Render del parque público propuesto de 35.000 m² en la Playa de Palma sobre el antiguo Dino Golf.

Zona verde en lugar de minigolf: llega un nuevo parque público en la Playa de Palma

Zona verde en lugar de minigolf: llega un nuevo parque público en la Playa de Palma

El Ayuntamiento de Palma ha dado luz verde: en el antiguo terreno de Dino Golf en la Playa de Palma se creará un parque público de 35.000 m². Inversión: 7,8 millones de euros, plazo de obra: 24 meses.

Zona verde en lugar de minigolf: llega un nuevo parque público en la Playa de Palma

El plan urbanístico permite usar el antiguo terreno de Dino Golf – juegos, deporte y sombra para el paseo marítimo

Si en una templada tarde de mayo uno pasea por el paseo marítimo de la Playa de Palma, todavía se oye el tintinear de vasos, las risas de los chiringuitos y el lejano traqueteo de los autobuses. Justo donde hace años estaban los coloridos recorridos de Dino Golf, pronto algo distinto llamará la atención: el Ayuntamiento de Palma ha aprobado la transformación del terreno de 35.000 metros cuadrados. De la mini-golf se convertirá en un parque público.

Las cifras son claras: la ciudad estima 7,8 millones de euros para el proyecto; se prevé un plazo de obra de unos 24 meses. En el área habrá zonas de juego para niños, espacios para distintas modalidades deportivas y muchos lugares con sombra: una respuesta a los días calurosos de verano, cuando el sol abrasa el paseo y los paseantes buscan aire.

Importante para los vecinos: no se trata solo de añadir zonas verdes en el propio solar. Los planes prevén transformar calles de los alrededores y en algunos tramos convertirlas en áreas peatonales. Eso supone menos ruido de coches, más espacio para personas y bicicletas y, para los pequeños comercios a lo largo del paseo, vías peatonales más atractivas.

Ya imagino los domingos: padres con carritos, vecinos mayores en un banco bajo los nuevos árboles, jóvenes jugando al fútbol o practicando calistenia en una zona deportiva. Estas escenas cotidianas no son abstractas; configuran la imagen de un barrio, y en eso se centra el proyecto. La sombra y la vegetación también pueden mejorar el microclima, un alivio sencillo pero palpable durante las olas de calor.

La decisión municipal es una señal a varios niveles. Para los turistas, un parque es un punto de interés adicional entre la playa y la ciudad; para los residentes, una ampliación de su espacio libre. La conversión de un antiguo espacio de ocio en un área verde de acceso público supone además una mejora de la infraestructura social: lugares para moverse, permanecer y encontrarse, sin entrada ni lógica comercial.

Lo que ahora sería sensato: que la administración local apueste con más intensidad por ideas locales en el proceso siguiente. Propuestas vecinales sobre juegos, huertos urbanos o mercados semanales integrarían el parque más rápidamente en la vida diaria. Plantas que necesiten menos agua y atraigan aves autóctonas reducirían los costes de mantenimiento y respetarían el carácter local.

Los siguientes pasos son: finalizar las licencias de obra, mantener conversaciones con vecinos y comerciantes, y ver pronto las primeras excavadoras en marcha. Dos años de obras suenan a mucho, pero son realistas para un proyecto de este tamaño —siempre que en el proceso no se diluyan la mitad de las propuestas.

Un pequeño consejo pragmático para las autoridades: comunicar hitos visibles. Un parque infantil provisional o una plantación temporal durante la obra genera aceptación y ofrece utilidad inmediata. Y a los residentes del barrio: participad. Un parque solo cobra vida cuando se usa —por ciclistas, por lectores en bancos, por niños escondiéndose entre matorrales de olivo.

Conclusión: la transformación del antiguo terreno de Dino Golf en un parque público es una oferta para vecinos y visitantes por igual. Más verde, más espacio para moverse, menos ruido de coches: no son grandes promesas, sino cambios tangibles que se pueden ver y sentir. Y cuando dentro de unos años empiecen a dar sombra los primeros bancos y el aroma del tomillo se desprenda de los setos, uno se preguntará por qué no se hizo antes. Un pedazo de ciudad que aprende a respirar.

Preguntas frecuentes

¿Qué se va a construir en el antiguo Dino Golf de la Playa de Palma?

El antiguo terreno de minigolf se transformará en un parque público con zonas de juego infantil, áreas para hacer deporte y espacios con sombra. El proyecto también busca dar más espacio verde y hacer más agradable el paseo marítimo de la Playa de Palma.

¿Cuánto tiempo tardarán las obras del nuevo parque de Playa de Palma?

El plazo previsto para la obra es de unos 24 meses. Antes de que empiecen los trabajos, aún quedan trámites como cerrar las licencias y avanzar en las conversaciones con vecinos y comerciantes.

¿Cuánto costará el nuevo parque público de Playa de Palma?

La estimación municipal para el proyecto es de 7,8 millones de euros. Esa inversión cubrirá la transformación del terreno en un espacio público con vegetación, zonas de ocio y áreas deportivas.

¿Qué zonas verdes nuevas habrá en la Playa de Palma?

El proyecto añadirá más vegetación y sombra en una zona muy expuesta al sol. También se plantea mejorar el entorno urbano cercano para que haya más espacio para caminar, descansar y moverse con menos ruido de coches.

¿Se podrá pasear por la zona del nuevo parque en la Playa de Palma?

Sí, el plan incluye cambios en algunas calles cercanas para hacerlas más peatonales en ciertos tramos. La idea es crear un entorno más cómodo para caminar, ir en bicicleta y reducir la presencia del tráfico en la zona.

¿Habrá zonas de deporte en el nuevo parque de la Playa de Palma?

Sí, el proyecto contempla espacios para distintas actividades deportivas. También se piensa en un uso cotidiano del parque, con lugares para moverse, descansar y pasar tiempo al aire libre.

¿El nuevo parque de la Playa de Palma será útil también para los vecinos?

Sí, no está pensado solo para visitantes. El objetivo es ampliar el espacio libre del barrio con un lugar para encontrarse, descansar y hacer vida diaria, con menos ruido y más sombra.

¿Qué se puede hacer en la Playa de Palma cuando haga mucho calor?

Con un proyecto así, la zona gana espacios de sombra y zonas verdes que ayudan a hacer más agradable el paseo en los días calurosos. Para una zona tan expuesta al sol, disponer de lugares donde parar, sentarse y refrescarse puede marcar bastante la diferencia.

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