Sant-Antoni in Sa Pobla: Nit Bruixa draws 12,000 to Plaça Major

Sant Antoni: La Nit Bruixa atrae a miles a la Plaça Major de Sa Pobla

En las celebraciones de Sant Antoni, la Nit Bruixa llenó la Plaça Major de Sa Pobla. Unas 12.000 personas siguieron el espectáculo pirotécnico; también estuvieron presentes la presidenta balear y el presidente del Consell de la isla.

Sant-Antoni en Sa Pobla: cuando chispas, música y conversaciones calientan la noche

El sábado por la noche la Plaça Major de Sa Pobla se transformó en una pista compacta de gente, voces y luz. La Nit Bruixa, la tradición nocturna en torno a Sant Antoni, ofreció un espectáculo pirotécnico junto con un programa musical que mantuvo al público en movimiento. Al finalizar el acto, las calles permanecieron durante mucho tiempo con el repiqueteo de las tazas en las terrazas de los cafés y con la tos de quienes sentían el frío.

Los organizadores hablan de unas 12.000 personas que participaron en el espectáculo. No fue llamativa solo la cifra, sino la mezcla: familias con niños, jóvenes con chaquetas de abrigo, parejas mayores, turistas que pasaban por allí por casualidad. Hacia la medianoche el aire estaba claro, una ligera brisa procedente de la Serra de Tramuntana recorría las calles, y el olor de las almendras tostadas se mezclaba con el humo de los cohetes y la gasolina.

El inicio de la puesta en escena fue inusualmente moderno: la secuencia de apertura utilizó la canción de Rosalía Berghain como introducción musical y así combinó imágenes tradicionales con un paisaje sonoro contemporáneo. Sobre el escenario y entre las fachadas históricas volaron luces, chispas y proyecciones que muchos describieron como una mezcla visual lograda.

Invitados ilustres y fiestas vecinas

Entre los asistentes estaban la presidenta balear Marga Prohens y el presidente del Consell Llorenç Galmés. Su presencia fue para muchos visitantes una señal visible de que las celebraciones eran percibidas en toda la isla. Paralelamente a Sa Pobla se celebraron fiestas de Sant Antoni en Pollença, Muro y Manacor; en Manacor y en Sa Pobla la festividad continuó el domingo. En Palma los conciertos en la Plaza de España llenaron los escenarios; el número principal allí fue la banda Crystal Fighters.

El ambiente en Sa Pobla fue más bien relajado que estridente. Los vendedores recogieron sus puestos más tarde, los jóvenes reían en la Carrer Major, y los vecinos mayores aún se sentaban en las escaleras de la iglesia intercambiando recuerdos de celebraciones pasadas. Parecía que la comunidad había aprovechado la noche como punto de encuentro, no solo como un espectáculo.

Por qué estas noches son importantes para Mallorca

Estas fiestas tradicionales resultan útiles para la isla en varios niveles. Refuerzan los lazos locales; insuflan entusiasmo cultural; y atraen visitantes que buscan vivir algo auténtico en lugar de un entretenimiento sintético. Comerciantes, bares y pequeños restaurantes notan la afluencia: una noche muy concurrida supone ingresos adicionales para los negocios locales. Precisamente los lugares pequeños como Sa Pobla se benefician de que la gente vuelva a la plaza del mercado.

Además, elementos modernos como las proyecciones de vídeo o canciones más actuales dan a las tradiciones un puente hacia las generaciones jóvenes. Cuando los jóvenes se mueven al ritmo en una Nit Bruixa, la tradición permanece viva y se adapta al presente.

Una mirada hacia adelante

La Nit Bruixa demostró que las tradiciones en Mallorca siguen vivas cuando dejan espacio para lo nuevo. Quien pasee por Sa Pobla en los próximos días quizá note las calles recogidas, la ausencia de altavoces y el vecindario disfrutando de una tranquila tarde de domingo. Para los organizadores esto significa: mantener lo probado y al mismo tiempo abrir espacios para nuevos programas, para que también las próximas generaciones sigan participando.

Y para todos nosotros hay una sencilla observación: una fiesta que reúne a la gente no es solo espectáculo, sino también oportunidad. Oportunidad para reencontrarse con vecinos, para explicar a un niño la propia cultura o para mostrar a un forastero una buena noche mallorquina. Eso fue exactamente lo que se logró en Sa Pobla en este fin de semana de Sant Antoni.

Consejo adicional: Quienes disfrutan de las fiestas tradicionales deberían estar atentos a los anuncios del programa local. Muchos municipios publican sus fechas a principios de año; una visita espontánea suele merecer la pena por el ambiente, las melodías y las almendras tostadas.

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