14 empleados brindan en la imprenta Son Valentí tras recibir la Siurell de Plata por 25 años de servicio.

Brindis en la imprenta: 14 empleados homenajeados con el Siurell de Plata

Brindis en la imprenta: 14 empleados homenajeados con el Siurell de Plata

En el tradicional brindis navideño en la imprenta Son Valentí, el grupo editorial homenajeó a empleados de larga trayectoria: 14 compañeros recibieron el Siurell de Plata como agradecimiento por 25 años en la empresa. Una velada de breves discursos, una pieza al piano y mucho aplauso.

Brindis en la imprenta: 14 empleados homenajeados con el Siurell de Plata

Son Valentí | Una tarde con aplausos, breves retratos y rostros conocidos

Las puertas de la nave en el polígono industrial de Son Valentí se abrieron al caer la tarde, y dentro hacía calor tras una lluvia de noviembre que aún se sentía en la isla. Entre pilas de papel y el susurro de máquinas de impresión, compañeras y compañeros se reunieron para el tradicional brindis navideño: una pequeña pero sincera celebración que desde hace años marca el cierre del año.

El centro de atención fueron los Siurells de Plata, que se conceden desde 1998 a quienes llevan 25 años en la empresa. Este año esas figuras de jinete plateadas recayeron en 14 personas de distintos departamentos: comercial, anuncios, fotografía, redacción, recursos humanos, informática, impresión y producción. La variedad de nombres reflejaba las muchas áreas en que trabaja una editorial: desde la técnica en la línea de prensa hasta la compañera de recepción.

En los homenajes se alternaron breves semblanzas personales con anécdotas espontáneas. Una empleada contó cómo una Nochebuena estuvo ordenando folletos mientras probaba un trozo de turrón; un compañero de la imprenta relató cómo una pausa para el café bajo la vieja marquesina del aparcamiento de Son Valentí se convirtió, con los años, en una costumbre. Estas escenas cotidianas dejaron claro que no se trataba solo de papeles: eran mañanas compartidas, buses perdidos, olores a tinta y a café recién hecho.

La emoción llegó con los cortos retratos de los homenajeados: una proyección mostró imágenes de archivo que varios presentes reconocieron con una sonrisa —un cumpleaños en la sala de descanso, una foto de equipo en el Paseo Mallorca antes de la mudanza de 2022, una fiesta callejera improvisada en Palma. Tras cada retrato hubo aplausos, a veces alguna lágrima, pero sobre todo muchas risas sinceras.

Para acompañar hubo alguien al piano eléctrico que tocó melodías conocidas que flotaron entre las paredes de la nave: unos compases que recordaron con suavidad por qué son importantes estas veladas. La música creó una atmósfera casi íntima, como si todos compartieran una larga mesa familiar.

Se destacó especialmente el papel de miembros del equipo que en los últimos años asumieron proyectos que fueron más allá de las tareas rutinarias: desafíos organizativos durante la pandemia, la mudanza de la redacción a un nuevo edificio en el Paseo Mallorca hace unos años y la renovación de los formatos impresos y digitales. Esos hitos unen trabajo técnico con vocación periodística —y eso fue precisamente lo celebrado esa noche.

Tras los reconocimientos llegó la foto de grupo obligatoria, ya convertida en ritual. La formación tardó más de lo previsto porque muchos aprovecharon para conversar: planes para el año siguiente, los nietos, la receta de la ensalada de patata que nunca falla en la fiesta de la empresa. Después, las charlas se dirigieron al pequeño bufé: bocadillos, repostería mallorquina y algunas tapas regionales aseguraron que las copas no quedaran vacías y que el ambiente siguiera distendido.

¿Qué hace especial una noche así en la isla? Es la mezcla de cercanía y gratitud visible. En un sector marcado por plazos ajustados y fuerte competencia, estos momentos tranquilos de reconocimiento son una señal de que el trabajo deja huellas humanas. Para muchos presentes la distinción supuso el cierre de una etapa; para otros, un estímulo para afrontar juntos los próximos años.

La celebración no fue solo un acto interno: refleja también una actitud que encaja con la isla —valoración del oficio, persistencia y lazos personales. Esas señales, además de la economía y el turismo, son un elemento frecuentemente subestimado que mantiene viva Mallorca: quienes permanecen largo tiempo conocen calles, vecinos y proveedores, y saben cuánto pesa la continuidad en la vida diaria.

¿Y la perspectiva? Tan serena como los últimos compases de la pieza de piano, pero no menos decidida: si más empresas en la isla retienen a su personal y hacen visible esa vinculación, se teje una red de experiencia y fiabilidad que beneficia a todos —compañeros, lectores, proveedores y el vecindario de Son Valentí. Y para la próxima edición de esta pequeña fiesta hay algo seguro: las máquinas de impresión volverán a guardar silencio unos instantes cuando se alcen las copas.

Lo que queda: Una noche que demostró que el reconocimiento no tiene que ser grande para ser efectivo. En tiempos de cambio, son a menudo los rituales sencillos —una pieza al piano, un retrato, un Siurell plateado— los que dan orientación y calidez.

Preguntas frecuentes

¿Qué es el Siurell de Plata que entregan en Son Valentí?

El Siurell de Plata es un reconocimiento interno que se concede a personas que llevan 25 años en la empresa. En la celebración de Son Valentí se entregó a empleados de distintos departamentos como forma de agradecer una trayectoria larga y sostenida. No es un premio simbólico sin más: busca poner en valor el trabajo diario y la continuidad en Mallorca.

¿Cuándo se suele hacer el brindis navideño en una empresa de Mallorca?

En este caso, el brindis se celebró al caer la tarde, ya cerca del final del año y después de una lluvia de noviembre. Suele ser una forma tranquila de reunir al equipo antes de las fiestas y cerrar el año con un gesto de agradecimiento. Cada empresa marca su propio ritmo, pero lo habitual es que se haga en las semanas previas a Navidad.

¿Qué se suele comer en una celebración de empresa en Mallorca?

En la celebración de Son Valentí hubo bocadillos, repostería mallorquina y algunas tapas regionales. Es un formato sencillo y práctico para un encuentro de trabajo, porque permite picar algo sin perder el ambiente distendido. En Mallorca, este tipo de bufé suele acompañarse también de bebidas y conversación relajada entre compañeros.

¿Dónde está Son Valentí en Mallorca?

Son Valentí es un polígono industrial de Palma, en Mallorca. Es una zona ligada a actividad empresarial, logística y oficinas, por lo que encaja bien con celebraciones internas como la de esta imprenta. Para muchos trabajadores de la isla, es un entorno muy conocido por su actividad diaria.

¿Por qué se reconoce a empleados con 25 años en la misma empresa?

Reconocer a quienes llevan tanto tiempo en la misma empresa sirve para agradecer la experiencia, la constancia y el conocimiento que aportan. En una redacción o una imprenta de Mallorca, esa continuidad ayuda a sostener el trabajo diario y a transmitir oficio entre generaciones. También tiene un valor humano claro: hace visible que detrás del trabajo hay relaciones y años compartidos.

¿Qué tipo de trabajos había entre los homenajeados de la imprenta?

Entre las personas homenajeadas había perfiles muy distintos: comercial, anuncios, fotografía, redacción, recursos humanos, informática, impresión y producción. Eso refleja cómo funciona una empresa editorial, donde muchas tareas se conectan para que el trabajo salga adelante. No era un premio solo para una sola sección, sino para todo el engranaje de la empresa.

¿Cómo se vivió la celebración interna en Son Valentí?

La celebración tuvo un tono cercano, con aplausos, pequeñas semblanzas personales y alguna emoción compartida. También hubo música de piano, una foto de grupo y una charla relajada después del acto, como suele pasar en encuentros de equipo bien llevados. Más que un evento formal, fue una despedida de año cálida y sencilla.

¿Qué papel tuvo el Paseo Mallorca en esta historia?

El Paseo Mallorca aparece como un lugar ligado a la historia reciente de la redacción, porque allí se tomó una foto de equipo antes de la mudanza de 2022. También representa una etapa de cambio dentro de la empresa, asociada a la renovación de espacios y formas de trabajo. Para quienes conocen Palma, es un punto que ayuda a situar esa evolución.

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