Klaus‑Peter Weinhold: La comunidad despide a un motor de la convivencia

Klaus‑Peter Weinhold: La comunidad despide a un motor de la convivencia

Klaus‑Peter Weinhold: La comunidad despide a un motor de la convivencia

La comunidad evangélica de habla alemana en las Baleares se despide del pastor Klaus‑Peter Weinhold (72). Su dedicación a la juventud, al servicio de visitas y a los lazos entre las islas deja huellas visibles.

Klaus‑Peter Weinhold: La comunidad despide a un motor de la convivencia

Un pastor que marcó durante años a la comunidad de habla alemana en las Baleares

En estos días, en algunos cafés de Arenal las conversaciones quedan en silencio por un momento, porque la noticia recorre las mesas: el pastor Klaus‑Peter Weinhold ha fallecido. Tenía 72 años y murió a principios de mayo en Alemania, en el círculo de su familia, tras una breve y grave enfermedad. Quien en las últimas décadas ha asistido a servicios religiosos alemanes, campamentos para confirmandos o a los pequeños rituales de la vida comunitaria en Mallorca conoce su nombre.

Weinhold llegó a la isla en 2005, enviado por la Iglesia Evangélica en Alemania. Su esposa Brigitte estuvo siempre a su lado y convirtió la casa pastoral que dirigían conjuntamente en Arenal en un lugar donde se podía entrar de forma espontánea: pastel sobre la mesa de madera, una taza de café y un oído atento para recién llegados o residentes de toda la vida. Esas imágenes cotidianas perduran —como las campanas de la iglesia, que aún asocian algunas mañanas de domingo con su risa.

Lo que le distinguía era una mezcla de franqueza y afecto. No evitaba recorrer kilómetros por la isla cuando había bodas, bautizos o funerales; algunos años celebró más de cien ceremonias religiosas. Su descripción del servicio, en la que el coche se convertía prácticamente en una comunidad rodante, solía arrancar una sonrisa. Caminar le resultaba más difícil por las articulaciones: las rodillas, vestigio de su época como deportista, le pasaban factura.

El deporte marcó su vida. En los años 60 y principios de los 70 jugó en varias ocasiones con la selección alemana de voleibol —un total de alrededor de 56 participaciones. Más tarde asumió el papel de pastor deportivo y acompañó a atletas en encuentros internacionales; en varias ocasiones fue acompañante espiritual en los Juegos Olímpicos. Esa cercanía al deporte le ayudó a tender puentes: entre generaciones, entre la vida asociativa y la iglesia.

Un eje de su trabajo en las Baleares fue el trabajo con jóvenes. Nueve promociones de confirmandos recuerdan fines de semana, campamentos y proyectos conjuntos que Weinhold organizó —en parte en colaboración con comunidades de la península española. Muchos padres siguieron activos y sostuvieron la comunidad; eso, dicen aquí, hizo que su ministerio fuera duradero.

Bajo su liderazgo se establecieron varias ofertas sociales: un servicio de visitas a pacientes hospitalizados y, más adelante, un programa de visitas a personas en prisión. Estos proyectos surgieron en cooperación con la asociación alemana de cultura y social y con voluntarios comprometidos. Para algunas personas atendidas, las visitas eran el único vínculo con el mundo exterior —un testimonio sencillo pero eficaz del servicio pastoral.

Durante nueve años Weinhold estuvo al frente de la comunidad de habla alemana en las Baleares. Su despedida en 2013 fue multitudinaria: cientos de personas acudieron al servicio, representantes de la iglesia y de la ecumenía expresaron su gratitud. Después, la pareja se trasladó varias veces: una etapa de varios años en Usedom, suplencias invernales en Gran Canaria y en Dénia —fases de descanso en el lugar natal alternaban con el servicio en distintas iglesias.

En 2012 Weinhold fue reconocido por los Ciudadanos Europeos como “Europeo del Año” —un reconocimiento por su compromiso más allá de las fronteras nacionales. Esos galardones son solo una parte de la historia; lo más importante es cómo la gente en el lugar recuerda su trabajo: los confirmandos, las familias de los bautizados, los voluntarios de los servicios de visita y quienes encontraron en la casa pastoral una mano amiga.

Quienes conocieron a Weinhold lo describen como una persona sencilla, directa y cariñosa. Su esposa Brigitte, a quien conoció en Hamburgo durante los estudios, fue su ancla cotidiana —y ambos siguieron siendo un equipo hasta el final. Para la comunidad se celebrará un servicio de despedida en Hamburgo: el 22 de mayo a las 13:00 en la iglesia principal de St. Katharinen.

Lo que queda no es un gran pathos, sino el recuerdo de una convivencia vivida: personas que llaman, voluntarios que continúan y familias jóvenes que todavía encuentran el camino a la comunidad. En Mallorca eso se concreta en las ofertas de visita perdurables y en los grupos que acompañan a los confirmandos. Es una pequeña promesa que Weinhold deja —y una invitación a todos los que quieran llevar adelante algo de su entrega.

Al final uno vuelve a sentarse en un banco en Arenal, escucha las gaviotas y de pronto percibe uno de los aromas de pastel que salen de la casa pastoral de la esquina. Es un consuelo sencillo, casi cotidiano: un trabajo que echa raíces y sigue vivo en las personas que lo sostienen.

Preguntas frecuentes

¿Quién fue Klaus-Peter Weinhold y por qué era conocido en Mallorca?

Klaus-Peter Weinhold fue el pastor que durante años acompañó a la comunidad de habla alemana en las Baleares, con una presencia especialmente visible en Mallorca. Era conocido por su trato cercano, por celebrar bodas, bautizos y funerales, y por hacer de la casa pastoral en Arenal un lugar abierto para mucha gente.

¿Dónde estuvo la casa pastoral de Klaus-Peter Weinhold en Mallorca?

La casa pastoral que compartía con su esposa Brigitte estaba en Arenal. Para muchas personas de la comunidad, ese lugar fue más que una oficina religiosa: era un punto de encuentro donde se podía pasar, hablar con calma y sentirse bien recibido.

¿Qué papel tuvo Klaus-Peter Weinhold con los jóvenes en Mallorca?

Una parte importante de su trabajo en Mallorca fue el acompañamiento de jóvenes, especialmente en grupos de confirmandos. Organizó fines de semana, campamentos y proyectos comunes que dejaron una huella duradera en varias generaciones y también implicaron a muchas familias.

¿Qué servicios sociales impulsó la comunidad alemana en Mallorca con Klaus-Peter Weinhold?

Bajo su liderazgo surgieron iniciativas de apoyo a personas hospitalizadas y también un programa de visitas a personas en prisión. Eran proyectos pensados para acompañar a quienes estaban más aislados y nacieron con la ayuda de voluntarios comprometidos.

¿Cuándo murió Klaus-Peter Weinhold y dónde será el funeral?

Klaus-Peter Weinhold murió a principios de mayo en Alemania, en el entorno de su familia, tras una enfermedad breve y grave. El servicio de despedida está previsto en Hamburgo, en la iglesia principal de St. Katharinen, el 22 de mayo a las 13:00.

¿Qué relación tuvo Klaus-Peter Weinhold con el deporte?

El deporte fue una parte importante de su vida. Jugó al voleibol con la selección alemana en varias ocasiones y más tarde también trabajó como pastor deportivo, acompañando a atletas en encuentros internacionales y en algunos Juegos Olímpicos.

¿Qué reconocimientos recibió Klaus-Peter Weinhold por su trabajo?

En 2012 fue distinguido por los Ciudadanos Europeos como “Europeo del Año”. El reconocimiento subrayó su compromiso más allá de las fronteras y su forma de tender puentes entre personas, generaciones y comunidades.

¿Qué recuerda la comunidad alemana de Mallorca sobre Klaus-Peter Weinhold?

Quienes lo conocieron destacan su manera sencilla, directa y cariñosa de tratar a la gente. En Mallorca se le recuerda por haber creado vínculos duraderos, por abrir la casa pastoral a vecinos y recién llegados, y por sostener una convivencia muy práctica y humana.

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