Jugadores de Mallorca celebran gol de Samu Costa en Valencia; marcador final 1-1

Real Mallorca consigue un punto en Valencia y se lleva ánimo para el nuevo año

1:1 en Valencia: Samu Costa marca antes del descanso y Hugo Duro empata tras la reanudación. Para el equipo de Jagoba Arrasate es la cuarta jornada de liga consecutiva sin derrota.

Real Mallorca consigue un punto en Valencia y se lleva ánimo para el nuevo año

Real Mallorca consigue un punto en Valencia y se lleva ánimo para el nuevo año

1:1 para cerrar el año – un viaje que aporta confianza

La noche del 20 de diciembre, el Real Mallorca obtuvo un 1:1 en un encuentro de visitante muy disputado frente al Valencia. Samu Costa marcó en la primera mitad para poner por delante a su equipo; tras el descanso, Hugo Duro devolvió a los locales al partido. El resultado supuso no solo un punto compartido, sino también continuidad: el equipo del entrenador Jagoba Arrasate acumula ya cuatro encuentros de liga sin perder y afronta la pausa invernal con un pequeño colchón.

Quienes en Mallorca esa noche encendieron la radio o siguieron el partido en los bares del Passeig Marítim percibieron esa mezcla de alivio y expectación contenida. En Palma las terrazas y cafeterías se llenaron pese al frío de diciembre; no soplaba la Tramuntana, pero se olía el café con leche recién hecho y las ensaimadas con mantequilla. Escenas como esas forman parte de choques como este: no hay gritos de triunfo, pero sí una palmada cálida en la espalda entre aficionados que saben lo apretada que puede ser una temporada.

Deportivamente, el duelo en Valencia fue un partido típico de final de año: disciplinado, con pocos riesgos y mucha lucha por los balones en el centro del campo. Samu Costa aprovechó una de las ocasiones antes del descanso y puso por delante a su equipo. Tras la reanudación, el Valencia aumentó la presión y Hugo Duro igualó el marcador. Mallorca defendió el empate con concentración hasta el pitido final y se llevó un resultado que perdura en la tabla: puesto 14 con 18 puntos.

Por qué esto es más que un punto para Mallorca puede explicarse en la vida cotidiana. Club y afición viven de momentos estables: puntos que no son espectaculares, pero que perduran. En la isla eso suele significar menos agobio y más seguridad para planificar. Para hosteleros y gente ligada al club, siete u ocho victorias en una temporada resultan menos tangibles que la acumulación constante de puntos. Un empate como este hace las semanas siguientes más previsibles y evita que el equipo entre en modo pánico.

Para Jagoba Arrasate ahora la tarea será no dejar que esta pequeña racha se diluya. Las obligaciones tras el parón serán distintas: preparación invernal exigente, posibles cuestiones de plantilla y la constante aspiración de mantener la solidez defensiva y aprovechar las ocasiones en ataque. Que los jugadores en Valencia no se vinieran abajo es síntoma de un equipo que trabaja los pequeños detalles: recorridos, jugadas a balón parado, coordinación en el pressing. Esas cosas se reflejan en el día a día: en los entrenamientos, en el viaje de regreso por la Ma-20, en las conversaciones con vecinos que los domingos se acercan al Son Moix.

Y para la isla el resultado supone un pequeño rayo de esperanza. Un club que resiste en los partidos ajustados ofrece tema de conversación en las barras y en las taquillas: se puede preparar el encuentro contra el rival que viene, debatir y trazar planes para las próximas citas en casa. El regreso desde Valencia fue tranquilo; en cafeterías como el Café Imperial de Palma se debatieron largo tiempo los momentos clave sin escuchar desesperación.

Perspectiva: el punto no es un final. Es un pequeño tramo de confianza que Mallorca se lleva a la preparación de la segunda vuelta. Las fechas concretas marcarán la dirección, pero la base está puesta: paciencia, trabajo y la certeza de que no siempre se puede ganar, pero sí evitar muchas derrotas. Para los aficionados significa seguir comprando entradas para Son Moix, mantener las conversaciones y apoyar al equipo, como es habitual en la isla.

Conclusión: Un 1:1 en Valencia no es un titular estruendoso, pero sí un resultado realista para un equipo que pretende recuperar terreno paso a paso. En Mallorca este punto se verá en las próximas semanas como un bloque más de construcción: no un objetivo final, pero sí una pequeña promesa de cara a 2026.

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