Cafetería del aeropuerto de Palma, vacía desde hace más de ocho meses; problemas con el operador anterior y falta de candidatos.

Aeropuerto de Palma: más de ocho meses sin cantina – empleados afectados

Desde hace más de ocho meses la nueva cantina del aeropuerto de Palma permanece vacía. La causa son pasivos del antiguo operador y la falta de candidatos: unos 10.000 empleados buscan alternativas a diario.

Mesas vacías, terminales llenos: la cantina permanece cerrada

Si por la mañana se pasa junto al Terminal A, todo parece nuevo: fachadas de vidrio modernas, tres plantas, una terraza soleada con vistas a la pista de despegue y aterrizaje. Pero las puertas están cerradas. La nueva cantina del aeropuerto de Palma lleva meses terminada —y permanece sin uso.

¿Qué pasó?

Detrás de escena hay pasivos: el anterior operador, al parecer, acumuló deudas con la Seguridad Social, que ascienden a cifras de cinco a seis dígitos bajas. Quien quiera hacerse cargo del servicio tendría que responder legalmente por esas reclamaciones. Resultado: la última convocatoria quedó sin postores.

Esto afecta no solo al personal, sino también al ritmo del aeropuerto. Unos 10.000 empleados —desde personal de tierra y servicios de seguridad hasta oficinas en backoffice— organizan sus pausas de otra manera: muchos traen bocadillos y termos, otros corren a los pequeños bistrós de los terminales, donde los precios son más altos.

Día a día sin cantina

La semana pasada estuve alrededor de las 13:00 en la planta de salidas y vi cómo las compañeras y compañeros, en el cambio de turno, improvisan: una saca la caja bento, a dos metros un operario de equipajes pide un panini y paga más de lo que quería. Algunos se sientan en los escalones de piedra afuera, a pesar de la brisa fresca del mar —es noviembre, pero el sol aprieta todavía.

Las pausas de trabajo sufren. Las pausas cortas se estiran porque los desplazamientos hasta las opciones alternativas consumen tiempo. Para los que viajan desde Palma o los pueblos cercanos suele significar: menos descanso, menos tranquilidad.

¿Qué dicen los responsables?

Oficialmente dicen que la administración del aeropuerto está trabajando en una solución y estudia opciones para aliviar la carga de la deuda o encontrar garantías para que una nueva empresa pueda asumir el servicio. Hasta entonces, las mesas seguirán sin usarse.

Por qué no es solo un problema de servicio

Las cantinas son puntos de encuentro, facilitan los modelos de turnos y reducen el hábito de comer rápido que todos conocemos: snack en lugar de comida. En una operación de este tamaño, eso tiene efecto continuo.

Quien aporte la solución debe ver no solo los números en el papel, sino también los procesos diarios: pausas breves para comer, turnos cambiantes y la expectativa de que las compañeras y compañeros disfruten sus pausas con cierta tranquilidad.

A corto plazo, a los trabajadores solo les queda traer comida o recurrir a alternativas caras. A largo plazo hace falta una solución legalmente limpia para que la nueva cantina abra de una vez —y los platos vuelvan a utilizarse.

Preguntas frecuentes

¿Por qué sigue cerrada la cantina del aeropuerto de Palma?

La cantina permanece cerrada porque el anterior operador dejó deudas con la Seguridad Social y eso complica que otra empresa asuma el servicio. La última convocatoria no recibió ofertas, así que el espacio sigue terminado pero sin abrir. Mientras no se cierre una solución legal y administrativa, no puede ponerse en marcha con normalidad.

¿A quién afecta el cierre de la cantina del aeropuerto de Palma?

El cierre afecta sobre todo al personal que trabaja en el aeropuerto de Palma, unas 10.000 personas entre tierra, seguridad, oficinas y otros servicios. Muchas de ellas tienen que improvisar la comida durante las pausas, traer bocadillos o recurrir a opciones más caras. Eso hace que los descansos sean menos cómodos y, en algunos casos, más cortos.

¿Qué opciones tienen los empleados del aeropuerto de Palma para comer mientras no abre la cantina?

Muchos empleados llevan comida preparada de casa, como bocadillos, termos o tuppers. Otros van a los pequeños bistrós y locales de los terminales, aunque suelen ser más caros. También hay quien aprovecha espacios exteriores o se organiza entre turnos para comer con menos prisas.

¿La nueva cantina del aeropuerto de Palma está terminada?

Sí, la nueva cantina está terminada, pero sigue sin uso. El problema no es la obra, sino la situación legal y económica que impide adjudicar el servicio a otra empresa. Por eso las instalaciones continúan cerradas aunque ya estén listas.

¿Cuánto tiempo lleva cerrada la cantina del aeropuerto de Palma?

Lleva cerrada más de ocho meses. Durante ese tiempo no se ha encontrado una solución definitiva para reabrirla, así que el personal sigue sin ese servicio básico dentro del aeropuerto. La situación se ha alargado porque no hay todavía una nueva empresa que pueda asumirlo.

¿Qué problemas causa no tener cantina en el aeropuerto de Palma?

Sin cantina, las pausas de comida se vuelven más incómodas y menos eficientes. Los empleados tienen que desplazarse más, gastar más tiempo y, muchas veces, pagar precios más altos fuera del servicio habitual. En un aeropuerto grande como el de Palma, eso afecta al ritmo de trabajo del día a día.

¿Hay una solución prevista para abrir la cantina del aeropuerto de Palma?

Los responsables dicen que se está trabajando en una solución y que se estudian opciones para aliviar la deuda o dar garantías a una nueva empresa. Aun así, no hay una fecha clara de apertura. Hasta que el marco legal no esté resuelto, la cantina seguirá cerrada.

¿Es normal que en el aeropuerto de Palma no haya una cantina para trabajadores?

No es lo habitual en una instalación de este tamaño, porque la cantina ayuda a organizar turnos y descansos. Cuando falta, el personal tiene que improvisar más y suele comer peor o con menos tranquilidad. En el aeropuerto de Palma, el cierre se nota precisamente porque la cantina cumple una función práctica importante.

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