Enteignung am Plaça Major: Palma startet Abwicklung des Geistereinkaufszentrums

Liquidación del centro comercial fantasma en Palma: ¿Quién se beneficia — la ciudad o los propietarios?

El ayuntamiento de Palma ha iniciado el procedimiento de expropiación de 25 locales bajo la Plaza Mayor. Un control de realidad: oportunidades, riesgos y lo que ahora falta.

Liquidación del centro comercial fantasma en Palma: ¿Quién se beneficia — la ciudad o los propietarios?

Pregunta clave: ¿Puede convertirse un fastidio de décadas bajo la Plaza Mayor en un beneficio público — sin abrir nuevos frentes en materia de derecho, patrimonio y asuntos sociales?

El miércoles la administración municipal de Palma dio formalmente el siguiente paso: se ha abierto el procedimiento de expropiación de los locales subterráneos bajo la Plaza Mayor. Concretamente se trata de 25 unidades y zonas comunes que suman 1.975 metros cuadrados; se ha estimado un importe de 4.224.538 euros. El proyecto ganador del concurso es de Barceló Balantzó Arquitectes junto con Scop Arquitectura i Paisatge, y el plan ahora debe someterse a exposición pública durante un mes para que se puedan presentar alegaciones.

Análisis crítico: derecho, valoración y plazos

En el papel esto parece una actuación clara: la ciudad recupera un espacio abandonado. En la práctica acechan varios escollos. Primero el trámite formal: las expropiaciones suelen dirimirse a largo plazo, según la Ley de Expropiación Forzosa. Los propietarios pueden impugnar la cifra, revisar peritajes y presentar recursos dentro de plazo. Segundo: la tasación. La suma es un importe fijado; queda por ver si satisface los intereses individuales de los titulares. Tercero: el tiempo. La apertura del expediente no equivale al inicio de las obras. Ya en ocasiones anteriores los anuncios han retrasado proyectos durante meses; por ejemplo la reforma de la Plaza del Mercat generó quejas y demoras entre comerciantes; aquí las licencias, las excavaciones y las condiciones de patrimonio pueden alargar aún más los plazos.

Lo que apenas aparece en el debate público hasta ahora

Se habla mucho de arquitectura y de superficies, pero menos de dos cuestiones prácticas: las consecuencias sociales y los usos interinos. Bajo la Plaza Mayor pernoctan de manera ocasional personas sin hogar; además todavía resiste una peluquería. No existe un acuerdo claro sobre soluciones transitorias: ¿a dónde irán las personas afectadas durante las obras? ¿Quién garantizará de forma provisional los accesos, que ahora están dañados y cerrados? Tampoco se menciona con frecuencia: métodos de valoración transparentes y protocolos de comprobación, para que las indemnizaciones no parezcan decisiones en una caja negra.

Una escena cotidiana en Palma

Vaya una mañana templada a la Plaza Mayor. El sol está bajo, los turistas fotografían las columnas de piedra, un espresso humea en el café de la esquina. En la sombra de las escaleras hacia la planta inferior una puerta metálica permanece cerrada; detrás sólo se filtra una luz tenue, una zapatería polvorienta sin clientela. Un peluquero con una linterna de emergencia atiende citas, dos mantas evidencian que personas han pasado la noche allí. Así es la realidad presente — y no puede ser simplemente sobreconstruida como si nadie se viera afectado.

Propuestas concretas

1) Protocolos públicos y peritajes: El ayuntamiento debería publicar las bases de valoración y los informes, para que propietarios, abogados y ciudadanía vean cómo se ha calculado la cifra.2) Conceptos de transición: Para las personas sin hogar, la peluquería y comerciantes temporales hacen falta alternativas inmediatas — por ejemplo espacios pop-up en locales vecinales o subvenciones para alquileres de sustitución a corto plazo, algo que también ha protagonizado el debate sobre el mercado navideño de Palma.3) Protección del patrimonio como condición de planificación: Cualquier intervención debe incluir directrices claras sobre el tratamiento de las estructuras históricas; se podría incorporar un comité externo de protección del patrimonio, por ejemplo consultando al Instituto del Patrimonio Cultural de España.4) Participación ciudadana y controles: Sesiones públicas, informes periódicos de la obra y un seguimiento independiente impedirán que el proyecto desaparezca en fases de aceleración opacas.5) Uso flexible: En lugar de destinar exclusivamente locales comerciales, se deberían reservar de forma permanente espacios para cultura, proyectos vecinales y locales asequibles — esto fortalece la cohesión social y reduce el riesgo de vacío.

Por qué estos puntos son cruciales

La expropiación es una herramienta contundente. Resuelve un problema —pero si se siembra mal, brotan otros. Si la valoración es impugnada, el procedimiento puede alargarse años. Si se ignora la cuestión social, tras la reapertura quedarán personas sin perspectivas. Si no se toma en serio la protección del patrimonio, Palma perderá fragmentos de su memoria. La administración tiene ahora la oportunidad de minimizar los riesgos del proceso si actúa de forma abierta, ágil y cercana a la ciudadanía.

Conclusión

La apertura del expediente es una oportunidad, no una victoria de trámite. Sería deseable que el ayuntamiento aproveche las próximas semanas para crear transparencia, ofrecer soluciones de transición y no dejar la futura utilización solo en manos de las leyes del mercado. De lo contrario, del centro fantasma puede surgir otro problema —esta vez con estancia prolongada en despachos y tribunales. Además, las operaciones inmobiliarias recientes, como la adquisición de la Plaza de las Tortugas, alteran el contexto urbano y ponen presión adicional sobre alquileres y usos locales.

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