Calle estrecha en Sóller con coches y furgonetas de reparto, mostrando el caos de estacionamiento.

Sóller reacciona al caos de aparcamiento: tres aparcamientos y 300 plazas para residentes planeados

Largos atascos y pocas plazas libres: Sóller quiere contrarrestar con tres nuevos aparcamientos y 300 plazas reservadas para residentes. El ayuntamiento también anuncia la ampliación de la zona medioambiental.

Qué está pasando en Sóller

Quien haya ido a Sóller últimamente conoce la escena: coches que avanzan lentamente por la calle principal, turistas que buscan desconcertados un hueco libre, furgonetas de reparto que se abren paso por las estrechas callejuelas. Especialmente a última hora de la tarde, entre las 17:30 y las 19:00, se forman atascos delante de la iglesia y los nervios están a flor de piel. Puede consultarse un reportaje sobre Sóller y Port de Sóller en otoño.

El plan del ayuntamiento

El ayuntamiento ha reaccionado. Se planean tres nuevos aparcamientos en distintos puntos de la localidad y 300 plazas adicionales que se reservarán exclusivamente para residentes. Además, está sobre la mesa la ampliación de la zona medioambiental en el centro. Según la administración municipal, la intención es reducir el tráfico de búsqueda diario y devolver calidad de vida a las zonas residenciales. Puede consultarse la nota sobre el aparcamiento de la Plaça de les Teixidores.

Los trabajos, según fuentes internas, empezarían este otoño: primero estudios y mediciones, luego la ejecución. ¿Presupuesto? Se habla de alrededor de 1,1 a 1,3 millones de euros, una cifra que ya ha provocado intensos debates entre algunos concejales. Un ejemplo de debate similar en la isla fue la propuesta del aparcamiento en el antiguo Lluís Sitjar en Palma: información sobre Lluís Sitjar en Palma.

Cómo lo ven los vecinos

“Los sábados después del mercado ya no encuentro plaza”, dice María, que lleva dos décadas viviendo en la Carrer de sa Mar. “La gente aparca horas porque va a la playa o a un restaurante.” Otra vecina se queja de los autobuses turísticos, que a menudo tienen que maniobrar en calles laterales muy estrechas. Puede verse el caso de la falsa indicación en Port de Sóller, donde los indicadores electrónicos de aparcamiento han generado confusión.

Las 300 plazas reservadas se gestionarían mediante distintivos de residente. La Policía Local prevé controles reforzados, al menos al principio, para sancionar a los infractores.

Qué significa esto para los visitantes

Para los visitantes de un día puede complicarse un poco más. Quien no tenga distintivo de residente tendrá que buscar más tiempo o desplazarse a aparcamientos periféricos. El ayuntamiento contempla opciones como lanzaderas desde el aparcamiento principal al centro, así como zonas de estacionamiento con límites temporales (por ejemplo, 2 horas gratuitas y luego tarifa).

Algunas reflexiones sinceras

Esto no es una solución milagrosa. Más plazas alivian a corto plazo, pero a la larga pueden volver a atraer a más visitantes. Quien conoce Sóller sabe que sus calles son antiguas y laberínticas: el tranvía a Port de Sóller y los antiguos naranjales forman parte del encanto, pero también generan problemas de espacio.

Si las medidas se combinan con inteligencia (plazas para residentes, prohibiciones claras de paso para autobuses en puntos críticos, mejor señalización y un servicio real de lanzadera los fines de semana), la vida en las calles residenciales podría volverse más tranquila. Y ese es, al fin y al cabo, el objetivo, ¿no?

Lo que queda: El proyecto existe y el reloj corre. Si las medidas cumplen lo prometido se verá en los próximos meses, como muy tarde cuando llegue el próximo verano y las calles vuelvan a estar a pleno rendimiento.

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