen a las personas de la calle de forma duradera, dice.

Es un problema que no solo afecta a grupos aislados, sino a toda la ciudad. Quien camina por Palma por la noche, se da cuenta: la isla brilla, pero en algunos rincones se abre una brecha que crece cada vez más.

Preguntas frecuentes

¿Por qué está aumentando la indigencia en Mallorca incluso entre personas que trabajan?

Porque tener un empleo ya no garantiza poder pagar una habitación o mantener una vivienda estable en Palma y otros puntos de Mallorca. Con alquileres muy altos y ayudas insuficientes para cubrirlos, algunas personas trabajan de día y duermen al aire libre por la noche. El problema afecta especialmente a quienes tienen ingresos bajos y pocas opciones de alojamiento.

¿Es normal ver más personas sin hogar en Palma durante el día?

Sí, en Palma la presencia de personas sin hogar se nota cada vez más también durante el día. Muchas no solo necesitan ayuda por la noche, sino que pasan gran parte de la jornada buscando dónde descansar, comer o resolver trámites básicos. Los equipos sociales dicen que la situación se está agravando y que las llamadas de ayuda no dejan de crecer.

¿Cuánto cuesta una habitación en Palma y por qué eso empuja a gente a la calle?

Según los datos que manejan los equipos sociales, una habitación en Palma puede costar entre unos 400 y 900 euros. Para una persona sola con sueldo bajo o ingresos inestables, esa cifra puede ser imposible de asumir. Cuando el alquiler se lleva casi todo el ingreso, basta un pequeño contratiempo para quedarse sin techo.

¿Hay plazas suficientes en los albergues de Mallorca para personas sin techo?

No parece que haya suficientes plazas para responder a la demanda actual. Los recursos municipales y sociales están muy solicitados, con listas de espera y ocupación completa en varios casos. Aunque se han abierto algunos espacios nuevos, siguen siendo insuficientes frente al aumento de personas que necesitan un lugar donde dormir.

¿Qué hace el IMAS con las personas sin hogar en Mallorca?

El IMAS participa en la atención social y en la gestión de recursos de emergencia para personas sin hogar en Mallorca. Sin embargo, los equipos de calle señalan que las plazas están llenas y que los tiempos de espera pueden ser largos. Eso hace que la ayuda inmediata en la calle siga siendo necesaria mientras se buscan soluciones más estables.

¿Qué ayudas reciben las personas sin hogar en Palma por la noche?

Los equipos móviles reparten mantas, sacos de dormir y pan durante la noche. Además de esa ayuda básica, intentan orientar y acompañar a las personas para que puedan acceder a apoyo social o a una solución más estable. La intervención de calle es importante, aunque no resuelve por sí sola el problema de fondo.

¿Qué pasa en Binissalem con las plazas para personas sin hogar?

En Binissalem se puso en marcha un albergue con 26 plazas para apoyar a personas sin techo. Esa apertura ayudó, pero no ha sido suficiente para cubrir la situación general de Mallorca. Sigue haciendo falta más capacidad de emergencia y soluciones de vivienda más duraderas.

¿Qué soluciones pide el personal social para frenar la indigencia en Mallorca?

Piden más vivienda asequible, refugios transitorios que funcionen con rapidez y recursos de atención accesibles para quienes viven en la calle. También reclaman una respuesta política más decidida, porque la ayuda puntual no basta para sacar a las personas de esa situación. La idea es pasar de la asistencia de emergencia a soluciones estables.

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