Sendero GR 226 en Mallorca: caminantes y ciclistas recorriendo paisaje de campos, pueblos y pinares hacia la costa.

Nueva ruta GR 226: descubrir el este de Mallorca a pie y en bicicleta

Nueva ruta GR 226: descubrir el este de Mallorca a pie y en bicicleta

Un sendero de largo recorrido completamente señalizado conecta Cales de Mallorca con Cala Mesquida: 104,8 km entre campos, pueblos y pinares. Lo que debe saber —y cómo disfrutarlo al máximo.

Nueva ruta GR 226: descubrir el este de Mallorca a pie y en bicicleta

Un nuevo entramado de caminos dibuja una línea roja a lo largo del este de la isla. En señales de madera de color rojo aparece la inscripción "East Mallorca GR 226" y guía desde Cales de Mallorca hasta Cala Mesquida a lo largo de 104,8 kilómetros.

El recorrido está dividido en cuatro etapas: Cales de Mallorca–Manacor (25 km), Manacor–Son Carrió (23 km), Son Carrió–Artà (23,2 km) y Artà–Cala Mesquida (22,6 km). Oficialmente se calcula una marcha de unas seis horas por etapa. Además hay dos ramales: hasta Son Macià (3,3 km) y hasta la Costa dels Pins (7,7 km). Quien solo quiera recorrer un tramo puede combinar etapas o hacerlo en bicicleta.

Probé la ruta en una fresca mañana de enero; Palma marcaba 13 °C y nubecillas sueltas; en la llanura detrás de Manacor quedaban algunos charcos de una noche con heladas. En la estación de Manacor se respira una actividad propia entre los silbidos de los trenes, el traqueteo de las maletas y el aroma del café recién hecho; sin embargo, allí no se encuentra señalización para el GR 226. Aplicaciones de mapas como Wikiloc son de gran ayuda entonces.

Los caminos transcurren por pistas agrícolas, caminos de grava y pequeñas carreteras locales. En algunos tramos hay barreras y calzadas curvadas, donde se han tomado medidas de seguridad. Junto a los campos se ven cabras y olivares, en los pinares crujen las agujas y en los pueblos suena de vez en cuando la campana de la iglesia. Para ciclistas la ruta es en general apta; se recomienda una bicicleta de montaña o una bicicleta de trekking robusta.

Los trabajos para su apertura comenzaron a principios de julio de 2025. Desde entonces se han desbrozado senderos invadidos, colocado señales y suavizado tramos donde antes las zarzas o la maleza cerraban el paso. El coste total ascendió a 915.000 euros; el proyecto nació como iniciativa conjunta de los cinco municipios del este bajo la marca turística "East Mallorca".

Lo que más valoré en mis etapas fue: el silencio entre los pueblos, los breves encuentros con agricultores vestidos con chaquetas y botas de goma junto al campo, y las panorámicas abiertas y sencillas que se abren una y otra vez. En Son Carrió, un punto oficial de etapa, la oferta de alojamiento es menor que en la costa; quien piense quedarse aquí debería reservar con antelación. Hay abundantes hoteles en los pueblos costeros; en el interior, las plazas son más moderadas.

Si se sale desde Palma, se puede llegar cómodamente en tren hasta Manacor. Está permitido llevar la bicicleta en el tren, lo que facilita el inicio de la segunda etapa. También son prácticos los ramales si se desea una vuelta más corta o hacer solo una etapa.

Algunos consejos personales: lleva protección solar y suficiente agua; incluso en invierno el sol puede apretar en campo abierto; buen calzado es obligatorio, hay baches y grava que desafían a caminantes y ciclistas por igual; y un pequeño kit de herramientas y parches para la bici nunca viene mal. Por las mañanas se oyen más aves; por la tarde suele soplar una ligera brisa del mar que hace el camino más agradable.

Por qué es bueno para Mallorca: el GR 226 abre una parte de la isla que hasta ahora rara vez era meta de largas caminatas. La ruta acerca a los visitantes al día a día local —panaderías, pequeñas plazas, entradas a fincas— y distribuye el turismo lejos de las costas saturadas. Para los municipios supone una oportunidad de dinamizar el año de forma más sostenible, alargar ingresos y acercar a los visitantes a productos locales, en línea con iniciativas como Más espacio para ciclistas y peatones: Mallorca planea unos 60 km de rutas seguras.

Claro, la infraestructura aún es limitada y este camino no es un sendero de peregrinación con refugios en cada etapa. Pero precisamente ahí radica su atractivo: menos turismo de masas, más espacio para el descubrimiento. Una mañana soleada en Son Servera, el sonido de una cadena de bicicleta sobre el camí, una taza de café con leche mallorquín —esas son escenas que perduran.

Perspectiva: la apertura oficial aún está pendiente; quien lo recorra ahora lo hará con la señalización recién colocada y sin las aglomeraciones de la temporada alta. Para los municipios significa: encontrar un equilibrio entre mayor accesibilidad y protección del paisaje. Para los excursionistas: probar nuevos caminos, comportarse con respeto y consumir lo local. También hay rutas locales que invitan a pedalear en otras propuestas cercanas, como La vuelta perfecta al atardecer: la ruta de 50 km de Ackermann desde Palma.

Si planea una etapa: consulte los mapas con antelación, elija puntos de inicio y fin según la oferta de alojamiento y tenga en cuenta que algunos tramos transcurren junto a carreteras con tráfico. Una bicicleta de montaña facilita muchos pasajes. Y: tómese su tiempo, para un café en Manacor, para la vista en Artà y para un paseo final en Cala Mesquida —así la ruta será más que una línea en el mapa.

Datos prácticos

Longitud total: 104,8 km. Etapas oficiales: 4. Duración estimada por etapa a pie: aprox. 6 horas. Ramales: Son Macià (3,3 km), Costa dels Pins (7,7 km). Coste: 915.000 euros. Señalización: "East Mallorca GR 226" en postes rojos. Inicio de los trabajos para la apertura: julio de 2025. Posibilidad de llevar la bicicleta en el tren a Manacor.

Leído, investigado y reinterpretado para ti: Fuente

Noticias similares