Multa de 100 euros por violar la ZBE en Barcelona tras la llegada en ferry desde Mallorca.

Mallorquines se quejan de multas de 100 euros tras el viaje en ferry a Barcelona

Después del cruce en coche desde Palma a Barcelona, cada vez más isleños pagan de forma sorprendente una multa de 100 euros; muchos denuncian falta de señalización e información insuficiente por parte de las navieras.

“No sabíamos nada”: multas sorpresa tras el ferry

Es un mañana como muchos otros en el puerto de Palma: el ferry llega, turistas y residentes recogen su equipaje, arrancan los motores. Pero cada vez más seguido, poco después de zarpar, llega una desagradable sorpresa. Varios conductores informaron que, tras la entrada en el área urbana de Barcelona, recibieron una notificación de multa de 100 euros, simplemente porque su coche no cumplía los requisitos de la zona de emisiones. Casos similares aparecen en informes sobre caos por notificaciones de multas en Palma.

¿Dónde está el problema?

El punto clave es la ubicación de la zona de control de emisiones justo detrás de la salida del puerto. Quien sale de la barcaza en coche, prácticamente se encuentra de inmediato en una zona con normas estrictas: obligación de identificación, ciertos estándares Euro o placas especiales. Muchos que recorren la ruta con regularidad — por ejemplo, los desplazados entre Palma y la península, pero también familias que hacen un viaje de fin de semana largo — dicen que no se les informó adecuadamente; hay incluso relatos como el error en el control de salida.

Afectados de lugares como Bunyola o Capdepera cuentan que a la llegada no había indicaciones ni en la terminal del puerto ni en el billete del ferry. Uno lo resumió: “Llegué temprano, la venta a bordo seguía cerrada, nadie me dijo nada.” Otro denuncia cámaras automáticas que registran infracciones sin que existiera un periodo de transición previo.

¿Quién debe hacer más?

Las voces se dirigen a varias partes: las navieras, que deberían incluir avisos obligatorios al vender los billetes; el operador del puerto, que podría colocar señales claras en las salidas; y, no menos importante, las autoridades de Barcelona que deberían hacer que las normas sean más conocidas a través de campañas de sensibilización. Muchos exigen soluciones prácticas en lugar de multas generales, por ejemplo, señales de aviso justo en el área de salida, folletos impresos en el ferry o un plazo durante el cual las primeras infracciones se tratan como advertencias.

Consejos concretos para los viajeros

Quien planee pronto cruzar en coche a Barcelona: antes de la salida, revisar brevemente las reglas de la zona de bajas emisiones (ZBE) de Barcelona, consultar a la naviera y programar el GPS para rutas fuera de la ZBE, si es posible. Si aun así llega una notificación, es útil recopilar comprobantes del traslado en ferry, hora de llegada y posibles indicaciones ausentes — eso puede ser útil para la oposición.

Al final queda una molestia evitable. Una multa de 100 euros es incómoda, sobre todo cuando luego uno se pregunta: ¿podría haberse evitado? Muchos mallorquines esperan ahora informaciones más claras, tras recientes noticias sobre nuevas multas en Mallorca y una mayor prudencia en los controles para los visitantes que solo están un corto tiempo en tierra.

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