Las torres secretas de Playa de Muro: del entrenamiento bélico al patrimonio

Las torres secretas de Playa de Muro: del entrenamiento bélico al patrimonio

A la luz vibrante de la bahía de Alcúdia se alzan pequeños obeliscos que durante décadas plantearon enigmas. Su pasado como blancos para armas submarinas los convierte en monumentos singulares y en oportunidades para la cultura de la memoria regional.

Las torres secretas de Playa de Muro: del entrenamiento bélico al patrimonio

Cómo pequeños obeliscos en la costa norte de Mallorca cuentan historias de la posguerra

Al recorrer por la mañana el Paseo Cervantes, con las gaviotas chillando y un pescador arrancando el motor de su barca, la mirada vuelve una y otra vez hacia los esbeltos torreones en la playa. A primera vista son simples pilares de hormigón, blanqueados por el viento salino. Al fijarse mejor queda claro: son más que reliquias —son vestigios de una práctica muy concreta de la mitad del siglo XX.

La investigación histórica sobre el terreno ha mostrado que las construcciones, con forma de obelisco y situadas en la bahía de Alcúdia, sirvieron en realidad como marcas objetivo para ejercicios con armas submarinas. Entre los años 1940 y 1970, unidades navales utilizaron la tranquila bahía para practicar con torpedos y minas. Las torres ayudaban a definir direcciones de tiro y a controlar las trayectorias de impacto —puntos de referencia visibles desde tierra mientras los disparos provenían del agua.

El sistema era sorprendentemente preciso: en total se instalaron 14 pares de estas torres a lo largo de la línea costera. Los pares estaban ordenados de modo que entre parejas habían unos 1.240 metros, y dentro de cada par los dos pilares quedaban separados por unos 200 metros. Antiguamente lucían una coloración clara y estaban numeradas; hoy la apariencia es más erosionada, pero la estructura sigue siendo visible.

Algunas de las obras fueron levantadas por artesanos locales. Un maestro albañil de Santa Margalida recuerda el trabajo duro con la piedra marés autóctona y el transporte de los cantos redondeados llamados “Bolla” procedentes de la zona de Alcúdia, ideales para cimientos. Los pesados bloques se movían entonces con sencillos bastidores y fuerza humana; en ocasiones ayudaba un camión desde el puerto para traer material detrás de Alcanada. Estos detalles convierten a las torres en historias familiares y comunitarias, no solo en relatos de técnica militar.

En el fondo marino de la bahía yace un viejo submarino de la clase B‑1, hundido durante disparos de prueba. Este pecio, según especialistas, también forma parte del patrimonio cultural y arqueológico de la zona y está protegido.

El ayuntamiento ha incluido las torres en su catálogo local de bienes protegidos. Eso confiere una protección formal, pero también plantea la pregunta de cómo tratar estos elementos en un paisaje marcado por el turismo. Aquí surge una oportunidad: las torres conectan de forma tangible la posguerra con la vida costera actual y pueden servir como puntos de partida para pequeñas propuestas de interpretación.

Una idea que ya funciona en algunos lugares sería colocar paneles informativos en el Paseo —breves y concretos, con esquemas de la disposición y referencias al pecio en el agua. Paseos guiados por la playa o ligeras rutas en kayak con expertos podrían acercar la historia tanto a visitantes como a residentes, sin sobrecargar el lugar. Lo importante es mantener el equilibrio entre accesibilidad y protección del patrimonio.

Al final queda la imagen en la mente: un niño que en la arena levanta un pequeño muro sin imaginarse los torpedos, mientras las torres permanecen en silencio sobre la bahía. Estos lugares acumulan capas temporales; pueden conservarse y —integrados con prudencia— convertirse en un complemento valioso de las playas de Mallorca. Que de ejercicios militares nazca hoy memoria cultural no es un consuelo banal, sino una manera de hacer visible y didáctica la propia historia.

Preguntas frecuentes

¿Qué son las torres de Playa de Muro en Mallorca?

Las torres de Playa de Muro son unos pequeños torreones de hormigón que hoy llaman la atención en la costa norte de Mallorca. Durante décadas sirvieron como marcas de referencia para ejercicios militares con torpedos y minas en la bahía de Alcúdia. Aunque ahora parecen simples restos de playa, forman parte del patrimonio local y ayudan a entender un episodio poco conocido de la posguerra.

¿Para qué se usaban las torres de la bahía de Alcúdia?

Estas torres se utilizaban como marcas objetivo en ejercicios militares realizados desde el mar. Entre los años 1940 y 1970, ayudaban a definir direcciones de tiro y a controlar el impacto de torpedos y minas en la bahía de Alcúdia. Su función era puramente técnica, pero con el tiempo han quedado como testimonio histórico del lugar.

¿Se puede ver el pecio del submarino en la bahía de Alcúdia?

En el fondo marino de la bahía yace un viejo submarino de la clase B‑1 que se hundió durante disparos de prueba. Se considera parte del patrimonio cultural y arqueológico de la zona y está protegido. Por su estado y por la protección existente, no debe tratarse como un punto de visita cualquiera, sino como un resto submarino con valor histórico.

¿Las torres de Playa de Muro están protegidas como patrimonio?

Sí, el ayuntamiento las ha incluido en su catálogo local de bienes protegidos. Eso reconoce su valor histórico y limita cómo pueden modificarse o perderse dentro del paisaje costero. La protección busca conservarlas sin aislarlas de la vida cotidiana de la zona.

¿Qué relación tienen estas torres con la historia de Mallorca?

Estas torres conectan la costa de Mallorca con un periodo muy concreto de la posguerra y del uso militar de la bahía. También reflejan el trabajo de artesanos y albañiles locales, que levantaron algunas de ellas con piedra marés y materiales de la zona. Por eso no son solo restos técnicos: también forman parte de la memoria comunitaria de la isla.

¿Qué aspecto tenían las torres de Playa de Muro cuando estaban en uso?

Cuando estaban activas, eran estructuras claras y numeradas, pensadas para ser visibles desde el mar y desde la costa. Su forma de obelisco las hacía fáciles de reconocer como puntos de referencia para las prácticas militares. Con el paso del tiempo se han erosionado, pero todavía conservan una silueta muy reconocible.

¿Hay rutas o visitas para conocer mejor las torres de Playa de Muro?

Se plantea su divulgación con paneles informativos, paseos guiados por la playa y, en algunos casos, rutas en kayak con expertos. Son propuestas pensadas para acercar la historia sin saturar el entorno ni convertirlo en un reclamo invasivo. La idea es entender mejor el lugar mientras se mantiene el equilibrio con la protección del patrimonio.

¿Quién construyó las torres de la costa norte de Mallorca?

Algunas de estas torres fueron levantadas por artesanos y albañiles locales, con materiales como la piedra marés y cantos de la zona de Alcúdia. El trabajo se hacía con medios sencillos y mucho esfuerzo físico, algo que les da un valor humano además del histórico. Por eso también se recuerdan como parte de la historia laboral y vecinal de Mallorca.

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