Helicóptero de rescate 'Sa Milana' evacuando a una senderista de 60 años con fractura de tobillo en Talaia de Son Jaumell

Rescate en helicóptero en Cala Rajada: senderista de 60 años trasladada tras fractura de tobillo

Rescate en helicóptero en Cala Rajada: senderista de 60 años trasladada tras fractura de tobillo

En la Talaia de Son Jaumell una alemana de 60 años se fracturó el tobillo. Bomberos de Artà y el grupo de rescate de montaña la evacuaron en el helicóptero 'Sa Milana' hasta el valle.

Rescate en helicóptero en Cala Rajada: senderista de 60 años trasladada tras fractura de tobillo

A primeras horas del miércoles la costa alrededor de Cala Rajada mostraba la típica luz primaveral: gaviotas chillaban, un frío viento del nordeste empujaba las olas contra las rocas, y por los senderos sobre la Talaia de Son Jaumell ya caminaban los primeros excursionistas del día. Uno de ellos no pudo volver solo. Una mujer alemana de 60 años se fracturó el tobillo durante una ruta y no pudo regresar por sus propios medios.

La situación fue lo bastante grave como para alertar a los bomberos de Artà y al grupo de rescate de montaña (GRM). Los equipos de rescate actuaron con rapidez: en el lugar del accidente la mujer recibió atención médica, fue inmovilizada y asegurada en una camilla. A continuación el helicóptero 'Sa Milana' trasladó a la lesionada hasta el aparcamiento de Cala Agulla, donde esperaba una ambulancia que la asumió para su traslado posterior al hospital, un procedimiento similar al vivido con la mujer de 70 años rescatada en Cala Deià.

Este tipo de intervenciones rara vez pasan desapercibidas: el rotor sobre la punta de la costa se mezclaba con el ruido del mar, los paseantes se detuvieron, algunos gritaban para ayudar, otros ofrecieron sus chaquetas para que la herida no se enfriara. La rápida actuación demostró lo bien que funcionan los protocolos aquí —en un municipio como Capdepera, con sus senderos costeros escarpados— cuando hay personas necesitadas; casos recientes, como el del excursionista alemán rescatado tras caída en el Puig de Galatzó, también evidencian esa coordinación.

Para la isla esto es más que una intervención aislada. Es un ejemplo de cómo distintos servicios —bomberos, rescate de montaña y servicios de emergencia— pueden trabajar de la mano. Eso protege no solo a los residentes, sino también a los numerosos visitantes que ahora vuelven a recorrer a pie la Tramuntana y los acantilados del este, donde en ocasiones se han producido rescates como el del senderista alemán rescatado en el Torrent de Pareis.

Una pequeña observación cotidiana: en los aparcamientos de Cala Agulla se ven actualmente muchos coches con matrículas extranjeras. Se oyen idiomas de todos los rincones y la gente se mueve despacio, con mapas en la mano. En momentos como ese se aprecia la importancia de cadenas de rescate que funcionen —no como idea abstracta, sino como ayuda concreta cuando alguien sufre dolor y no puede continuar—; incidentes como el del hombre de 70 años rescatado en el Torrent de Pareis recuerdan esa necesidad.

Quienes próximamente piensen acometer la Talaia u otros senderos costeros pueden sacar lecciones prácticas de este incidente: calzado adecuado, llevar suficiente agua, mantener el móvil con batería y, si es posible, no hacer las rutas en solitario. Un recordatorio pragmático: leer las señales locales: a veces aparentes senderos llevaban a terreno rocoso, como ocurrió en casos de desorientación nocturna en el Puig Major.

Y una idea para reflexionar, no como crítica sino como propuesta: más paneles informativos visibles en los aparcamientos, un mapa con puntos de emergencia e indicaciones sobre zonas con poca cobertura móvil ayudarían a muchos. Esto podría lograrse con la colaboración estrecha entre municipios, conservación y servicios de rescate y sería un beneficio tangible para la seguridad y la calidad del turismo.

Al final queda una sensación positiva: la mujer fue rescatada, los equipos llegaron rápido y la vida cotidiana en la costa continúa —con personas que volverán a descubrir los caminos, pero quizá un poco más precavidas tras este suceso. No es algo dramático, sino un pequeño y útil aprendizaje para todos los que exploran Mallorca a pie.

Leído, investigado y reinterpretado para ti: Fuente

Noticias similares