Coche ardiendo en el Camí del Far en Sóller, con columna de humo y presencia de bomberos

Llamas en el Camí del Far: coche en llamas genera preocupación en Sóller

Un coche se incendió en el Camí del Far en Sóller. El conductor resultó ileso, pero el incidente plantea preguntas sobre la seguridad de vehículos antiguos y la prevención de riesgos en las zonas de playa populares de Sóller.

Coche arde en el Camí del Far — conductor ileso, columna de humo y quedan preguntas

En la tarde del martes, un tramo tranquilo del Camí del Far en Sóller se convirtió brevemente en una escena de película: denso humo negro, olor a plástico quemado y el crujir del compartimento del motor incendiado. Sobre las 16:45 el conductor de un viejo Seat Ibiza blanco notó de repente humo y las primeras llamas bajo el capó, frenó en seco, salió y se puso a salvo. Quedó ileso, pero muchos vecinos y visitantes de la playa cercana observaron alarmados la columna de humo que se hacía visible hasta la zona del puerto; casos similares han sido noticia en la isla, como Fuego en el Paseo Marítimo: un coche en llamas.

Ayuda rápida y profesional — aun así pérdida total

Los bomberos de Sóller llegaron rápidamente al lugar. Los residentes relatan la familiar sirena, el pisoteo de las botas sobre la gravilla del Camí y el siseo cuando el equipo utilizó espuma extintora; los procedimientos de intervención y prevención están descritos por los cuerpos de bomberos en Prevención de incendios por los cuerpos de bomberos (Ministerio del Interior). A pesar de la intervención rápida, el vehículo se quemó por completo; lo que quedó fue un armazón negro y muchas preguntas. La policía cortó el tramo, desvió el tráfico y controló a los curiosos — muchos sacaron el móvil, algunos ayudaron a asegurar la zona.

La pregunta importante: ¿por qué sucede algo así junto al mar?

La cuestión obvia se plantea de inmediato: ¿qué provocó el incendio? El conductor contó que no hubo ninguna luz de advertencia ni ruidos extraños. Pero eso es solo una parte de la historia. Casos aislados como este (véase Incendio en Llucmajor: ocho vehículos calcinados) evidencian varios problemas que a menudo reciben poca atención:

1. Edad y estado de los vehículos: Muchos residentes circulan con coches envejecidos — por nostalgia, por motivos económicos o porque en la isla algunas reparaciones se aplazan. Cables corroídos, mangueras porosas o rastros de aceite olvidados en el compartimento motor pueden generar chispas o sobrecalentamiento.

2. Calor y presión turística: Las altas temperaturas veraniegas hacen que motores y circuitos de refrigeración se sobrecalienten más. A esto se suman calles estrechas, frecuentes paradas y arranques y cargas adicionales por remolques o maleteros llenos. En el Camí del Far, donde coinciden bañistas, ciclistas y paseantes, estos problemas técnicos pueden convertirse en un riesgo para los peatones.

3. Infraestructura y accesibilidad: Accesos estrechos y la proximidad a lugares turísticos dificultan en ocasiones apagar y retirar vehículos en llamas. Los equipos de emergencia están entrenados, pero cada segundo cuenta — especialmente si el fuego se aproxima a la vegetación o a zonas de aparcamiento.

Lo que hasta ahora se habla poco

En el debate público se habla mucho del suceso en sí — columna de humo, fotos, atascos. Se presta menos atención a las medidas preventivas: revisiones periódicas de los vehículos, carteles visibles en accesos a playas sobre cómo actuar en caso de incendio o la disponibilidad de pequeños extintores portátiles en los coches. Tampoco se discute a menudo cómo son de accesibles los talleres y centros de revisión en la isla ni si estos están lo suficientemente sensibilizados para atender vehículos antiguos.

Medidas concretas que podrían ayudar

Del incidente se pueden derivar pasos prácticos que aportarían seguridad tanto a residentes como a turistas:

- Reforzar las inspecciones preventivas: Campañas de revisión de frenos, cableado y sistemas de refrigeración en talleres antes de la temporada alta. Listas de verificación sencillas repartidas en estaciones de servicio y agencias de alquiler.

- Extintores portátiles en los coches: Un pequeño extintor accesible en el maletero puede marcar la diferencia al inicio de un incendio — hasta que lleguen los bomberos, y sobre su uso práctico puede consultarse Cómo usar un extintor portátil (Cruz Roja Española).

- Señalización en los accesos a las playas: Indicaciones sobre cómo actuar ante averías y contactos de emergencia, complementadas con pictogramas para visitantes internacionales.

- Mejor planificación de vías de evacuación: En eventos y en zonas de calas concurridas podrían establecerse zonas temporales de parada o prohibiciones de aparcamiento para vehículos antiguos y vulnerables con el fin de reducir el riesgo.

Un lugar dividido — el debate continúa

El incendio en el Camí del Far no causó heridos graves, pero puso de manifiesto otra realidad: la vulnerabilidad de una hermosa y a menudo masificada zona costera frente a fallos técnicos. Mientras los bomberos recogían las mangueras y las últimas columnas de humo se dispersaban, las voces en la playa ya comentaban — algunas útiles, otras meramente curiosas; en el municipio se han registrado además otros sucesos de tráfico y seguridad, como Accidente nocturno en Sóller. Las autoridades recomiendan precaución y mantenimiento regular. Para muchos vecinos no es suficiente: reclaman prevención más sostenida y medidas visibles antes de que un incidente aislado se convierta en un peligro serio.

Al final queda la constatación: esta vez terminó bien — pero el recuerdo del olor acre y del crujir del motor acompañará la vida local durante un tiempo e idealmente impulsará actuaciones concretas.

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