Niños en la plaza probando un coche eléctrico infantil y mostrando carteles sobre reciclaje

Campos acerca la energía: niños prueban la electromovilidad e ideas ecológicas en la plaza

Campos acerca la energía: niños prueban la electromovilidad e ideas ecológicas en la plaza

En la plaza Can Pere Ignasi de Campos, 130 niños probaron la electromovilidad, hicieron carteles, participaron en relevos de reciclaje y se acercaron a un ternero. Una mañana que despierta la curiosidad y visibiliza proyectos ambientales locales.

Campos acerca la energía: niños prueban la electromovilidad e ideas ecológicas en la plaza

Una mañana colorida en Can Pere Ignasi con 130 escolares, un ternero y muchas ideas

Hacia media mañana la amplia plaza Can Pere Ignasi en Campos se llenó de voces, risas y de la suave brisa que llegaba desde las afueras del pueblo. El sol calentaba sin agobiar y, entre los puestos, se mezclaba el aroma de fruta fresca con el leve tintineo de una cadena de bicicleta. 130 niños de tres centros convirtieron la plaza en un pequeño campo de experimentos sobre sostenibilidad.

Asistieron clases de la escuela primaria Fra Joan Ballester, del centro Joan Veny Clar y del CEIP de Call Vermell. Las carpas de la Energy BYD Challenge estaban organizadas por temáticas: electromovilidad, energías renovables, movimiento y creatividad. En una de ellas había un vehículo eléctrico moderno; junto a él se proyectaban vídeos explicativos cortos y había un cuestionario interactivo que los niños podían responder. No se trató de dar lecciones secas, sino de tocar y probar —así el conocimiento se queda.

Junto al coche eléctrico, un especialista presentó un vehículo diseñado para tareas de mantenimiento, donde se explicaba de forma práctica la eficiencia energética. Al final de la jornada, los niños pudieron llevarse a casa plantones de berenjena, un pequeño gesto que vincula agricultura y pensamiento sostenible.

Otro equipo mostró cómo las energías renovables pueden cambiar nuestra vida cotidiana. Después hubo un taller de dibujo que puso a prueba la creatividad de los niños: ¿quién diseña el cartel que anunciará la próxima acción de Energy? Los resultados —colores vibrantes con paneles solares, ruedas y árboles— demostraron que el mensaje caló. También se recordó que estos proyectos pueden generar debate local, como la protesta en Son Bonet contra un parque solar.

La jornada deportiva vino con una carrera de relevos usando tarjetas de reciclaje: papel, plástico y restos debían salvarse en los contenedores correctos. Equipos pequeños corrían, reían y aprendían sin darse cuenta sobre la clasificación de residuos. Tras la actividad hubo una pausa con fruta regional y agua; naranjas y fresas cortadas llenaron rápidamente manos vacías.

Un atractivo especial fue María Jesús, un ternero de cuatro meses de la explotación Sa Vinya, que estaba tranquilo sobre una manta y se dejaba acariciar. La presencia del animal ayudó a los niños a conectar con la agricultura local. En tiempos en los que muchos procesos parecen lejanos, el ternero hizo tangible el origen de nuestros alimentos.

El ayuntamiento de Campos estuvo muy presente. La alcaldesa Xisca Porquer y concejales de Cultura, Educación, Urbanismo, Planeamiento, Finanzas y responsables por Sa Ràpita recorrieron los puestos y participaron en los talleres durante toda la mañana. No fue una presencia simbólica: el municipio coorganizó el evento y aprovechó para presentar medidas en marcha —como la modernización del alumbrado a LED, la reorganización de la recogida de residuos, la ampliación de puntos limpios, la instalación de puntos de carga para vehículos eléctricos y la nueva red de agua potable—.

Esta visibilidad da resultados. Los niños llevan las vivencias a casa, hablan con sus familias sobre lo que han visto e imitan pequeños gestos —apagar la luz, separar la basura, regar una planta. Ahí radica la fuerza de la iniciativa: no son llamamientos abstractos, sino propuestas tangibles que invitan a repetirlas.

Organizadores y socios —desde viveros locales y empresas energéticas hasta fundaciones sin ánimo de lucro— mostraron esa mañana cuánto se avanza cuando administración, empresas y asociaciones trabajan juntas. Para Campos es una buena señal: los proyectos presentados en la plaza no son meras visiones de futuro, sino iniciativas ya palpables en el territorio.

Quien paseó ese día por Campos no solo oyó las voces de los niños, sino también los pequeños pasos de un municipio que no solo decide políticas ambientales, sino que las explica y las hace vivibles. Cuando el cartel para la próxima Challenge esté listo, quizá esos mismos niños digan con orgullo: «Lo diseñé yo». Y ese es el núcleo: implicar a la gente para que el cambio no venga únicamente desde arriba, sino que sea compartido por todos.

Una mañana soleada en Can Pere Ignasi —más que un evento, una semilla para el cambio duradero. Quien viva en Campos o tome su café el día de mercado, seguramente mirará con más atención el próximo año cuando los plantones hayan crecido un poco.

Preguntas frecuentes

¿Qué pasó en la plaza Can Pere Ignasi de Campos con los niños y la sostenibilidad?

En la plaza Can Pere Ignasi de Campos se organizó una mañana educativa con 130 escolares de tres centros del municipio. Hubo talleres sobre electromovilidad, energías renovables, reciclaje y creatividad, pensados para que los niños aprendieran probando, jugando y participando. La actividad también incluyó fruta local y un pequeño contacto con la agricultura del entorno.

¿Cómo se explica la electromovilidad a niños en Mallorca?

La mejor forma suele ser dejar que vean, toquen y hagan preguntas, en lugar de dar solo explicaciones teóricas. En Campos, por ejemplo, pudieron conocer un coche eléctrico, ver vídeos breves y responder un cuestionario interactivo para entender mejor cómo funciona este tipo de movilidad. Ese enfoque práctico ayuda a que el mensaje se recuerde con facilidad.

¿Qué actividades para niños sobre reciclaje y energía se pueden hacer en Mallorca?

Las actividades más útiles son las que combinan movimiento, juego y aprendizaje sencillo. En Campos hubo una carrera de relevos con tarjetas de reciclaje para practicar la separación de papel, plástico y residuos, además de talleres de dibujo sobre energía y sostenibilidad. Son propuestas que funcionan bien porque los niños participan sin sentir que están en una clase tradicional.

¿Qué edad o tipo de actividad es mejor para una jornada medioambiental con niños en Mallorca?

Las jornadas más efectivas suelen combinar explicaciones breves con experiencias directas y sencillas. Cuando participan escolares pequeños, conviene mezclar juegos, contacto con objetos reales, fruta, dibujo y espacios para moverse. En Campos, ese formato permitió que los niños aprendieran sobre sostenibilidad sin perder la atención ni el interés.

¿Qué papel tuvo el Ayuntamiento de Campos en la jornada de sostenibilidad?

El Ayuntamiento de Campos tuvo una participación activa durante toda la mañana, no solo como apoyo institucional. La alcaldesa Xisca Porquer y varios concejales recorrieron los puestos y tomaron parte en los talleres, mientras el municipio presentaba medidas relacionadas con el alumbrado LED, la gestión de residuos, los puntos limpios, la recarga eléctrica y el agua potable. Esa presencia reforzó la idea de que la sostenibilidad también se trabaja desde la administración local.

¿Por qué enseñar agricultura y energía juntas tiene sentido en Mallorca?

Porque ayuda a relacionar la vida cotidiana con el origen de los alimentos y el uso responsable de los recursos. En Campos, la presencia de un ternero y el reparto de plantones de berenjena acercaron a los niños a la agricultura local mientras aprendían sobre hábitos sostenibles. Ese vínculo hace que la idea de cuidar el entorno resulte más concreta y fácil de entender.

¿Qué se puede aprender en una actividad escolar sobre residuos en Mallorca?

Se puede aprender a separar correctamente papel, plástico y restos, algo básico para mejorar la recogida selectiva. Cuando esa enseñanza se convierte en un juego o una carrera por equipos, los niños la interiorizan mejor y la recuerdan en casa. En Campos, esa dinámica se acompañó con fruta local y agua, lo que hizo la experiencia más cercana y completa.

¿Qué impacto tienen estas actividades de sostenibilidad en Campos?

Su mayor efecto está en lo cotidiano: los niños llevan lo aprendido a casa y lo traducen en gestos sencillos como apagar luces, regar plantas o separar la basura. También ayudan a que el municipio muestre sus proyectos de forma cercana y comprensible. En Campos, esa combinación de escuela, administración y entidades locales hizo que la jornada tuviera un alcance real más allá de la plaza.

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