Multitud en la Plaça de Cort (Palma) comiendo las doce uvas, con drag queen en escena y fuegos artificiales.

Con doce uvas, dragqueens y éxitos: la Plaça de Cort de Palma da la bienvenida a 2026

Con doce uvas, dragqueens y éxitos: la Plaça de Cort de Palma da la bienvenida a 2026

Unas 500 personas se apiñaron en la Plaça de Cort, se comieron las doce uvas y celebraron con entretenimiento de dragqueens, DJs y fuegos artificiales: un cálido inicio de año.

Con doce uvas, dragqueens y éxitos: la Plaça de Cort de Palma da la bienvenida a 2026

Abrigo puestos, apretados y llenos de música: así comenzó el año en el casco antiguo

La Plaça de Cort en Palma no fue esa noche de Nochevieja un lugar vacío de adoquines, sino un pequeño teatro lleno de voces, solapas de chaquetas y cámaras de móvil. Unas 500 personas se habían reunido, algunas con gorros, otras con niños de la mano; de vez en cuando se oía el ruido lejano de motores desde el Passeig Mallorca, por lo demás solo reinaba el murmullo y el ocasional crujido de petardos. El gran espectáculo de luces en la ciudad había atraído a muchas personas días antes.

Antes de la medianoche el aire se llenó de una mezcla de expectación y el nerviosismo habitual: vendedores ambulantes ofrecían bebidas similares al vino caliente, pequeñas viandas y sombreros; unas turistas fotografiaban la fachada del ayuntamiento, y las familias aprovechaban los cuartos de hora para mantener botellas de champán frías. Cuando la campana del ayuntamiento marcó los cuartos, una madre se echó a reír porque su hijo cumplía la tradición con rostro muy serio: a cada campanada una uva, doce en total, para atraer la buena suerte en el año nuevo.

La celebración estuvo acompañada por una colorida mezcla sobre el escenario: una dragqueen provocó risas y aplausos con sus intervenciones llenas de temperamento, mientras dos DJs —uno conocido en la escena local— animaban el ambiente con éxitos de varias décadas. Cuando se tragó la última uva y la campana sonó doce veces, estallaron los aplausos, los fuegos artificiales silbaron hacia el cielo y los móviles brillaron como pequeños faros.

Fuerzas de seguridad de la policía local y voluntarias de la Cruz Roja patrullaban con calma entre la multitud. Todo quedó en un alegre gentío; no se comunicaron incidentes mayores. Para muchos presentes eso fue reconfortante: un lugar donde juntarse sin perder la sensación de control.

Una visitante que participaba por primera vez en una celebración en la plaza se había colocado pronto en primera fila y estaba visiblemente conmovida por la atmósfera. Su hijo de nueve años dijo en voz baja más tarde que tenía muchos deseos, pero que pertenecen al corazón, le explicó ella riendo.

A pocos cientos de metros, otros DJs seguían animando; la Plaça de la Reina, donde se celebró un espectáculo de luz y música para dar inicio al Adviento, también estaba algo concurrida. Algunos asistentes se fueron por el casco antiguo o a la terraza de un hotel para ver el fuego artificial desde otra perspectiva. Los vendedores fueron recogiendo sus enseres poco a poco; por la mañana se verían los restos de confeti y papel, pero en ese momento predominaba la calidez de la experiencia compartida.

Noches así muestran lo importantes que son las plazas públicas para la convivencia. Son puntos de encuentro donde tradiciones como las doce uvas siguen vivas y se suman nuevos elementos —espectáculos desenfadados, estilos musicales diversos, voces internacionales—. Para Palma eso significa: se consigue reunir a locales y visitantes en una sola noche, sin que la seguridad quede relegada ni que el ambiente se resienta; además, iniciativas como el encendido de las luces en la Plaza España han reforzado la animación en el casco antiguo.

Para el año nuevo queda la lección sencilla: cuidar más los espacios comunes, respetar las pequeñas costumbres y disfrutar de la mezcla de lo conocido y lo nuevo. Quien pasee por el casco antiguo una noche más fría puede aún escuchar algún eco lejano y ver luces en las azoteas. No suena espectacular, pero eso es precisamente lo que define a Palma —un lugar vivo y amable en el que empezar juntos.

Perspectiva: Quienes se perdieron la celebración no tienen por qué entristecerse. En las próximas semanas habrá en los pueblos y ciudades de Mallorca más pequeñas fiestas y encuentros —ocasiones para volver a disfrutar de la entretenida mezcla de tradición, música y vecindad— y también del programa de Navidad con más de 300 eventos.

Preguntas frecuentes

¿Cómo se celebra la Nochevieja en la Plaça de Cort de Palma?

La Plaça de Cort suele reunir a mucha gente para despedir el año con música, campanadas, doce uvas y un ambiente muy de calle. En la celebración de Palma también hay actuaciones, fuegos artificiales y un público bastante variado, con familias, visitantes y gente del casco antiguo. Es una manera muy local de empezar el año en el centro de la ciudad.

¿Hace mucho frío en Palma en Nochevieja?

En Palma, la Nochevieja puede sentirse fresca, sobre todo si se pasa bastante tiempo al aire libre en una plaza. Lo más prudente es llevar abrigo, algo que proteja del viento y calzado cómodo para moverse por el casco antiguo. Aunque no sea un frío extremo, la espera hasta medianoche se nota si estás quieto mucho rato.

¿Son seguras las celebraciones de Nochevieja en Palma?

Las celebraciones en la Plaça de Cort suelen contar con presencia de la policía local y de voluntariado de Cruz Roja, lo que ayuda a mantener un ambiente tranquilo. En la noche descrita no se comunicaron incidentes mayores, y la sensación general fue de orden dentro de una multitud animada. Aun así, como en cualquier concentración grande, conviene ir con atención y cuidar las pertenencias.

¿Qué tradición se sigue en Palma con las doce campanadas?

La costumbre es comer una uva con cada una de las doce campanadas de medianoche. En Palma se vive como un ritual muy compartido, con familias, turistas y grupos de amigos siguiendo el momento con mucha atención. Se cree que hacerlo trae buena suerte para el año nuevo.

¿Merece la pena ir al casco antiguo de Palma para Fin de Año?

Sí, porque el casco antiguo ofrece un ambiente muy especial: plazas llenas, música, luces y la sensación de estar en el centro de la celebración. La Plaça de Cort, en particular, concentra una parte importante del ambiente de Nochevieja en Palma. Si te gusta vivir la ciudad a pie y con mucha gente alrededor, suele ser una buena opción.

¿Qué tipo de música suele haber en la Nochevieja de Palma?

En la celebración de Palma suelen mezclarse éxitos de varias décadas con sesiones de DJ, así que el ambiente es bastante variado y fácil de seguir para distintos públicos. También pueden aparecer actuaciones más festivas o teatrales, como la de una dragqueen, que aportan un toque desenfadado. El resultado es una noche muy musical y poco rígida.

¿Dónde ver los fuegos artificiales de Nochevieja en Palma?

La Plaça de Cort es uno de los puntos más directos para vivir el momento, porque el ambiente se concentra justo allí al llegar la medianoche. También hay gente que prefiere verlos desde otras perspectivas, como terrazas de hotel o paseando por el casco antiguo. Si buscas calma, alejarte un poco de la plaza puede ser mejor.

¿Qué otras plazas de Palma tienen ambiente navideño además de la Plaça de Cort?

La Plaça de la Reina y la Plaza España también suelen tener ambiente navideño en Palma, con actividades, luces y bastante movimiento. Son espacios que completan la vida festiva del casco antiguo y permiten cambiar de ambiente sin salir del centro. Para quien pasea por la ciudad, ofrecen alternativas agradables a la concentración de la Plaça de Cort.

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