Casetas de pescadores, barcas y operarios en el muelle de Portocolom durante las obras

Portocolom se prepara: casetas de pescadores y muelle reciben nueva protección

Portocolom se prepara: casetas de pescadores y muelle reciben nueva protección

Artesanos, barcos y el olor salado del puerto: este invierno en Portocolom se llevan a cabo trabajos extensos en el paseo marítimo y en las típicas casetas de pescadores. Las Islas Baleares invierten alrededor de 10 millones de euros para conservar el muelle, las escalinatas y los antiguos puntos de atraque de la bahía.

Portocolom se prepara: casetas de pescadores y muelle reciben nueva protección

El paseo costero en el este de la isla se asegura este invierno paso a paso

Si uno se sitúa en una mañana sin viento en el puerto de Portocolom — Wikipedia, se mezclan el olor del mar y del mortero fresco. Artesanos con chaquetas curtidas empujan carretillas, los barcos se mecen suavemente y las gaviotas luchan contra la suave brisa del noroeste. En varios puntos se ven andamios, plataformas elevadoras y obreros: no el bullicio habitual del verano, sino trabajos concretos sobre algo que para muchos aquí es importante: las antiguas casetas de pescadores y el muelle.

El gobierno regional ha destinado alrededor de 10 millones de euros para los distintos proyectos dentro y alrededor del puerto comercial. Con ello se pretende estabilizar las masivas piedras del muelle, el paseo a lo largo de las calles Pescadors y Cristòfol Colom, así como las casetas históricas. En especial, los pilares de apoyo del muelle han sufrido daños internos porque el agua salada y las olas tormentosas han socavado el material durante años.

Para la gente de Portocolom no es un proyecto monumental abstracto. Las pequeñas casetas, que en su mayoría se construyeron a principios del siglo XX, siguen sirviendo como refugio para las embarcaciones y para guardar redes y aparejos. Algunas están a pocos pasos del nivel del agua, accesibles por escaleras exteriores y con un pequeño atraque delante de la puerta. Otras han sido aseguradas o incluso cerradas en los últimos años por su mal estado.

En el puerto hay varios grupos de estas barracas, repartidos por la bahía. En Es Riuetó hay unas 90 de estas casetas, mientras que lugares como Es Babo tienen conjuntos mucho más pequeños. Esta diversidad compone la imagen de Portocolom: grandes y pequeñas, portones de madera descoloridos por el sol, marcas escritas a mano y barcas individuales amarradas a una balsa. Actualmente los trabajos se concentran especialmente en Sa Bassa Nova y Es Babo.

Las medidas son técnicamente exigentes. Los obreros trabajan tanto desde tierra como desde el agua; se emplean andamios flotantes y pequeñas embarcaciones de trabajo cuando el terreno junto al mar es de difícil acceso. Antiguos puntos de atraque que llevan años sin uso se restablecen para que perduren como testimonio de la tradición local de navegación y pesca.

Para la autoridad portuaria balear el orden es claro: primero reforzar los pilares de soporte relevantes para la seguridad, luego reparar los tramos afectados del paseo y, finalmente, rehabilitar las casetas. Condición para avanzar con rapidez es el tiempo meteorológico. Si el invierno se muestra benévolo, la autoridad espera terminar los trabajos en Sa Bassa Nova y Es Babo antes del verano.

¿Qué significa esto para la vida cotidiana? Los paseantes por el puerto verán obras y serán desviados en ocasiones. Los pescadores encontrarán sus puestos nuevamente asegurados y los pequeños servicios de alquiler de embarcaciones respirarán aliviados porque se reparan las zonas de amarre. Para la restauración en el muelle supone, a largo plazo, más visitantes que valoran el puerto como un elemento fijo de un paseo nocturno.

También se percibe un leve efecto social: cuando se renueva la imagen urbana y los muros de contención, crece la disposición a cuidar el legado. Un propietario de un café en la calle Pescadors contaba recientemente, mientras ordenaba la terraza, cómo su abuela remendaba redes allí antaño. Historias cotidianas así unen la técnica de la construcción con la memoria y la identidad.

Pensado en términos más amplios, este proyecto podría servir de ejemplo para otros pueblos costeros: conservación en vez de vaciado, reparación en vez de derribo. Eso protege no solo la estructura, sino también los puestos de trabajo y la sensación de que lugares como Portocolom mantienen su singularidad; proyectos similares incluyen El puerto de Porto Cristo estrena imagen — reparaciones, instalaciones y espacio para pasear.

Quien pasee por el muelle en los próximos meses oirá martillos, verá juntas de mortero frescas y observará cómo piedra a piedra vuelve a formarse un puerto donde hay sitio para peces, embarcaciones y personas. Iniciativas de mejora del espacio portuario, como El puerto de Portixol será más verde y accesible o propuestas de rediseño urbano en Portixol, muestran tendencias similares en la gestión del litoral Las Palmas de Portixol deben replantearse: plaza, estacionamiento y más zonas verdes.

Para terminar, un consejo práctico para los visitantes: los paseos por el paseo marítimo al atardecer aún valen la pena, aunque algunos tramos estén vallados. La vista de la bahía, las casetas coloridas y los trabajadores que devuelven vida al lugar es una manera propia de ver Mallorca: no la de los folletos, sino la auténtica y local.

Preguntas frecuentes

¿Por qué se están haciendo obras en el puerto de Portocolom?

En Portocolom se están reforzando el muelle, el paseo costero y las casetas de pescadores para frenar el deterioro causado por el agua salada, las olas y el paso del tiempo. La idea es asegurar las estructuras más delicadas y mantener vivo el carácter del puerto.

¿Se puede pasear por el muelle de Portocolom mientras duran las obras?

Sí, aunque puede haber desvíos y tramos vallados en algunos momentos. El paseo sigue siendo transitable en buena parte, pero conviene ir con calma y prestar atención a la señalización. Incluso con obras, la bahía sigue ofreciendo una buena ruta para caminar al atardecer.

¿Cuándo podrían terminar las obras en Sa Bassa Nova y Es Babo?

La previsión es que los trabajos en Sa Bassa Nova y Es Babo puedan terminar antes del verano si el invierno acompaña y el tiempo permite avanzar sin interrupciones. Son obras muy dependientes de las condiciones del mar y del viento, así que el calendario puede variar.

¿Qué pasa con las casetas de pescadores de Portocolom?

Las casetas históricas se están rehabilitando para que sigan cumpliendo su función de refugio y almacenamiento de redes y aparejos. Muchas forman parte de la imagen más reconocible de Portocolom y algunas llevan años deterioradas o cerradas por seguridad.

¿Qué zonas de Portocolom tienen más casetas de pescadores?

Una de las zonas con más casetas es Es Riuetó, donde hay alrededor de 90. También existen grupos más pequeños repartidos por la bahía, como los de Es Babo. Esa mezcla de conjuntos grandes y pequeños es parte esencial del paisaje del puerto.

¿Merece la pena ir a Portocolom si hay obras en el puerto?

Sí, porque el puerto mantiene su encanto incluso con trabajos en marcha. La bahía, las casetas y el ambiente marinero siguen mereciendo una visita, aunque parte del recorrido pueda estar condicionado por las obras. Es una zona interesante para ver cómo se conserva un puerto con mucha vida local.

¿Qué tipo de trabajos se están haciendo en el muelle de Portocolom?

Los trabajos incluyen estabilizar las piedras del muelle y reforzar los pilares que han sufrido daños internos por el mar. También se están reparando tramos del paseo y recuperando puntos de atraque antiguos para que la estructura aguante mejor con el tiempo.

¿Qué conviene saber antes de pasear por el puerto de Portocolom en invierno?

En invierno puede haber andamios, plataformas y zonas de trabajo activas, así que conviene ir con paciencia y calzado cómodo. Si el mar y el tiempo están tranquilos, el paseo sigue siendo agradable y permite ver el puerto con una luz muy bonita. Es una buena época para observar el trabajo de conservación sin la presión del verano.

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