Paseo de Cala Millor con turistas: advertencia sobre carteristas

Alerta en la costa este: carteristas en Cala Millor y Sa Coma — qué hacer ahora

El aumento de informes sobre carteristas en la costa este —especialmente en Cala Millor y Sa Coma— exige más que advertencias: ¿qué falta, quién es responsable y qué soluciones a corto y medio plazo ayudan realmente a residentes y turistas?

¿Por qué se acumulan los robos en la costa este — una alarma para turistas y residentes

En el paseo de Cala Millor el mar rompe, las gaviotas chillan y la heladería junto al chiringuito llena el aire de olor a vainilla. Sin embargo, las conversaciones en los grupos locales de Facebook y WhatsApp han cambiado en las últimas semanas: desaparecen dinero en efectivo, pasaportes y móviles, a menudo en situaciones muy breves y dirigidas; así lo recogen medios locales como Alerta en la costa este: carteristas en Cala Millor y Sa Coma — qué hacer ahora. La pregunta central es: ¿se trata de delincuentes oportunistas aislados o actúan bandas organizadas?

Lo que comparten los testimonios

Los relatos son parecidos. Suele ser al mediodía, cuando familias con niños y el ruido de las hamacas llenan el paseo. Un empujón repentino en un acceso a la playa, dos personas que distraen, una pelota aparentemente perdida que se busca —y la cartera ya no está. Especialmente vulnerables parecen las personas mayores con andador o quienes salen del agua: chanclas mojadas, crema solar en las manos y la bolsa colgada abierta del respaldo. Escenas banales, pero con consecuencias importantes; también se han descrito trucos de distracción con flores, como recoge Claveles, romero y carteristas: por qué Cala Millor está alerta.

¿Por qué precisamente Cala Millor y Sa Coma?

La costa este sigue ocupada incluso a finales de otoño; las plantillas de temporada se reducen y las pequeñas cajas están poco atendidas. Pocas inspecciones y muchos turistas despistados crean un entorno ideal. Hamacas, móviles sobre las mesas y documentos a la vista facilitan la tarea a los ladrones. Además, los delincuentes aprovechan situaciones sociales, buscan momentos de distracción breves y desaparecen rápido entre la multitud o en un vehículo que espera.

Lo que suele faltar en el debate público

Suele recomendarse: «Cuidado, vigilen sus pertenencias». Eso es correcto, pero incompleto. Se presta poca atención a cuánto debe colaborar la infraestructura: iluminación deficiente en aparcamientos, falta de señales en varios idiomas, cadenas de comunicación poco coordinadas entre hoteles, locales del paseo y la policía. También se subestima el efecto psicológico: los turistas se sienten seguros durante las vacaciones y pierden la desconfianza del día a día, que los ladrones explotan. Algunas iniciativas locales han generado debate, por ejemplo Sóller cuelga fotos de presuntos carteristas — ¿provocación o necesario llamado de atención?.

Medidas concretas e inmediatas para los turistas

Práctico y sin pánico: pasaportes y grandes cantidades de efectivo en la caja fuerte del hotel. Llevar una segunda cartera pequeña con poco dinero para despistar. Las riñoneras bajo la ropa o pequeñas bolsas frontales funcionan mucho mejor que los bolsos colgados sueltos. Separe la tarjeta del documento, guarde copias de los papeles por separado —y nunca deje objetos de valor desatendidos en la playa, ni siquiera por cinco minutos.

Qué pueden hacer municipios y empresas

Más presencia en los paseos, especialmente entre las 11 y las 14 horas, sería muy eficaz. Las patrullas policiales son importantes, pero aún más efectivas son las medidas de prevención coordinadas: señalización clara en alemán, inglés y español, folletos informativos en el check‑in, pequeñas formaciones para el personal de bares y playas para que reconozcan y comuniquen conductas sospechosas. Pequeñas inversiones, como taquillas de playa con cierre o vigilancia por cámaras visibles en puntos críticos, reducen significativamente las oportunidades para los delincuentes; en Palma, comerciantes han difundido avisos como Atención carteristas en el Jardín del Rey: Comerciantes en Palma advierten.

Soluciones técnicas y organizativas

Para los viajeros ayudan las apps de localización, la posibilidad de bloquear tarjetas desde el móvil y copias fotográficas de documentos en la nube. A nivel municipal, algunos lugares estudian puestos informativos temporales en temporada alta o grupos locales de alarma que difundan avisos con rapidez. Las aseguradoras deberían informar más sobre los pasos a seguir en caso de robo: denuncia, bloqueo de tarjetas y contacto con la embajada.

Lo que deberían abordar la policía y la política

El problema no se soluciona solo con avisos sobre carteristas. Hace falta analizar si actúan bandas coordinadas y, en tal caso, investigaciones enfocadas. A largo plazo ayudan una mejor iluminación, días de presencia regular de Guardia Civil o Policía Nacional y un sistema de reporte para hoteles que agrupe y anonimice patrones (horas, lugares, descripción de los autores) y los transmita a la policía; en otros municipios ya ha habido actuaciones y detenciones, como se relata en Robo de carteras en Porto Cristo: detenciones, expulsión y lo que eso significa para Mallorca.

Sencillo, eficaz — y un poco trabajoso

No se necesita un gran arsenal de medidas, sino pensamiento sistemático. Inversiones menores de los hoteles (información de seguridad, cajas fuertes), más visibilidad por parte de las autoridades y empleados atentos en los paseos suelen ser suficientes. Para los turistas: desconfiar no es estropear las vacaciones, sino una capa de protección. Mantenga el bolso cerca, no colgado abierto del respaldo —anticuado, pero efectivo.

Si resulta afectado: mantenga la calma, presente denuncia, bloquee las tarjetas y avise al alojamiento. Y por favor: comparta su incidente en grupos locales —no por morbo, sino para advertir a otros y ayudar a que las autoridades identifiquen patrones.

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