Sóller y la Serra de Tramuntana tras las lluvias, con arroyos y captaciones recuperándose

Sóller respira: levantan las restricciones de agua – la lluvia da un respiro

Tras semanas de cautela, Sóller levanta las restricciones sobre el agua potable. Las lluvias en la Tramuntana han reforzado los manantiales; un alivio que viene acompañado de un llamado a la prudencia.

Sóller respira: el agua del grifo vuelve a ser más accesible, pero la precaución sigue siendo necesaria

Ya entrada la tarde del jueves llegó la noticia desde el ayuntamiento que hizo respirar con alivio a muchos hogares: las restricciones de consumo de agua potable vigentes en las últimas semanas han sido levantadas. Quien ayer aún usaba la regadera con moderación, hoy puede planificar con algo más de tranquilidad, aunque en el comunicado oficial se mantiene el consejo de actuar con cautela.

Qué cambia ahora y qué permanece

A finales de agosto Sóller había impuesto reglas estrictas: no llenar piscinas privadas, no regar en las horas de más calor, limpieza de vehículos y terrazas limitada. Fue una medida poco habitual, que muchos no recordaban desde hace décadas. Ahora la restricción queda, por el momento, levantada: las piscinas pueden volver a llenarse y los jardines regarse también durante el día, pero se pide no volver a los malos hábitos anteriores. Sóller endurece el uso del agua: duchas de playa apagadas y piscinas prohibidas.

Motivo de la relajación: En los últimos días, chubascos y tormentas locales, sobre todo en la parte alta de la Serra de Tramuntana, han traído alivio. Los arroyos alrededor de Fornalutx y los afluentes por encima del valle se están llenando, los niveles de agua subterránea aumentan y las captaciones municipales vuelven a suministrar de forma más estable. Las cifras del ayuntamiento muestran una subida clara en los caudales. Escasez de agua en Sóller: solo quedan reservas para unos diez días.

No es un júbilo desbordado, sino una planificación aliviada

En la Plaça, entre el repiqueteo de los puestos del mercado y los gritos de los vendedores de verduras, la lluvia fue tema recurrente en las conversaciones: «Arriba ha llovido mucho, abajo casi nada» —así lo resumen algunos agricultores. De hecho, el alivio no es homogéneo: las cotas más altas han sido las más beneficiadas, mientras que en zonas bajas siguen apareciendo pequeños puntos secos.

También dos piscinas municipales, que estuvieron cerradas durante la escasez, deberían reabrir —aunque las fechas dependerán de los niveles de agua actuales. Quien espere un baño improvisado deberá consultar los anuncios en las instalaciones o la información online del municipio. Escasez de agua: siete municipios de Mallorca endurecen las restricciones.

Un elogio al vecindario: La administración agradece expresamente a residentes y comercios la disciplina mostrada. La contención colectiva ayudó a estabilizar el suministro: un pequeño ejemplo de cómo puede funcionar la comunidad en el valle.

Por qué esto también es una oportunidad

La pausa meteorológica no solo trae alivio, sino que es una ocasión para seguir avanzando: quien ahora planifique plantaciones, reformas o el llenado de piscinas puede aprovechar para adoptar hábitos más sostenibles. Sistemas de riego por goteo y temporizadores, cisternas para agua de lluvia o cubrir las piscinas son medidas sencillas que reducen el consumo y los costes a largo plazo.

El mensaje es pragmático: la lluvia ha ayudado a calmar la situación, pero Sóller no está a salvo de futuras sequías. Un poco de sentido común en el consumo de agua sigue siendo necesario. Cuando los cafés de la Plaça vuelvan a llenarse con el sonido de las tazas y el murmullo de los clientes, el zumbido de los sistemas de riego podrá, eso sí, ser más eficiente.

Y quien al próximo trueno abra la ventana y huela la tierra mojada, puede celebrar brevemente esta pequeña victoria —y luego beber un sorbo de agua del grifo sin sentirse obligado a abrir el grifo de más.

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