Aficionado atendido por servicios de emergencia tras una caída en el estadio Son Moix

Caída en Son Moix: ¿Cómo pudo un aficionado caer siete metros? Primera tranquilidad, muchas preguntas persisten

En el partido de prueba en Son Moix, un aficionado alemán cayó alrededor de siete metros; hospital: estable. Las autoridades investigan la causa; aficionados y vecinos están preocupados.

Caída en Son Moix: primera tranquilidad, pero la pregunta persiste

La noche del sábado, el Son Moix: victoria para el Mallorca, pero un aficionado sufre una caída grave se transformó pocos minutos después del inicio del partido de ambiente futbolístico a un lugar de consternación: un espectador aparentemente cayó desde un borde entre las gradas norte y oeste unos siete metros. Las imágenes se difundieron rápidamente, se oyó el crujido de los asientos de plástico, el murmullo del público —luego un colectivo «¡Oh!» y el ulular de las sirenas de las ambulancias. La buena noticia de entrada: el hombre, fan del HSV en vías de mejoría, padece una fractura de pelvis, no corre peligro de vida y fue trasladado de la unidad de cuidados intensivos a planta. Aun así, la pregunta central sigue siendo: ¿cómo pudo ocurrir esto?

Lo que se conoce hasta ahora

Testigos relatan una cálida tarde de verano, alrededor de las 20:10, cuando ocurrió el incidente. Los servicios sanitarios y el personal del estadio acudieron con rapidez; varias ambulancias se dirigieron poco después al Hospital Universitario Son Espases —un trayecto de unos 15 minutos. Según datos del hospital, el hombre sufrió una fractura de pelvis; su estado se considera ahora estable, aunque no se descartan más operaciones. Por respeto a los familiares no se ha difundido su nombre.

Causas inciertas: investigaciones en curso

Las circunstancias exactas de la caída aún no están claras. Policía, dirección del estadio y el servicio de seguridad han iniciado investigaciones. Se examina si hubo una falla técnica del pasamanos, un accidente por pérdida de equilibrio u otro suceso. Los testigos solo relatan que la barandilla separa las zonas norte y oeste —nadie sabe más con certeza. Si existen grabaciones de vídeo o indicios de descuido por consumo de alcohol lo determinará la investigación.

Reacciones en el lugar

Los aficionados quedaron paralizados tras el incidente; algunos seguidores del HSV se reunieron en la entrada principal a la espera de noticias. Un vecino contó que sobre las 20:30 varias ambulancias partieron hacia el hospital —las sirenas resonaron en las calles, que se iban quedando más tranquilas. El club mostró su consternación: representantes se interesaron personalmente y ofrecieron apoyo. Ese tipo de gestos reconfortan, pero no suplen las respuestas sobre las dudas de seguridad que ahora están sobre la mesa.

Lo que suele quedar fuera del debate público

Tras accidentes en estadios se tiende a hablar rápidamente de desdichas aisladas, pero hay aspectos estructurales que reciben menos atención: ¿qué antigüedad tienen las protecciones y barandillas en Son Moix? ¿Se realizan inspecciones independientes y periódicas de las barandas y zonas de tribuna según las regulaciones de seguridad en espectáculos públicos? ¿Están las vías y accesos para emergencias libres y correctamente señalizados, también para intervenciones nocturnas? ¿Cómo se coordina el personal del estadio con los servicios de emergencia? Estas preguntas no son académicas para Mallorca: Son Moix es un emblema de la ciudad y su seguridad afecta a aficionados, vecinos y turistas por igual; casos cercanos como Caída en Son Gotleu: una mañana dramática y la pregunta sobre la seguridad de las azoteas han abierto debates parecidos.

Medidas concretas que se deberían adoptar

Las investigaciones actuales deben aportar respuestas cuanto antes. Además, el incidente debería servir de impulso para mejoras concretas. Propuestas que deben considerarse:

- Revisión técnica: inspección inmediata e independiente de todas las protecciones anticaída, barandillas y zonas de tribuna.

- Transparencia: publicación de los resultados de la investigación, en la medida de lo posible, para reducir especulaciones.

- Vías y procedimientos de emergencia: ejercicios regulares con los servicios de rescate, señalización clara de accesos y pasos, y controles nocturnos de las vías de evacuación.

- Gestión segura de los aficionados: formación del personal de seguridad y de orden, mejores sistemas de información para el público en situaciones de emergencia y revisión del servicio de venta de alcohol en partidos de riesgo.

- Comunicación preventiva: avisos y señales en puntos expuestos, iluminación suficiente y superficies antideslizantes, especialmente en bordes y escaleras.

Una llamada a la prudencia —y a la mejora

Por un instante la noche pareció detenerse: los aficionados que querían ver el partido se convirtieron en testigos de un accidente que no debería haber ocurrido. Que el lesionado esté ahora estable supone un alivio —pero la estabilidad no puede ser el final del debate. Si los estadios son lugares de alegría colectiva, deben ser también espacios que tomen la seguridad con seriedad. Son Moix, con su carácter y su ubicación en la periferia de Palma, tiene ahora la oportunidad de demostrarlo.

Deseamos una pronta recuperación al lesionado. Las autoridades trabajan para aclarar lo sucedido —y Mallorca debería aprovechar la ocasión para revisar y mejorar sus estándares de seguridad.

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