Vitrina con tartas y taza de café en el Schwarzwald‑Café de Peguera, con obras del paseo marítimo al fondo.

Tartas de ensueño y obras: el Café Selva Negra en Peguera reabre con 40 años de experiencia

Tartas de ensueño y obras: el Café Selva Negra en Peguera reabre con 40 años de experiencia

El Café Selva Negra en Peguera finaliza el descanso invernal y celebra su 40.º aniversario. Mientras el aroma del café regresa, el municipio trabaja en el nuevo paseo litoral; se espera que las vallas de obra desaparezcan antes de la temporada alta.

Tartas de ensueño y obras: el Café Selva Negra en Peguera reabre con 40 años de experiencia

Un trozo de hogar, café recién hecho y un bulevar rejuvenecido

El viernes vuelve a escucharse: las tazas tintinean, los tenedores golpean las tartas y, en algún punto entre la brisa marina y el ruido de las obras, el aroma del café recién molido se extiende por la plaza de Peguera. El Café Selva Negra pone fin a la pausa invernal y retoma su actividad, justo a tiempo para la nueva temporada y en el año de su 40.º aniversario. Un pedazo de la cultura alemana de panadería y cafetería permanece así en la costa suroeste de la isla.

El local, que abrió sus puertas en 1986, recibirá en los próximos meses a clientes de martes a domingo, de 9 a 18 h. En la carta figuran tartas y pasteles caseros, especialidades clásicas de café, platos calientes y desayunos: justo lo que muchos habituales alemanes buscan durante las vacaciones. Para quienes viajan con frecuencia entre Palma y Peguera, el primer bocado de tarta Selva Negra se siente como un pequeño trozo de casa.

Al mismo tiempo, a la vista del café en el paseo se desarrolla una gran obra. En unos 350 metros se renueva el bulevar litoral, una rehabilitación del bulevar de Peguera; en las cercanías están Krümels Stadl y otros locales conocidos. El municipio de Calvià ha destinado fondos para la remodelación: alrededor de tres millones de euros para ensanchar las aceras —que quedarán entre 2,90 y 4,20 metros—, nueva vegetación y ajustes en el pavimento. Es la primera de cuatro fases de obra que se realizarán durante los meses de invierno, para que la mayor parte de los trabajos esté terminada de cara a la temporada alta, según información sobre la primera fase.

Estos días la obra es muy visible: barandillas de madera, vallas y el constante ritmo de las máquinas forman parte ahora del paisaje. Quienes se sientan en la terraza del café viven un doble espectáculo: sol sobre el mar y el continuo retumbar de los compactadores. Para muchos clientes habituales no es motivo de alarma. Al contrario: el ensanchamiento de las aceras, más árboles y un pavimento moderno harán que Peguera sea más atractiva para paseantes y familias.

Prácticamente también llegarán nuevos elementos de control a la calle —por ejemplo, paneles informativos y cámaras para supervisar el acceso—. Según el municipio, las tareas se han coordinado con vecinos y comerciantes; el objetivo es que el paseo vuelva a ser agradable y funcional para la temporada. Para los visitantes eso significa: un poco de paciencia ahora y más espacio y sombra después.

La reapertura del Café Selva Negra es además la señal de salida de la temporada: empresarios alemanes en la isla regresan, tiendas y restaurantes abren sus puertas y los primeros apartamentos turísticos vuelven a ocuparse. Todo ello genera no solo platos alegres en la mesa del desayuno, sino también empleos e ingresos regulares en un municipio que vive mayoritariamente del turismo; incluso se observan movimientos en el sector, como la oferta de 300.000 € por la barra en el Casal Solleric.

Quienes quieran visitar la reapertura deben prepararse para la sensación familiar: estética de reloj de cuco, vitrinas de varios pisos repletas de tartas y personal que conoce también las tradiciones alemanas. Al mismo tiempo merece la pena mirar más allá de las vallas: los nuevos árboles, las aceras más anchas y el paseo modernizado harán de Peguera un lugar más acogedor a medio plazo.

Mi consejo para el primer fin de semana: pedir un cappuccino, probar un trozo de Selva Negra y tomar con humor la atmósfera de obras. Los que quieran ayudar pueden comprar localmente o tomar un guiso o un schnitzel al mediodía: pequeñas ayudas que cuentan para los negocios en pretemporada y postemporada. Y si las vallas siguen en pie: un paseo hasta la playa Torà ofrece sol, viento y la vista de cómo cambia el lugar.

Para Peguera, esta combinación de tradición y renovación supone una ganancia clara: se conserva la identidad local y, al mismo tiempo, se crea espacio para los visitantes del mañana. El Café Selva Negra ha vuelto, y la obra recuerda que el cambio aquí va de la mano del olor a café y de los desayunos familiares.

Práctico: Café Selva Negra, Peguera. Horario de temporada: martes–domingo 9–18 h. Se llevan a cabo obras en el paseo litoral; el municipio de Calvià ha previsto alrededor de 3 millones de euros. Quien quiera evitar ruido y vallas, planifique su visita preferentemente por la mañana.

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