Daños en vigas de madera por termitas en un tejado de Artà

Termitas bajo el tejado: por qué una casa en Artà se convierte en advertencia

En Artà se desplomó un tramo del entramado del tejado, provocado por años de ataque de termitas. Un caso que plantea cuestiones para propietarios y el ayuntamiento y que señala vías de actuación concretas.

Termitas bajo el tejado: una casa en Artà se convierte en advertencia

En la mañana del martes, en una tranquila calle lateral de Artà, se hundió una parte del entramado del tejado de una vivienda antigua. Por suerte no había nadie en casa; no hubo heridos. Aun así, el momento en que las vigas de madera y las tejas cedieron con estrépito hizo que el vecindario se sobresaltara. Causa según expertos: una infestación masiva de termitas que había socavado las vigas desde el interior.

La pregunta central: ¿por qué se detecta tan tarde?

Muchas termitas actúan de forma silenciosa e invisible. Roen de dentro hacia fuera, de modo que las superficies de madera a menudo parecen intactas hasta que la carga ya no puede sostenerse. El ayuntamiento señala signos de alarma típicos: polvo fino de madera, galerías tubulares en la madera, vigas que suenan vacías al golpearlas. Pero en la práctica queda la duda: ¿es la falta de conocimiento o la ausencia de inspecciones lo que hace que la gente solo se preocupe cuando algo se derrumba?

Cómo lo casi invisible se hace visible

Los vecinos cuentan que escucharon un leve crujido la noche antes del derrumbe; el señor de la panadería de la esquina comentó después con sequedad: "No esperen a los ruidos, mejor revisar una vez de más". Señales cotidianas como esas a menudo se confunden con el ruido ambiental de la isla: el viento entre pinos, el lejano oleaje, el tráfico matutino. Y dado que muchos residentes prefieren reparar solo la superficie —nuevas tejas, pintura fresca—, los huecos y desvanes mal ventilados quedan sin control.

Por qué Artà y lugares similares son más vulnerables

El clima templado de Mallorca, con noches cálidas y húmedas, combinado con desvanes sombríos y mal ventilados, ofrece condiciones ideales para las termitas. Especialmente las casas antiguas con techos de madera originales, vigas o elementos de madera incorporados están en riesgo. Además, algunas reformas de las últimas décadas han recubierto piezas en lugar de dejarlas visibles —una invitación para las plagas que se extienden sin ser molestadas tras los revestimientos—; casos recientes en la isla, como el agujero en el tejado de la Cartuja de Valldemossa, lo ejemplifican.

Lo que a menudo se pasa por alto

En el debate público faltan a veces tres puntos: primero, el papel de la prevención —inspecciones visuales regulares, ventilación dirigida, control de humedad; segundo, la cuestión de la responsabilidad: ¿están los ayuntamientos, los arrendadores o los propietarios obligados a ofrecer programas de detección temprana?; tercero, la relación con los seguros y la protección del patrimonio: las fincas antiguas suelen estar protegidas, al mismo tiempo las rehabilitaciones son caras y deben realizarse correctamente, como reflejan las controversias sobre la demolición en Palma.

Medidas urgentes concretas para los afectados

Quienes viven en Artà o sus alrededores y sospechen un problema deberían hacer lo siguiente: no entrar en el edificio si hay partes que parecen en riesgo de derrumbe; mantener la distancia de seguridad e informar a los bomberos o al ayuntamiento; solicitar una primera comprobación estructural por un ingeniero civil o un carpintero homologado; no realizar reparaciones por cuenta propia en elementos portantes. Fotografiar y documentar ayuda para peritajes posteriores y cuestiones con las aseguradoras.

Prevención práctica: lo que los propietarios pueden hacer ahora

Unas cuantas reglas sencillas reducen el riesgo de forma notable: inspeccionar el desván regularmente (al menos una vez al año), asegurar una ventilación adecuada, eliminar zonas de humedad, revisar las maderas visibles para detectar sonido hueco. Sellar pequeñas grietas y juntas inmediatamente para evitar la entrada de humedad. Y: en las reformas, siempre prever la posibilidad de dejar piezas accesibles en lugar de cubrirlas permanentemente.

Cómo combatir profesionalmente a las termitas

Existen varios métodos probados: sistemas de cebos y señuelos, inyecciones localizadas en maderas afectadas, sustitución de vigas muy dañadas y, si procede, aplicación de productos protectores para la madera. Es importante contratar solo a controladores de plagas autorizados y a empresas de oficios certificadas. Productos mal aplicados o reparaciones inadecuadas pueden causar a largo plazo más daño que beneficio.

Qué podría hacer el ayuntamiento

El incidente en Artà demuestra que se necesita una respuesta coordinada. Las propuestas podrían incluir un programa municipal de información con listas de verificación, inspecciones iniciales subvencionadas para edificios antiguos, un mapa con casos de infestación conocidos para evaluar riesgos y formación para los artesanos locales. Estas medidas no son románticas, pero sí útiles: protegen a los habitantes, preservan el patrimonio y ahorran costes a largo plazo.

Al final se trata de una combinación de atención y técnica. Las termitas trabajan de forma invisible. Podemos ponérselo más difícil —con controles regulares, buena ventilación y personal técnico adecuado. Y hasta entonces vale la sencilla sabiduría del vecindario: mejor revisar una vez de más que una vez de menos.

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