Fiesta familiar en Plaza Marina: patitos de goma, bocadillos, música en vivo y fuegos artificiales a medianoche en el muelle.

Captura de patitos en Can Picafort: fiesta familiar con tómbola y fuegos artificiales a medianoche

Hoy desde las 12:00 los patitos de goma se lanzan desde la playa — una alegre fiesta familiar con música, tómbola y fuegos artificiales a medianoche.

Captura de patitos en la Plaza Marina de Can Picafort

Si hoy al mediodía te apetece algo espontáneo: simplemente ven a la Plaza Marina. A partir de las 12:00 comienza la captura de patitos en Can Picafort — no te preocupes, solo son los patitos de goma amarillos que se colocan en el agua. Pequeñas barcas navegan hasta la orilla, la gente se sitúa en los muros del embarcadero y los niños se reúnen con cubos y ojos sorprendidos. Así es el verano, de verdad.

¿Cómo funciona esto?

Siguiendo el lema «el que primero llega, primero gana», los patitos de plástico se lanzan al mar y los participantes los pescan. Cualquiera puede participar. La idea es sencilla, pero el ambiente no lo es: se grita, se ríe y se intenta atrapar el patito correcto. Quien llegue con un patito marcado participa en una tómbola y puede ganar pequeños premios — vales, juguetes o quizá algún tesoro local. Para más contexto sobre celebraciones similares, mira la captura de patitos y paella.

Más que solo la captura de patitos

No todo se reduce a la caza de patitos. En el paseo y alrededor de la plaza hay varios puestos que ofrecen bocadillos recién hechos y bebidas frías. Una banda local toca clásicos españoles; al caer la tarde, un DJ pone temas veraniegos. Voluntarios ayudan en el acceso y explican las reglas. Los padres se sientan en los bajos muros, se ajustan los sombreros y de vez en cuando cogen un churro para los pequeños. Pequeña advertencia: se recomienda protección solar — el sol del mediodía puede pegar fuerte. Este ambiente forma parte del fin de semana de verano en Mallorca.

Fuegos artificiales a medianoche

La fiesta se prolonga hasta entrada la noche. A medianoche está previsto un pequeño espectáculo de fuegos artificiales sobre el mar — no enorme, pero lo bastante bonito como para cerrar el día con un toque especial. La mejor vista es alrededor del muelle; quien llegue antes aún puede encontrar un hueco en los bancos. Muchos vecinos se quedan hasta tarde, algunos extienden mantas de picnic y cuentan anécdotas del año pasado. La atmósfera es amigable, casi familiar.

Consejos prácticos: El aparcamiento en las calles estrechas laterales es limitado, así que lo mejor es dejar el coche y caminar desde la entrada del pueblo. Hay baños en la plaza y varias estaciones de primeros auxilios — la seguridad es lo primero. Y sí: trae buen humor, aquí es la moneda más valiosa.

Un pequeño y soleado consejo desde Can Picafort — ¿nos vemos allí? Reconocerás la escena por los puntos amarillos en el agua y el olor a masa frita.

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