Pere Brunet i Campins, cofundador del Grup Excursionista de Mallorca, influyente en la vida y seguridad en la Tramuntana

Pere Brunet i Campins fallece: Un hombre que dio forma a la Tramuntana

Pere Brunet i Campins fallece: Un hombre que dio forma a la Tramuntana

A los 80 años ha fallecido Pere Brunet i Campins. El cofundador del Grup Excursionista de Mallorca marcó la vida asociativa, las estructuras de seguridad y la convivencia en las montañas de la isla.

Pere Brunet i Campins fallece: Un hombre que dio forma a la Tramuntana

El montañismo en Mallorca pierde una personalidad decisiva

A última hora de la tarde, cuando el sol sobre la Serra de Tramuntana (Patrimonio de la Humanidad) se vuelve suave y las cabras continúan pastando en las terrazas, la noticia queda suspendida en las montañas: Pere Brunet i Campins ha fallecido a los 80 años. Para muchos en la isla no era un nombre abstracto de actas de asociaciones, sino una parte fija del mundo de la montaña: alguien a quien se podía encontrar en un sendero estrecho, estudiando mapas ante una buvette o contando historias en la mesa del café de Sóller.

El camino de Brunet hacia la montaña fue inesperado. De joven practicó balonmano, pero desde los 14 años se sentía atraído una y otra vez por la Tramuntana. Estas primeras excursiones sentaron las bases de una relación de por vida con la roca y el aire. A principios de los años setenta formó parte del pequeño grupo de personas que dieron vida al actual Grup Excursionista de Mallorca (GEM). La fundación en abril de 1973 marcó para la isla una nueva fase: el montañismo se organizó, se compartió conocimiento, las rutas se hicieron más seguras y las comunidades más visibles.

Quien en Banyalbufar ve por la mañana a los primeros senderistas o en Pollença escucha a los grupos de montaña en la plaza del mercado, encuentra huellas del trabajo de Brunet: asociaciones que ofrecen cursos; grupos locales que comparten mapas y material; una cultura en la que personas veteranas encargadas del mantenimiento de rutas guían a las nuevas generaciones. Brunet fue también clave en la construcción de lo que después se convertiría en la Federación Balear de Montañismo y Escalada. Tras la dimisión del primer presidente, Brunet asumió responsabilidades y ayudó a crear estructuras que hoy son la columna vertebral del montañismo organizado en las Baleares.

Muchas de las memorias que sus compañeras y compañeros conservan giran menos en torno a récords y más hacia escenas cotidianas: la voz serena al discutir una ruta; el café tras un paso clave; la paciencia al explicar técnicas de aseguramiento a jóvenes interesados. En los senderos se podía ver su huella —no en letreros, sino en accesos bien cuidados, en pasos señalizados y en una actitud general: las montañas son para todos, pero se las respeta.

Eso convierte la noticia de su muerte también en una especie de declaración de esperanza: recuerda que esta isla tiene una cultura montañera viva que se transmite, desde senderistas hasta quienes practican rutas MTB por la Tramuntana. En lugar de homenajes pomposos, serían más apropiadas formas concretas de transmitirlo: más ofertas de formación para jóvenes alpinistas, apoyos específicos para el mantenimiento local de rutas o pequeñas placas conmemorativas en caminos seleccionados que lleven su huella. Esos pasos no solo recordarían a una persona, sino que fortalecerían la práctica que Brunet fomentó durante décadas.

Observación cotidiana: en una mañana de martes en el Camí de s’Arxiduc se puede ver cómo padres con mochilas y personas mayores comparten la misma ruta, cómo los grupos de senderismo se dan consejos mutuamente y cómo los niños miran curiosos los pasos de escalada. En esos momentos el legado de Brunet continúa: no como una pieza de museo, sino como una comunidad viva de cumbres y senderos.

Para Mallorca significa pérdida sí, pero también responsabilidad. Quien circula por estas montañas se beneficia de una infraestructura y de una cultura que personas como Pere Brunet ayudaron a crear. Una propuesta adecuada sería trasladar su compromiso a programas locales: adopciones de rutas, programas de mentores en las asociaciones o jornadas regulares de mantenimiento de caminos en las que jóvenes y mayores trabajen juntos.

La Tramuntana seguirá respirando, las campanas de los rebaños continuarán, y sobre las piedras volverán a pisar pies que aprendieron de alguien como Pere Brunet a caminar con cuidado y respeto. Reconforta saber que su legado no está solo en libros, sino en cada coche donde hay una cuerda, en cada mapa compartido y en cada risa en una buvette al final de una subida.

La próxima vez que sienta el viento en la costa de Deià o que esté en un mirador en la cresta de Valldemossa, piense en quienes hicieron posibles los caminos. Un gesto sencillo —un momento de silencio, una foto, una donación a una asociación local— sería un buen comienzo para honrar a este hombre. Quizá esa sea la forma más sincera de dar las gracias.

Preguntas frecuentes

¿Quién fue Pere Brunet i Campins en Mallorca?

Pere Brunet i Campins fue una figura muy importante del montañismo en Mallorca y una de las personas que ayudaron a organizarlo de forma más sólida. Estuvo vinculado al Grup Excursionista de Mallorca y también participó en la construcción de estructuras que luego dieron forma al montañismo federado en Baleares. Para mucha gente de la isla, su nombre está ligado a la Tramuntana, a la formación y al cuidado de las rutas.

¿Qué aportó Pere Brunet i Campins al Grup Excursionista de Mallorca?

Pere Brunet i Campins formó parte del pequeño grupo que impulsó el actual Grup Excursionista de Mallorca en los años setenta. Su aportación ayudó a que el montañismo en la isla se organizara mejor, se compartiera conocimiento y las rutas fueran más seguras. También dejó una forma de entender la montaña basada en la experiencia, el respeto y la colaboración.

¿Por qué la Serra de Tramuntana está tan ligada a Pere Brunet?

La Serra de Tramuntana fue el paisaje que marcó toda su relación con la montaña desde joven. Allí hizo sus primeras excursiones y allí quedó asociada su manera de entender el senderismo y el alpinismo en Mallorca. Su legado se nota en una cultura de montaña más cuidada, más compartida y más consciente del terreno.

¿Qué cambió en el montañismo de Mallorca desde los años setenta?

Desde los años setenta, el montañismo en Mallorca pasó de ser una práctica más dispersa a contar con asociaciones, formación y estructuras más claras. Eso permitió compartir mapas, organizar cursos y mejorar la seguridad en muchas rutas. Personas como Pere Brunet fueron decisivas en ese cambio y en la creación de una base más estable para las generaciones siguientes.

¿Qué papel tuvo Pere Brunet en la Federación Balear de Montañismo y Escalada?

Pere Brunet fue importante en la construcción de las estructuras que más tarde sostuvieron la Federación Balear de Montañismo y Escalada. Tras la dimisión del primer presidente, asumió responsabilidades y ayudó a consolidar una organización más fuerte. Su trabajo tuvo un efecto duradero en la manera de coordinar el montañismo en Baleares.

¿Se puede hacer senderismo en Mallorca sin mucha experiencia?

Sí, pero conviene elegir bien la ruta y no subestimar la montaña, sobre todo en la Serra de Tramuntana. El texto refleja una cultura excursionista en la que la formación, los mapas y el respeto por el terreno son esenciales. Para una salida tranquila, lo más sensato es empezar por recorridos sencillos y, si hay dudas, ir acompañado o informarse antes.

¿Qué se lleva en la mochila para caminar por la Tramuntana en Mallorca?

Para caminar por la Tramuntana conviene llevar lo básico bien elegido: agua, calzado adecuado, algo de abrigo y una forma fiable de orientarse. También ayuda ir con mapa o ruta planificada y no depender solo del móvil en zonas de montaña. La idea es moverse con tranquilidad y con respeto por un entorno que puede cambiar rápido.

¿Cómo se puede rendir homenaje a Pere Brunet en Mallorca?

Una forma sencilla de recordarlo es seguir cuidando los caminos y participando en la vida de las asociaciones de montaña. También tiene sentido apoyar la formación de jóvenes, colaborar en jornadas de mantenimiento de rutas o hacer una donación a una entidad local. En Mallorca, su legado se honra mejor con gestos prácticos que mantengan viva la cultura excursionista.

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