
27 años, un sí y la isla como testigo: Peggy Jerofke y Steff Jerkel celebran en Mallorca
27 años, un sí y la isla como testigo: Peggy Jerofke y Steff Jerkel celebran en Mallorca
Tras años de altibajos, Peggy Jerofke y Steff Jerkel quieren casarse el 26 de junio en el este de Mallorca. Una celebración pequeña y elegante con vistas al mar, dos vestidos de novia y un enfoque familiar.
27 años, un sí y la isla como testigo: Peggy Jerofke y Steff Jerkel celebran en Mallorca
Junio en Mallorca suele tener esa luz especial justo antes del atardecer, cuando el viento del este riza las olas y los chiringuitos preparan lentamente su servicio nocturno. Precisamente esa imagen se han escogido Peggy Jerofke (49) y Steff Jerkel (56): el 26 de junio quieren formalizar su unión en el este de la isla ante la familia y amigos íntimos.
Ambos viven de forma permanente en la isla desde 2008 y residen en Cala Rajada, donde Peggy lleva años vinculada a la gastronomía. Su rutina entre horarios de servicio, proveedores y las tareas escolares de la hija de siete años, Josephine, ha adquirido en las últimas semanas una nueva y brillante emoción: pruebas de vestidos, diseño de los anillos en Santanyí y la búsqueda de un lugar con vistas al mar y capacidad para unas 65-70 personas.
De la idea inicial de celebrar en un conocido beach club se pasó finalmente a una decisión más íntima y algo más elegante. Era importante para la pareja poder ver la puesta de sol durante la ceremonia. El resultado será una boda privada al aire libre en una localización elegante en el este de la isla, complementada por un trámite civil posterior —no habrá ceremonia religiosa.
Típico de las bodas veraniegas en Mallorca: se mantiene personal y con los pies en la tierra. Peggy encargará un vestido de novia a medida a la diseñadora Anne Wolf; un segundo modelo más ligero acompañará la velada posterior. Los anillos se mandarán a hacer localmente en Santanyí, oro rosado y brillantes para Peggy y un anillo sencillo para Steff, que a veces incluso querrá llevar como colgante.
La celebración se mantendrá deliberadamente contenida. La pareja desea contar con la familia y su círculo de amistades más cercano; el equipo del Tiki Beach y las veladas 'Pearl Island' de Peggy Jerofke y otros compañeros del sector de la restauración celebrarán por su parte en una fiesta separada.
La mezcla de cercanía personal y la atmósfera de playa mallorquina marcará el tono, como recoge Rescate de último minuto en el Paseo: no un gran foco mediático, sino una noche en la que la isla que los une sea palpable.
Josephine ha crecido en Mallorca, asiste a un colegio público en Artà y habla mallorquín, español e inglés. Su integración en el entorno local forma parte de la vida familiar: proyectos escolares, cumpleaños de sus amigas españolas y clases particulares en casa. Para Peggy y Steff es una señal de que la isla para la familia es algo más que un decorado: es un lugar para vivir.
La historia de ambos comenzó hace 27 años en Mallorca, y tras años con subidas, un año de separación en la isla y la reconciliación, ahora quieren dar el siguiente paso. Quien conoce la isla sabe que parejas así no son una excepción; véase 'Emigrantes en la isla: Dos parejas comienzan de nuevo'.
¿Por qué es bueno para Mallorca? Estas pequeñas celebraciones privadas traen huéspedes a hoteles, clientes a restaurantes y encargos a proveedores locales —sastres, joyeros, floristas—. Son una forma de turismo más sostenible: en lugar de grandes eventos anónimos, la isla gana con encuentros personales. Además la boda muestra otra cara que no son las postales: el día a día mallorquín funciona desde las escuelas de los pueblos hasta los negocios familiares de la costa.
Una reflexión final: el amor y los proyectos de vida cambian, pero la fiabilidad y el arraigo cuentan. Para Mallorca eso se traduce en cuidar los lugares, apoyar los pequeños negocios y dejar espacio para celebraciones familiares. Cuando el 26 de junio se enciendan las luces y los invitados puedan ver el mar, será una fiesta que encaje con la isla: personal, algo glamurosa y, sobre todo, auténtica.
Deseamos a la pareja una velada cálida, buena música y que la pequeña Josephine siga contando durante mucho tiempo historias de su isla.
Leído, investigado y reinterpretado para ti: Fuente
Noticias similares

Jan Hofer en Mallorca: nostalgia por el pan integral — y aun así se siente en casa
La estrella televisiva de 75 años vive con su pareja en la isla, realiza pequeñas escapadas a Can Pastilla y a veces ech...

Pago con tarjeta en los autobuses de Palma: ¿facilidad o problema?
La EMT está instalando lectores de tarjetas en los autobuses de Palma: ya alrededor de 134 vehículos, reglas de descuent...

Agua a la altura de las rodillas en la Playa de Palma: ¿Qué hacer frente a las inundaciones recurrentes?
Lluvias torrenciales inundaron la Playa de Palma; las aceras quedaron con agua hasta la altura de las rodillas. Un balan...

Llucmajor deja las playas listas: nuevos carteles, palmeras podadas y trabajos previos para la temporada de verano
En Llucmajor se están preparando para la temporada de baño: en s'Arenal se han podado palmeras, 16 zonas de baño recibir...

Mallorca entre pragmatismo y pánico: ¿Qué aporta la regularización masiva de España?
Madrid planea una regularización extraordinaria para hasta 800.000 personas. En Mallorca chocan las preocupaciones por l...
Más para descubrir
Descubre más contenido interesante

Descubre las mejores playas y calas de Mallorca con SUP y esnórquel

Taller de cocina española en Mallorca
