Poco después de la lluvia, en la nueva escuela de Caimari hay charcos en el gimnasio; la comunidad exige reparación rápida y auditorías.

Tres días y ya gotea: la nueva escuela de Caimari tiene filtraciones en el techo

La escuela recién inaugurada en Caimari, construida por 4,8 millones de euros, muestra tras fuertes lluvias considerables daños por agua: gimnasio y aulas están afectados.

Nueva escuela en Caimari: ambiente de fiesta, rápida desilusión

Podría haberse pensado que vendría todo el pueblo —y de hecho vino. Hace tres días se inauguró solemnemente el flamante edificio escolar en Caimari, con discursos, pasteles y fotos en la entrada. Ahora los paraguas han cobrado más importancia en el pueblo: durante la fuerte lluvia del fin de semana entró agua en varias partes del edificio nuevo.

El agua encuentra su camino

La información habitual entre vecinos: llovió con intensidad el sábado por la noche, quizá de 20 a 30 minutos de chubascos fuertes, y el domingo por la mañana había charcos en el gimnasio. En un aula el agua goteó por la pared, cuentan los padres que llevaron a sus hijos el lunes a clase. Nadie resultó herido, pero por ahora está claro: el edificio no es estanco; casos similares se han reportado por lluvias intensas en la costa este.

Recordatorio: El complejo costó alrededor de 4,8 millones de euros, ocupa unos 4.070 metros cuadrados y ofrece plazas para educación infantil y primaria con un total de 225 puestos, además de una guardería para 24 niños de 0 a 3 años. El proyecto estuvo precedido por largas listas de espera y debates sobre financiación y ubicación —muchos en el pueblo respiraron aliviados cuando las obras por fin terminaron.

Ira, alivio y preguntas prácticas

En el pueblo ahora se hablan de tres sentimientos: enfado, alivio por contar con el espacio acabado y preocupación por la rapidez con que se corregirán los fallos. Un profesor dijo que los niños eran valientes, pero los padres esperan que las deficiencias no se examinen durante meses. La administración municipal anunció que se comunicará con artesanos y peritos de inmediato —esta misma semana.

Técnicamente, los daños por fuertes lluvias en Mallorca no son del todo inesperados; recientemente incluso se vivió un intenso chaparrón en Ibiza. Pero cuando un edificio se entrega recién terminado, no se esperan juntas abiertas por las que el agua entre al gimnasio. Esto plantea preguntas sobre el control de calidad: ¿Quién hizo la recepción? ¿Quién responde por las reparaciones? Y: ¿qué tan pronto podrán usarse las aulas con normalidad? Casos de tejados dañados, como el agujero en el tejado de la Cartuja de Valldemossa, han levantado inquietud ciudadana.

Qué debe ocurrir ahora

En el corto plazo se trata de secar, reparar los puntos filtrantes y revisar la electricidad y los suelos. A medio plazo deberían revisarse los planos y la ejecución por expertos independientes; en otros municipios se han llevado a cabo medidas como la renovación e impermeabilización de instalaciones deportivas en Palma. Los representantes de los padres piden transparencia —no solo declaraciones de la aseguradora, sino plazos claros para cada intervención.

Para Caimari queda la esperanza de que la escuela sea a largo plazo una ganancia para el pueblo. Pero el inicio con zapatillas mojadas y fregones improvisados es amargo. Seguiré el caso —y ojalá que ante la próxima lluvia los niños permanezcan secos.

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