Industria precaria en Mallorca: Cómo la isla puede ser algo más que turismo

Industria precaria en Mallorca: Cómo la isla puede ser algo más que turismo

Industria precaria en Mallorca: Cómo la isla puede ser algo más que turismo

El sector industrial en Mallorca se contrae, la productividad cae y las empresas siguen siendo diminutas. Queda una pregunta clara: ¿puede el gobierno regional realmente fortalecer la base industrial?

Industria precaria en Mallorca: Cómo la isla puede ser algo más que turismo

Pregunta guía: ¿Puede un nuevo plan industrial poner de nuevo en rumbo a la economía secundaria en declive en las Baleares?

A primeras horas de la mañana en Son Castelló: camiones circulan, un torno hace ruido detrás de una valla, y en la panadería de la esquina dos cerrajeros comentan la falta de pedidos. Esos son los escenarios que ilustran el problema: en Mallorca hay oficio y algunas empresas sólidas, pero la base industrial es estrecha y vulnerable. Según un análisis de Impulsa Balears, la industria aquí representa apenas alrededor del 7 % del empleo y el 5,2 % del valor añadido bruto; la industria manufacturera aporta solo un 2,5 %. En comparación con el resto de España, es una clara desventaja.

Resumiendo: entre 2018 y 2024 el valor añadido bruto del sector secundario cayó aproximadamente un 12,2 %, y la producción industrial alrededor de un 9,3 %. Los precios subieron de forma masiva, el empleo aumentó ligeramente (+4,3 %), pero la productividad real se desplomó casi un 15,8 %. Quedan muchas microempresas: casi nueve de cada diez empresas industriales emplean como máximo a nueve personas. Estructuras pequeñas, costes elevados, barreras logísticas y falta de personal cualificado: este paquete frena la inversión y la transferencia tecnológica.

Análisis crítico: las cifras no solo muestran retroceso, muestran un sistema: un ecosistema insular, muy dependiente del turismo, que ofrece pocos incentivos para proyectos industriales escalables. Los altos precios de la energía y un mercado de la vivienda tensionado encarecen tanto la producción como la captación de personal. Muchos programas de ayudas son puntuales; lo que falta es una estrategia coherente que combine crecimiento, innovación y retención de talento con objetivos medibles, tal como reclaman representantes de la Fundació Industrial de les Illes Balears y del Colegio de Ingenieros.

Lo que falta en el debate público: las conversaciones sobre industria quedan con demasiada frecuencia en lo abstracto o en lo tecnocrático. Raramente se abordan de forma concreta la logística (puertos, espacios de almacenamiento), la política de suelo (polígonos industriales asequibles cerca de los ejes de transporte), las agrupaciones energéticas para empresas o las estrategias de vivienda para atraer personal cualificado. También está poco explorado el papel del tejido empresarial medio como puente entre la tradición artesanal y la alta tecnología, y la función de la universidad en la reconversión profesional y la investigación aplicada.

Escena cotidiana como prueba: en el trayecto del Mercat Olivar a la Plaça d'Espanya se ven furgonetas de reparto con cajas de zapatos, pequeñas panaderías, pero pocas naves industriales modernas. En los talleres hay conocimiento, pero muchos propietarios se quejan de una gran burocracia y condiciones de crédito difíciles. Quien desayuna un café por la mañana en Palma oye, además de turistas, el sonido de pequeñas máquinas: una señal de que existe potencial, pero que no se está aprovechando.

Propuestas concretas: Primero: repensar los suelos industriales —crear clústeres en polígonos como Son Castelló con suministro energético compartido, infraestructura logística y de almacenamiento. Segundo: aliviar costes energéticos mediante parques solares cooperativos y negociación de tarifas para clientes industriales. Tercero: ampliar las cooperaciones entre empresas, la Universitat de les Illes Balears y las cámaras gremiales, vinculadas a proyectos concretos de I+D con KPIs claros. Cuarto: condicionar las ayudas a la escalabilidad y a la calidad del empleo en lugar de solo a la adquisición de bienes. Quinto: crear vivienda asequible para personal cualificado mediante proyectos de vivienda social cerca de las zonas industriales. Sexto: ofensivas formativas, programas duales y subvenciones para la formación continua, de modo que las pequeñas empresas tengan acceso a mano de obra cualificada.

Lo que las propuestas de Impulsa Balears y de la Fundació Industrial deberían complementar: objetivos claros y medibles (porcentaje de la industria sobre el PIB, aumento de la productividad, número de puestos cualificados), horizontes temporales y un sistema de seguimiento sencillo. El plan debe ir más allá de líneas de ayuda puntuales y pensarse como una estrategia de competitividad —con benchmarks que se comparen también con regiones de España y de la UE.

¿Quién paga todo esto? Una mezcla de fondos estructurales europeos, recursos de inversión regionales, inversores privados y asociaciones público-privadas. Lo importante es que la ayuda no sea solo subvención, sino que fomente el desarrollo de proyectos y capacidades de gestión. Las pequeñas empresas necesitan ventanillas únicas donde recibir asesoramiento técnico, financiación y mediación laboral desde un mismo sitio.

Conclusión: Mallorca necesita una base industrial más sólida que complemente al turismo en lugar de competir con él. Un Plan Industrial 2027–2031 puede ser más que un listado de programas de ayuda si crea cadenas de valor, ataca los costes de energía y vivienda, cuida a las competencias y exige resultados medibles. Sin esa profundidad, la economía insular seguirá siendo dependiente y vulnerable. Es hora de que la política y las empresas conviertan las experiencias de Son Castelló en una verdadera perspectiva industrial —pragmática, con anclaje local y medible.

Preguntas frecuentes

¿Qué retos enfrenta la industria en Mallorca y por qué es importante?

La base industrial de Mallorca es estrecha y vulnerable. Aunque hay oficio y empresas sólidas, la economía local depende mucho del turismo, lo que la expone a cambios. También se observa debilidad en la productividad, escasez de personal cualificado y costes logísticos que dificultan la inversión.

¿Qué medidas propone un plan industrial para Mallorca?

Propone crear clústeres en polígonos como Son Castelló con suministro energético compartido y buena infraestructura logística para almacenamiento. También se impulsa parques solares cooperativos para reducir costes energéticos y medidas para facilitar vivienda cercana para el personal cualificado. Además, plantea fomentar la cooperación entre empresas, la universidad y cámaras, con KPIs claros para medir resultados.

¿Qué papel podría jugar Son Castelló en la industria de Mallorca?

Se propone convertir Son Castelló en un clúster industrial con suministro energético compartido, infraestructura logística y espacio de almacenamiento. También se plantea crear vivienda asequible cerca para atraer talento cualificado. Así, la región podría activar una base productiva que acompañe al turismo.

¿Qué papel tienen la energía y la vivienda en la competitividad industrial de Mallorca?

El coste de la energía y la disponibilidad de vivienda son factores clave que encarecen la producción y dificultan contratar personal cualificado. Por ello se proponen parques solares cooperativos y medidas para vivienda asequible cerca de zonas industriales.

¿Cómo puede contribuir la Universitat de les Illes Balears a la reconversión industrial?

Se propone ampliar las cooperaciones entre empresas, la universidad y las cámaras para proyectos de I+D con KPIs claros. También se sugiere formación continua y programas duales para que las microempresas accedan a mano de obra cualificada.

¿Cómo debería medirse el éxito de un plan industrial en Mallorca?

Con indicadores claros y seguimiento sencillo: porcentaje de la industria en el PIB, productividad y puestos cualificados, con horizontes temporales definidos. Los resultados deben ser medibles y evaluables para ajustar la estrategia.

¿Qué apoyos existen para las microempresas industriales en Mallorca?

Se habla de ventanillas únicas que ofrecen asesoramiento técnico, financiación y mediación laboral, además de fondos regionales y alianzas público-privadas.

¿Qué acciones prácticas se pueden emprender ya para impulsar la industria sin depender solo de ayudas puntuales?

Se pueden avanzar ya mejoras prácticas: optimizar la logística portuaria y de almacenamiento, explorar contratos de energía más eficientes y fomentar la cooperación entre empresas y formación para talento cualificado. El plan debe fijar metas claras a medio plazo y contemplar un marco regional.

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