Megayate Rising Sun saliendo del Club de Mar en Palma, espectadores en el puerto.

Rising Sun deja a Palma asombrada: flota de famosos cruza la bahía

Una de las mayores megayates del mundo abandonó el Club de Mar el miércoles. Para residentes de la isla y turistas, la mañana se convirtió en un pequeño espectáculo portuario, con rostros conocidos a bordo y un palpable revuelo en la rutina del puerto.

Rising Sun deja a Palma asombrada: flota de famosos cruza la bahía

Miércoles por la mañana entre el Club de Mar y el Passeig Marítim

El miércoles por la mañana una vista poco habitual atrajo a la gente al muro del puerto: la megayate Rising Sun, de 138 metros de eslora, salió lentamente del puerto tras varias semanas atracada en el Club de Mar y atravesó la bahía de Palma. Durante más de una hora la actividad habitual del puerto se detuvo —aunque los transbordadores siguieron navegando y las gaviotas mantuvieron su habitual concierto.

Quienes paseaban por el Passeig Marítim escucharon el suave zumbido de los motores de propulsión de proa, olieron diésel y café recién hecho de las terrazas y vieron a familias con niños que se ponían de puntillas para intentar echar un vistazo al barco. Un pesquero atracó brevemente, un camarero apoyó tazas en la terraza y un grupo de ciclistas se detuvo para hacer fotos con sus móviles. Tan cerca raramente se encuentran la gran fama mundial y la vida cotidiana de la isla.

Nombres conocidos relacionados con la yate despertaron aún más interés: entre los invitados, según testigos y datos públicos, se encontraban, entre otros, Oprah Winfrey (que celebró a bordo su 65.º cumpleaños), Leonardo DiCaprio, Steven Spielberg, Paul McCartney, Bruce Springsteen, Tom Hanks, Julia Roberts, Jennifer Aniston, Jeff Bezos, Lloyd Blankfein así como Barack y Michelle Obama. La Rising Sun pertenece al empresario mediático David Geffen y se considera una de las mayores yates privadas, equipada con cancha de baloncesto, cine y bodega; su valor se estima públicamente en alrededor de 400 millones de dólares.

Para la gente del lugar la maniobra fue sobre todo un pequeño espectáculo: los turistas se quedaron, los paseantes se gritaban los nombres de los famosos y algunos comerciantes del puerto calculaban oficiosamente que este tipo de visitas generan a corto plazo más reservas para excursiones en barco y en tierra. También se necesitan trabajadores portuarios y equipos de suministro cuando atraquen o zarpen yates tan grandes: artesanos, caterings y servicios de limpieza ven esto como encargos bienvenidos; la relación con el turismo masivo y los atraques de grandes embarcaciones se ha tratado en artículos como Invasión de los Cruceros: Palma Bajo la Inundación de Turistas.

Que la Rising Sun aparezca con frecuencia en nuestras aguas no es novedad: la isla y su puerto deportivo se han consolidado en los últimos años como una parada popular para superyates, como la superyate «Yasmine of the Sea» y otras embarcaciones de lujo, e incluso barcos de gran tamaño como la Explora II. La línea clara del agua, el puerto protegido del Club de Mar y la cercanía al casco antiguo hacen a Palma atractiva para propietarios que buscan privacidad y, a la vez, disfrutar de la vida urbana.

La visita de una yate así no es solo una foto para Mallorca. Genera ingresos a corto plazo, despierta curiosidad y da tema de conversación en las terrazas desde La Lonja hasta Portixol. También demuestra que nuestra isla sigue siendo un punto de encuentro para personas de la cultura, la economía y la política —una prueba discreta pero muy efectiva del atractivo internacional de Mallorca.

Si te perdiste la escena: no te preocupes. La próxima vez se podrá ver desde el paseo o desde uno de los locales del puerto. Y quizá sea precisamente esa mezcla de rutina y brillo lo que mantiene viva a Palma: por la mañana los pescadores descargan la pesca, al mediodía se discute en los bares y por la noche algún superyate se desliza silencioso hacia el crepúsculo. Un pequeño recordatorio de que nuestra vida en la isla siempre recibe invitados sorprendentes —y con frecuencia también oportunidades para la economía local.

Preguntas frecuentes

¿Por qué se vio tanto movimiento en el puerto de Palma con la Rising Sun?

La megayate Rising Sun salió del puerto tras pasar varias semanas atracada en el Club de Mar y cruzó la bahía de Palma. Su maniobra llamó mucho la atención porque es un barco enorme y porque suele despertar curiosidad cuando aparece en aguas de Mallorca. Durante el movimiento, la actividad del puerto siguió, aunque el momento se convirtió en un pequeño espectáculo para quienes paseaban por la zona.

¿Se puede ver pasar un superyate por el Passeig Marítim de Palma?

Sí, desde el Passeig Marítim de Palma a menudo se tiene buena vista del tráfico del puerto y de maniobras como la de grandes yates. Quienes estaban allí vieron de cerca la salida de la Rising Sun, con gente haciendo fotos y deteniéndose para mirar. Es una de las zonas más cómodas de Mallorca para observar la vida del puerto sin alejarse del centro.

¿Por qué Palma atrae tantos superyates en Mallorca?

Palma se ha consolidado como una parada habitual para superyates porque ofrece un puerto protegido, privacidad y, al mismo tiempo, acceso fácil a la ciudad. La cercanía del Club de Mar al casco antiguo y la buena situación de la bahía hacen que muchos propietarios la elijan. Para Mallorca, esto también supone actividad para el puerto y para varios servicios locales.

¿Qué impacto tiene la llegada de un megayate en la economía local de Palma?

La llegada de un barco así puede generar trabajo puntual para portuarios, catering, limpieza y otros servicios de apoyo. También suele aumentar el interés en la zona y puede traducirse en más reservas para excursiones y actividades en tierra o en barco. En Mallorca, este tipo de visitas se nota especialmente en el entorno del puerto de Palma.

¿Qué famosos se han relacionado con la Rising Sun en Palma?

La Rising Sun ha estado vinculada públicamente con nombres muy conocidos como Oprah Winfrey, Leonardo DiCaprio, Steven Spielberg, Paul McCartney, Bruce Springsteen, Tom Hanks, Julia Roberts, Jennifer Aniston, Jeff Bezos y Barack y Michelle Obama. La presencia de estas figuras aumenta mucho el interés alrededor del barco cuando aparece en Mallorca. Aun así, lo que se ve en el puerto depende siempre de cada visita concreta.

¿Merece la pena pasear por el puerto de Palma para ver barcos grandes?

Sí, el puerto de Palma puede ofrecer escenas muy llamativas cuando coincide la salida o entrada de barcos grandes. A veces se mezclan la actividad cotidiana del puerto, las terrazas y la llegada de yates de gran tamaño, lo que hace el paseo especialmente animado. Si te interesa la vida marítima de Mallorca, es una zona que merece la pena recorrer con calma.

¿Qué zonas de Palma son buenas para ver el ambiente del puerto?

El entorno del Club de Mar y el Passeig Marítim suelen ser de los mejores puntos para notar el movimiento del puerto. Desde allí se mezclan las vistas a la bahía, el paso de barcos y el ambiente de terrazas y paseo. También es una zona donde se percibe bien cómo conviven el turismo, la actividad marítima y la vida diaria de Palma.

¿Por qué se habla tanto de la Rising Sun cuando llega a Mallorca?

Porque es uno de los yates privados más grandes y conocidos, con una presencia muy llamativa en la bahía de Palma. Su tamaño, su valor estimado y las personalidades asociadas al barco hacen que cada visita genere conversación. En Mallorca, además, simboliza esa mezcla de exclusividad, puerto y vida urbana que llama tanto la atención.

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