
Casi ahogamiento en Cala Vinyes: el rescate plantea preguntas sobre la seguridad en la playa
Una mujer de 70 años fue sacada del mar en la pequeña playa de Cala Vinyes gracias a la rápida intervención de un salvavidas. El incidente expone fallos en la prevención, especialmente para los residentes de mayor edad.
Casi ahogamiento en Cala Vinyes: Una breve lucha por respirar
La tarde del miércoles la tranquila cala de Cala Vinyes se volvió ruidosa por un instante: las gaviotas graznaban, las sombrillas golpeaban con la ligera brisa del Mediterráneo y de repente los bañistas pidieron ayuda. Alrededor de las 14:00 una mujer de unos 70 años se hallaba desorientada en el agua poco profunda, sus movimientos eran lentos y su rostro pálido. Testigos relatan gritos de urgencia y la presencia de una boya salvavidas de un amarillo llamativo que flotaba sobre las olas como una promesa de seguridad insuficiente.
El rescate y lo que ocurrió después
El salvavidas de servicio llegó en cuestión de segundos. Sacó a la mujer a la orilla, inició las medidas de primeros auxilios y poco después la entregó a las unidades de SAMU 061 y a la policía local de Calvià. En el lugar la paciente fue intubada y trasladada a un hospital bajo observación intensiva. Al momento de redactar la noticia, su estado se consideraba crítico. Para quienes presenciaron los hechos queda claro: sin esa intervención rápida la tarde habría tenido otro desenlace.
La pregunta principal: ¿se pudo haber evitado?
Esa es la cuestión que queda tras la descarga de adrenalina. Muchas personas mayores valoran precisamente la calma de calas como Cala Vinyes. Pero la edad por sí sola no lo explica todo. El calor, medicamentos, el esfuerzo físico tras una caminata o la inhalación de agua salada pueden alterarlo todo de forma súbita. Además, la capacidad de reacción física disminuye con la edad —un episodio breve de debilidad puede dejar a una persona incapaz de reaccionar— y no es un fenómeno aislado: casos como la muerte en Cala Blava o el intento de rescate mortal en Son Bauló han planteado preguntas similares sobre prevención.
Aspectos que se discuten con poca frecuencia
En el debate público suelen faltar tres puntos: primero, el papel de los residentes que nadan regularmente a solas y no se perciben como turistas que usan un sistema de compañeros. Segundo, la información lingüística y médica: muchos avisos están en carteles o mensajes breves que no alcanzan a personas mayores o con problemas auditivos. Tercero, el fenómeno del llamado ahogamiento secundario (daño por aspiración de agua salada), que puede manifestarse horas después de un incidente y a menudo pasa desapercibido; para una explicación general véase la ficha de la OMS sobre el ahogamiento.
Oportunidades concretas y propuestas de solución
¿Qué pueden hacer municipios como Calvià y las comunidades locales? En primer lugar: valorar la presencia en calas pequeñas como Cala Vinyes al menos por horas durante todo el año. Puede parecer costoso, pero ampliar de forma selectiva los turnos de los salvavidas en horarios periféricos tendría un gran impacto. También debería instalarse desfibriladores automáticos externos (DEA) de acceso público en accesos principales a la playa, con señalización clara sobre su uso; para información sobre el uso y la importancia de los DEA consulte la información de Cruz Roja sobre desfibriladores automáticos externos (DEA).
Otra vía es la educación sanitaria dirigida a los residentes: breves charlas informativas en centros de barrio o carteles en farmacias con advertencias sobre los riesgos de bañarse bajo medicación, la importancia de hacerlo acompañado y cómo actuar ante la dificultad para respirar. Medidas sencillas como puntos de rescate más visibles, pictogramas comprensibles y un sistema local y voluntario de «compañeros de playa» podrían proteger a muchas personas vulnerables.
Lo que sentimos en el lugar
El pequeño paseo de la cala es, en verano, un mosaico de voces, el sonido de chanclas y el aroma a mar y pinos. Aquí se ve cuán frágil es la seguridad: un descuido, un momento de debilidad y la idílica escena cambia. El rescate en Cala Vinyes fue rápido y profesional, pero también recordó que la prevención no es solo tarea de los socorristas, sino de toda la comunidad.
Un llamamiento a visitantes y responsables
Cuídense unos a otros. Si tiene vecinos mayores, pregunte si se bañan solos. Autoridades y el sector turístico deberían evaluar conjuntamente cómo mejorar la información y las medidas físicas de seguridad. Los salvavidas no son decoración: forman parte de un sistema que debe ser mantenido.
Deseamos una pronta y completa recuperación a la paciente y esperamos que este incidente sirva para no solo reaccionar, sino también actuar.
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