Plan de anillo viario alrededor de Palma con túnel y tramo para tren a Llucmajor, para evaluar efectos en vecinos.

El Consell modifica el plan del anillo de la autopista: espacio para un nuevo tren a Llucmajor

El Consell adaptó los proyectos del Vía de Cintura para que un nuevo anillo de autopista sea compatible con la prevista conexión ferroviaria a Llucmajor.

Nuevo diseño: el anillo de autopistas alrededor de Palma deja espacio para el tren

A primera hora de la mañana, cuando el autobús hacia Son Ferriol, tocando el claxon, recorría la Avenida Gabriel Roca, quedó claro: algo no cuadraba en el plan. El Consell ha revisado ahora los planes para un nuevo anillo de autopista alrededor de Palma para que el trazado sea compatible con la prevista conexión ferroviaria a Llucmajor. No es un gran titular, pero para los viajeros y vecinos es una opción con consecuencias palpables.

Túnel, pasos subterráneos y nuevos caminos para ciclistas

En esencia, los cambios contemplan un túnel de unos 845 metros de longitud, varios nuevos pasos subterráneos y carriles separados para bicicletas y peatones. La idea es sencilla: liberar de tanto tráfico la saturada Vía de Cintura y, al mismo tiempo, crear espacio para la futura infraestructura ferroviaria. Quien pasa cada mañana por la rotonda de Coll d'en Rabassa sabe lo urgente que es algo así.

Coll d'en Rabassa será un punto clave. Allí está prevista más adelante una parada de tren con aparcamiento disuasorio (park-and-ride): no solo una estación, sino un punto de intermodalidad donde los trabajadores puedan dejar el coche y subirse al tren. La planificación reubica el tramo entre la autopista del aeropuerto y Son Ferriol de modo que esa opción sea posible.

Costes, calendario y reacciones

El presupuesto: unos 110 millones de euros irán al proyecto; la administración apunta a una aprobación para el otoño de 2025. Para residentes como María, de Son Ferriol, es un sentimiento agridulce. "Por fin se trabaja en algo que podría facilitar nuestra vida diaria", dice, "pero espero que no nos quiten nuestras calles y la tranquilidad por ello."

Los planificadores de tráfico también resaltan las oportunidades: menos atascos en la Vía de Cintura, tiempos de viaje más cortos desde el aeropuerto a la ciudad y nuevas conexiones atractivas para los commuters del sur de la isla, incluida la conexión de tren a Calvià. Los críticos advierten que las obras traerán ruido y caos, sobre todo durante la fase de construcción.

Qué queda por vigilar

En los próximos meses habrá que concretar los trazados exactos, los impactos ambientales y el calendario. La adaptación técnica es el primer paso; después vendrán las licitaciones, los informes y —esperemos— un compromiso claro con la financiación. Para quienes se desplazan a diario entre el aeropuerto, Coll d'en Rabassa y Palma, el proyecto puede suponer un gran cambio. Personalmente, voy a revisar con más frecuencia los avisos de obras en otoño, y la próxima vez que haya un atasco en la Vía de Cintura pensaré que quizá pronto los trenes, y no los coches, marquen el ritmo. Para contexto sobre inversiones viales recientes en la isla puede consultarse el resumen de proyectos viales hasta 2026.

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