Tres relojes y un anillo recuperados del naufragio en 2023, entregados por la Guardia Civil en la comisaría.

Relojes rescatados de un pecio: Un pequeño trozo de normalidad vuelve

Relojes rescatados de un pecio: Un pequeño trozo de normalidad vuelve

Buzos de la Guardia Civil hallaron durante un ejercicio en la bahía de Palma una mochila con objetos personales de la Wally hundida en 2023. Tres relojes de pulsera y un anillo fueron entregados al propietario en la comisaría de la Carrer de Manuel Azaña.

Relojes rescatados de un pecio: Un pequeño trozo de normalidad vuelve

Objetos personales recuperados de la Wally de 24 metros hallados en verano y devueltos

La mañana del lunes un hombre se sentó en la comisaría de la Guardia Civil en la Carrer de Manuel Azaña y abrió por primera vez desde el hundimiento de su yate una pequeña caja de cartón con cristales de reloj que le resultaban familiares. Tres relojes de pulsera y un anillo de oro: cosas que para muchos son solo joyas, como el Reloj de 6.000 euros robado en Can Pastilla – Pareja de turistas detiene a agresor, cómplice huye en patinete, pero para él recuerdos de días en el mar. Fueron encontrados el pasado verano durante un ejercicio de buceo del equipo especializado Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS) en la bahía de Palma.

Los buzos no buscaban objetos personales, sino que entrenaban en un pecio llamativo. Cerca del lugar donde en septiembre de 2023 se hundió el velero Wally Tilakkhanahat, dieron con los restos de otra embarcación. Al asomarse al interior hallaron una mochila que, al izarla a la superficie, contenía las piezas que ahora han sido devueltas.

La Wally, construida en 2004, mide unos 24 metros y según los datos entonces se encuentra a entre 40 y 47 metros de profundidad. A finales del verano de 2023 se produjo un cortocircuito a bordo; se desató un incendio, los equipos intentaron controlar las llamas y remolcaron la embarcación hacia el puerto. A pesar de los intentos y del acompañamiento del salvamar Libertas, el fuego se reavivó, el mástil se partió y el casco se hundió.

Los tres tripulantes fueron asegurados con vida a bordo en aquel momento y pudieron ser trasladados a tierra. La embarcación, que navegaba bajo bandera británica y solía participar en eventos como regatas, fue valorada entonces en aproximadamente 1,5 millones de euros.

Tras el hallazgo de la mochila, la Guardia Civil inició averiguaciones para identificar correctamente los objetos, como en Detención en Barcelona tras robo de reloj — ¿Qué queda para el casco antiguo de Palma?. Finalmente se pudo localizar a uno de los tripulantes como legítimo destinatario. La entrega formal de los relojes y del anillo en la comisaría fue para muchos un momento silencioso: sin espectáculo, una devolución privada de objetos con valor personal.

Quien pasea habitualmente por el puerto de Palma lo sabe: por la mañana los pescadores en la cabeza del espigón, el olor a gasolina y a café, las grajas y las gaviotas disputándose las boyas. Escenas cotidianas que muestran hasta qué punto el mar está entretejido con la vida en Palma. El hallazgo recuerda que bajo la superficie yacen historias que a veces tardan meses en cerrar un pequeño capítulo.

La historia tiene también un lado práctico. Para la gente de mar es un recordatorio de guardar los objetos de valor de forma segura, idealmente en recipientes estancos o en compartimentos cerrados a bordo. El control técnico, especialmente de la instalación eléctrica, sigue siendo esencial: muchas averías comienzan con un pequeño fallo que luego deriva en problemas mayores.

Para la isla, la labor del GEAS no es algo excepcional, sino parte de la rutina: buzos especializados que entrenan, recuperan y contribuyen a la seguridad en el mar. Que durante un ejercicio aparecieran y se devolvieran objetos personales es uno de esos pequeños focos positivos que se agradecen en el día a día.

¿Y una reflexión final? No en forma de comunicado oficial, sino como sugerencia: la próxima vez que pasees al perro por el Passeig Marítim o tomes un café en el Club Náutico, puedes pensar brevemente en lo que hay bajo la superficie y recordar casos como el Asalto en el casco antiguo de Palma: reloj de lujo robado — ¿qué tan seguros son los paseos nocturnos?. Y quizá echar un vistazo a los indicadores de batería: muchas veces son las cosas insignificantes las que marcan la diferencia.

La devolución de los relojes ha devuelto al afectado un trozo de normalidad. Sin gran espectáculo mediático, sin alharacas: solo el gesto tranquilo de un funcionario que entrega las pertenencias a un hombre. En tiempos en que en Mallorca muchas cosas suenan alto, ese momento se siente casi como un suspiro de alivio.

Leído, investigado y reinterpretado para ti: Fuente

Noticias similares