Calles empedradas de Santanyí mojadas por la lluvia, con personas bajo paraguas y una cafetería en el fondo

Día de lluvia en Santanyí: lleva un paraguas y disfruta de un café

Para el domingo se prevé en Santanyí lluvia leve a moderada. Explicamos cómo se sentirá el día, qué permanecerá abierto y por qué la lluvia también aporta cosas buenas.

Día de lluvia en Santanyí: por qué debería salir igualmente

El domingo en Santanyí será húmedo, pero no dramático. Lleve un paraguas resistente y disfrute del olor a piedra mojada y del sonido de las gotas sobre las losas empedradas del casco antiguo. Es la típica lluvia de Mallorca: más bien pausada, a veces impulsada en diagonal por el viento del este, y con suficientes pausas para poder tomar un café entre dos chubascos, como en Día húmedo y templado en Santanyí: paraguas, café y empedrados brillantes.

Qué dice el termómetro

Los modelos esperan temperaturas entre 19,8 y 24,8 °C. La mañana empezará en torno a 20,3 °C, el máximo se alcanzará por la tarde cerca de 24,4 °C, y por la noche volverá a suavizarse alrededor de 22,3 °C. Las sensaciones térmicas están muy cerca de las mediciones: por la mañana 20,5 °C, durante el día 24,5 °C, por la noche 22,4 °C. En pocas palabras: no hace falta abrigo de invierno, pero sí protección contra la humedad.

Viento, aire y seguridad

La presión atmosférica se sitúa en 1021 hPa, la humedad alrededor del 62 %. El viento sopla del este (aprox. 75°) con una media de unos 4,8 m/s y rachas de hasta 6,8 m/s. La nubosidad se estima en torno a un tercio del cielo y la probabilidad de lluvia es del 100 % — es decir: con alta seguridad lloverá, aunque no de forma continua y fuerte, situación similar a Santanyí bajo nubes de lluvia: llovizna tranquila.

Cómo se percibe el día en el lugar

Imagínese: el leve repiqueteo de las lonas de los puestos del mercado en la Plaça Major, el chapoteo en los sumideros, el olor a cerámica mojada y a café recién hecho que sale de las callejuelas. Los vendedores cubren sus mercancías, pero el mercado conserva su encanto —los colores incluso parecen más intensos después de la lluvia, como se reseñó en Santanyí desafía la lluvia — y sus puntos débiles. Ciclistas y usuarios de patinetes deben extremar la precaución: las losas empedradas se vuelven resbaladizas y los aparcamientos estrechos pueden encharcarse.

Consejos prácticos para el domingo

Nuestras recomendaciones: llevar un paraguas pequeño y resistente o una chaqueta impermeable ligera y transpirable; elegir calzado antideslizante; como ciclista, estar preparado para frenar y mantener distancia. Preste atención a tramos de calle más bajos donde se formen charcos. Si busca algo acogedor: los pequeños bistrós del casco antiguo servirán cafés calientes y bocadillos —ideal para ver cómo la lluvia limpia las callejuelas.

Por qué la lluvia también es un regalo

Un poco de lluvia le viene bien a Mallorca: jardines y campos reciben humedad, los árboles lo agradecen y las calles se liberan del polvo. Para la economía insular incluso una precipitación ligera supone un alivio en fases secas. Además, la isla se ve por un rato más nítida después de la lluvia: las montañas se recortan con más claridad, los colores de las fachadas brillan y hasta el aire sabe más fresco.

En resumen: la lluvia puede molestar, o bien puede tomarse como los locales: con serenidad, un buen paraguas y un café fuerte. Le informaremos sobre cualquier cambio en la situación; para predicciones oficiales consulte AEMET — predicción meteorológica. Manténgase seco, o disfrute de los momentos húmedos.

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