Casas y apartamentos en la costa de Mallorca sobre un acantilado, representando la alta propiedad extranjera.

¿A quién pertenece Mallorca? Cuando en Andratx, Deià y Calvià casi cada segunda vivienda está en manos de extranjeros

¿A quién pertenece Mallorca? Cuando en Andratx, Deià y Calvià casi cada segunda vivienda está en manos de extranjeros

Nuevas cifras para 2025: en las Baleares más de 92.000 viviendas están en manos de extranjeros — aproximadamente el 16% del total. En municipios como Andratx, Deià y Calvià la proporción es especialmente alta. Lo que esto significa para la gente del lugar suele pensarse poco.

¿A quién pertenece Mallorca? Cuando en Andratx, Deià y Calvià casi cada segunda vivienda está en manos de extranjeros

Breve balance

Las cifras de 2025 no son inofensivas: en las Baleares más de 92.000 inmuebles residenciales pertenecen a personas o sociedades con residencia en el extranjero Casi la mitad de los inmuebles en las Baleares en manos extranjeras: ¿qué significa para Mallorca?. Eso equivale en las islas a alrededor del 16% de todas las viviendas. En algunos municipios —concretamente Andratx, Deià y Calvià— la proporción alcanza valores claramente más altos y en algunas zonas se aproxima a la mitad de todas las unidades, como documenta Los pueblos del 60 %: cómo los compradores extranjeros cambian los vecindarios de Mallorca.

Pregunta central

¿A quién representa todavía el mercado de la vivienda en Mallorca: a las personas que trabajan aquí y crían a sus hijos, o a inversores que buscan rentabilidad a corto plazo?

Análisis crítico

Cuando la vivienda se convierte en un bien de inversión, los barrios cambian de manera silenciosa. Los precios suben, no porque más gente se traslade a la isla, sino porque los compradores están dispuestos a pagar sumas cada vez mayores —a menudo sin vínculo local y con la idea de usar la vivienda solo temporalmente o de obtener beneficios mediante alquileres de corta duración. Para quienes trabajan en hostelería, restauración o construcción esto significa: la oferta de alquiler se reduce y las opciones asequibles para comprar prácticamente desaparecen. El resultado son desplazamientos diarios más largos, trayectos al trabajo mayores y una presión palpable sobre las comunidades que dan vida a nuestros pueblos.

Lo que falta en el debate público

Las discusiones suelen centrarse en las cifras del turismo o en los precios de alquiler a corto plazo en la costa. Rara vez se habla de forma sistemática sobre las estructuras de propiedad: ¿Cuántas viviendas están vacías? ¿Cuántas se usan como segunda residencia? ¿Cuántas están en manos de sociedades diseñadas para la optimización fiscal? También faltan cifras claras sobre la reducción de pisos para alquiler a largo plazo, así como un cálculo honesto de los costes de infraestructura que conlleva la pérdida de vecindarios —desde la escuela hasta la tienda de barrio.

Una escena de la vida cotidiana

Temprano por la mañana en Port d'Andratx: el pescador descarga su captura, la panadería llena las cestas de pan, el paseo marítimo todavía está tranquilo. A dos casas hay carteles de "Se vende" y pegatinas de agencias inmobiliarias. En la plaza, un niño juega con una pelota; su madre cuenta que casi no encuentra una vivienda que pueda pagar con un salario local. Los ruidos de la calle —el bullicio de los vendedores del mercado, el traqueteo del camión de la basura— se mezclan con la sensación de que muchas de las bonitas contraventanas solo se abren esporádicamente por la noche porque sus propietarios viven lejos.

Propuestas concretas

La respuesta no puede ser únicamente una política de prohibiciones. Sería útil combinar varias palancas: en primer lugar, un registro transparente de inmuebles vacíos y un impuesto sobre viviendas vacías para las viviendas desocupadas de forma permanente; en segundo lugar, incentivos fiscales y ayudas para propietarios que alquilen a largo plazo al mercado local; en tercer lugar, cuotas obligatorias de vivienda social en proyectos de nueva construcción, especialmente en municipios con alta demanda; en cuarto lugar, un control más estricto del alquiler vacacional combinado con una asignación de las tasas turísticas a fondos municipales de vivienda; y en quinto lugar, programas para empleadores que faciliten o subvencionen vivienda para sus trabajadores —muy importante para personal de la construcción, cuidados y hostelería.

Cómo abordarlo a nivel local

Municipios como Andratx, Deià y Calvià deberían negociar reglas regionales con el Gobierno balear, en lugar de que cada localidad enfrente sola la dinámica del mercado. Son posibles fondos intermunicipales que compren terrenos para asegurar alquileres a largo plazo, o modelos cooperativos en los que los residentes adquieran copropiedad. También ayudan campañas informativas que aclaren a los compradores las consecuencias de las segundas residencias para cambiar expectativas; además, hay señales de variaciones en la demanda que conviene seguir Menos compradores extranjeros: Mallorca entre el auge de precios y una pausa para respirar.

Un balance objetivo

Las cifras muestran: el mercado de la propiedad ya no es un campo abstracto, decide la calidad de vida cotidiana. Si las compras de inmuebles por parte de extranjeros siguen aumentando sin medidas acompañantes, la gente perderá calidad de vida y los pueblos se llenarán cada vez más de viviendas vacías y de alquileres vacacionales. Para mantener la isla habitable se necesita más que llamados de atención: un paquete de transparencia, impuestos, estímulos y planificación municipal puede restablecer el equilibrio entre los intereses de los inversores y las necesidades de vivienda de las personas que viven aquí.

En Mallorca no se trata solo de titulares turísticos. Se trata de si una familia joven, una vendedora mayor del mercado o un carpintero pueden seguir viviendo cerca de su trabajo —y eso se nota en las esquinas, en la panadería, en la escuela. Quien aprecia la isla tiene interés en que no solo sea bonita, sino también un hogar, como recogen medios locales MallorcaMagic.

Preguntas frecuentes

¿Qué está pasando con la vivienda en Mallorca y por qué suben tanto los precios?

En Mallorca, la vivienda se ha convertido en un bien muy disputado y eso empuja los precios al alza. Parte de la presión viene de compras para segunda residencia o inversión, lo que reduce la oferta disponible para quienes quieren vivir y trabajar en la isla. El resultado se nota sobre todo en el alquiler a largo plazo, donde encontrar algo asequible es cada vez más difícil.

¿Se puede encontrar alquiler asequible en Mallorca si se trabaja allí todo el año?

Cada vez es más complicado, especialmente en zonas con mucha demanda y poca vivienda disponible. Para muchas personas que trabajan en hostelería, comercio, cuidados o construcción, el problema no es solo el precio, sino también la escasez de pisos para alquiler estable. Eso obliga a buscar más lejos del trabajo o a aceptar condiciones menos favorables.

¿Qué municipios de Mallorca tienen más viviendas en manos de extranjeros?

Andratx, Deià y Calvià están entre los municipios de Mallorca con una presencia especialmente alta de propietarios extranjeros. En algunas zonas, la proporción se acerca a la mitad de las viviendas, algo que cambia mucho el mercado local. No significa que todo el municipio funcione igual, pero sí que la presión sobre los precios y la oferta es muy fuerte.

¿Qué problemas provoca que tantas casas en Mallorca sean segundas residencias?

Cuando muchas viviendas se usan solo parte del año, los barrios pierden vida cotidiana y la oferta para residentes baja. También aumenta la presión sobre el alquiler, el comercio de barrio y los servicios municipales, porque la población estable tiene más difícil mantenerse cerca de su trabajo y de la escuela. En la práctica, la comunidad local se vuelve más frágil y dispersa.

¿Qué medidas se proponen para frenar la crisis de vivienda en Mallorca?

Entre las propuestas más habituales están registrar las viviendas vacías, aplicar impuestos a los inmuebles desocupados y dar incentivos a quien alquile a largo plazo. También se plantea reforzar la vivienda social, controlar mejor el alquiler vacacional y dedicar parte de la recaudación turística a fondos de vivienda. La idea es combinar transparencia, fiscalidad y planificación, no solo prohibiciones.

¿Es buena idea comprar vivienda en Andratx si se quiere vivir todo el año en Mallorca?

Puede serlo, pero el mercado de Andratx está muy tensionado y los precios suelen reflejar una fuerte demanda internacional. Eso hace que encontrar una vivienda adecuada para residencia habitual no siempre sea sencillo ni rápido. Conviene mirar con calma, comparar bien el entorno y no asumir que habrá mucha oferta estable.

¿Cómo afecta la compra de viviendas por extranjeros a Deià y Calvià?

En Deià y Calvià, la demanda extranjera tiene un peso notable y eso influye en la disponibilidad y en el nivel de precios. Cuando una parte importante del mercado se mueve por segunda residencia o inversión, a los residentes les cuesta más competir por vivienda habitual. El cambio no solo se nota en el precio, sino también en la estabilidad de los barrios.

¿Qué debería tener en cuenta una familia que quiere mudarse a Mallorca por trabajo?

Lo más importante es revisar primero la disponibilidad real de alquiler estable y calcular bien la distancia al trabajo, a la escuela y a los servicios básicos. En Mallorca, la diferencia entre poder vivir cerca del empleo o tener que desplazarse mucho puede cambiar por completo el día a día. También conviene informarse con tiempo, porque la oferta útil para residentes suele moverse con rapidez.

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