Stand de la feria Horeca en el Velódromo de Palma con asistentes y expositores

Horeca en Mallorca: El sector gastronómico se reúne desde hoy en el Velódromo

Horeca en Mallorca: El sector gastronómico se reúne desde hoy en el Velódromo

La feria profesional Horeca abre hoy sus puertas en el Velódromo de Palma. Se esperan alrededor de 16.000 visitantes profesionales, 150 expositores y unas 500 marcas — escenario, showcookings y concursos incluidos.

Horeca en Mallorca: El sector gastronómico se reúne desde hoy en el Velódromo

Hoy se celebra en el Velódromo de Palma un encuentro que cada vez tiene más peso en la gastronomía de la isla: la feria profesional Horeca arranca hoy y está dirigida exclusivamente a profesionales de cocina, hotelería y suministros. Los organizadores calculan alrededor de 16.000 visitantes profesionales, unos 150 expositores y aproximadamente 500 marcas —una mezcla densa de cocineros, propietarios de restaurantes, proveedores y empresas de servicios.

Quien pase por la explanada del Velódromo oye el repiqueteo de los carros de transporte, ve camiones frigoríficos aparcar y a varias personas con delantales y blocs de notas. Huele a café recién hecho de termos y en algún lugar un expositor ajusta su mostrador. Escenas así marcan el primer día de la feria y muestran: aquí se trabaja, no solo se aplaude.

Qué hay en el programa

En la agenda figuran talleres, concursos, conferencias y showcookings. El Consell de Mallorca vuelve a encargarse del diseño del escenario principal y sitúa así los temas regionales en el centro de la feria: los programas en escena ofrecen ejemplos prácticos de organización de cocina, presentaciones de productos de productores locales y demostraciones en vivo que pueden influir directamente en la cocina local.

Un nombre conocido en el programa es el del chef Kike Erazo, del restaurante Morralla. Erazo no es un desconocido en la isla; su participación en concursos como la feria de tapas TaPalma forma parte de su trayectoria. Su intervención hoy será, sin duda, una inspiración para los hosteleros que trabajan en nuevos formatos de tapas y combinaciones de producto.

Por qué esto es importante para Mallorca

Estas ferias profesionales no son un mero escaparate: son nodos de redes: los productores establecen contactos con restaurantes, los cocineros descubren nuevos ingredientes y los proveedores muestran soluciones para los flujos de trabajo. En una isla que vive en gran medida del sector turístico, eso significa: mejores productos en la carta, operaciones más eficientes y, en ocasiones, nuevos empleos (como refleja el análisis sobre la crisis de restaurantes en Mallorca (2025)).

La austeridad de los clientes también condiciona el mercado local: la presencia en una feria con una amplia audiencia profesional ayuda a los pequeños productores a ganar visibilidad frente a esa tendencia. Para los hosteleros, a su vez, es más fácil diversificar y localizar las cadenas de suministro —un beneficio para el sabor y el medio ambiente.

Un día en la feria — qué llevarse

Mi impresión al llegar: hay una actividad agradable, no un bullicio sin sentido. Los asistentes intercambian tarjetas, los cocineros apuntan proveedores y en los stands se prueba mucho. Para los hosteleros locales merece la pena llegar temprano: las primeras horas de la mañana son más tranquilas y es más fácil encontrar interlocutores con calma.

También para los talentos jóvenes este tipo de ferias es importante. Los aprendices y jóvenes cocineros obtienen información sobre nuevas técnicas, ven concursos en directo y pueden formarse una idea de las tendencias que se discuten en la escena profesional.

Perspectiva e inspiración

La feria continúa hasta el miércoles — quien esté en el sector puede esperar un programa intenso. Para todos los que no están por trabajo: atentos a los canales de redes sociales de los organizadores o a las páginas web de los participantes, e incluso a reportajes sobre las celebraciones de Navidad en Mallorca. Muchos talleres y showcookings inspiran ideas que luego reaparecen en restaurantes o en los mercados semanales.

En Mallorca se repite una y otra vez con estos eventos: el intercambio presencial suele aportar más que los largos correos electrónicos. Un apretón de manos, una degustación, una conversación breve en el stand — son las pequeñas cosas que después acaban en los platos de la isla.

Conclusión breve: Horeca esta semana es más taller que feria. Conecta a profesionales, lleva temas regionales al escenario y permite innovaciones prácticas para la gastronomía en Mallorca. Un acontecimiento que puede generar un valor real no solo para las empresas participantes sino para toda la economía insular.

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