Paseo marítimo de Santa Ponsa mojado tras un fuerte aguacero con rachas de viento

Saludo de lluvia en Santa Ponsa: un breve soplo otoñal el 9 de septiembre

Un fuerte aguacero dio a Santa Ponsa por la mañana un aire fresco, casi otoñal. Paseo marítimo mojado, rachas notables — y un poco de alivio para la isla.

Saludo de lluvia en vez de pleno verano: Santa Ponsa el 9 de septiembre

El repiqueteo comenzó durante la noche y hizo que algunas contraventanas galoparan: un cambio de tiempo corto pero claro convirtió la Playa de Santa Ponsa esta mañana en una estampa húmeda y fresca, como en Santa Ponsa: Un día de otoño suave, no olvides el paraguas. Donde ayer aún había chanclas en la arena, ahora el cielo gris se refleja en charcos sobre el paseo marítimo.

Cómo se siente el día

Las temperaturas se mueven entre poco menos de 20 °C en las primeras horas de la mañana y alrededor de 27 °C como máximo diurno. Aún suena a final de verano, pero se siente distinto: la lluvia baja la sensación térmica, las brisas traen humedad salada y convierten la chaqueta en buena idea — especialmente si por la mañana vas a por el pan a la plaza y el viento casi se lleva el primer croissant, tal y como describen jornadas similares en Santa Ponsa: lluvia moderada y temperaturas otoñales suaves el 10 de octubre.

Aire, viento y rincones mojados

La presión atmosférica ronda los 1014 hPa, la humedad es alta, justo por debajo del 80 %. Viento del sureste con una media de 9,6 m/s, y rachas de hasta 11,2 m/s. En el paseo marítimo estas rachas se notan: el agua salpica las fachadas, los paraguas luchan contra el viento y se oye el rumor del mar más fuerte que de costumbre; datos generales sobre condiciones meteorológicas están disponibles en AEMET — Agencia Estatal de Meteorología.

Consecuencias prácticas: en algunos tramos el paseo está anegado, los carriles bici están mojados y resbaladizos. Quien vaya en bicicleta a la cala debería llevar ropa impermeable y reducir la velocidad — especialmente en la ruta hacia Andratx, donde los charcos hacen que la carretera parezca más estrecha.

Por qué la lluvia viene bien

Un poco de optimismo: la isla respira. La lluvia aporta humedad a los jardines tras las casas, llena algunas macetas de los balcones y enfría los muros calientes. Para agricultores y zonas verdes privadas, un chaparrón corto y contundente suele ser más valioso que medio día de sol, como se observó en Día de lluvia en Santa Ponsa: otoño templado con brisa fresca el 30 de septiembre de 2025. En la plaza oí a una mujer en la panadería decir: «Esto le viene bien a la tierra» — una frase que refleja bien el ánimo local.

Consejos para el día

En la práctica: calzado firme o botas de agua, una chaqueta ligera impermeable y quizá un plan B para el café al aire libre. Los conductores deben contar con agua salpicando y aumentar la distancia de seguridad. Paseantes por la playa: precaución, sobre todo en tramos rocosos y en el borde del paseo, donde el agua puede subir de repente.

Mirando hacia adelante

Este aguacero probablemente no sea permanente, más bien una breve pausa entre jornadas de final de verano. Para Mallorca significa: sin alarma, pero un recordatorio de que la estación se mueve. Tras la lluvia el aire puede quedar más claro y los olores más intensos — resina de pino, arena húmeda y el aroma de la ciudad recién lavada se mezclan.

Así que: el sol volverá, pero hoy merece la pena mantener el abrigo sobre el bañador y disfrutar del pequeño espectáculo meteorológico. Para quienes tengan planes al aire libre — no olviden el plan B. Seguiremos atentos y avisaremos si se forman tormentas o chubascos localmente más fuertes.

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