Entre pista y quilla: cómo en Son Bonet vive la construcción de barcos en Mallorca

Entre pista y quilla: cómo en Son Bonet vive la construcción de barcos en Mallorca

Entre pista y quilla: cómo en Son Bonet vive la construcción de barcos en Mallorca

En pleno aeropuerto de Son Bonet, artesanos preservan la tradición de construcción naval de la isla: restauración, trabajo en madera según el calendario lunar y un barco pesquero de 115 años como pieza didáctica.

Entre pista y quilla: cómo en Son Bonet vive la construcción de barcos en Mallorca

En un hangar junto a hélices y helicópteros late el corazón de una tradición artesanal centenaria

A cuatro kilómetros al noreste de Palma, donde pequeñas aeronaves de vez en cuando surcan el cielo, se encuentra un hangar llamado Mestres d'aixa. A primera vista, el taller no encaja del todo con el entorno: aviones, hormigón, una pista de aterrizaje, y entre todo ello virutas de madera, pintura blanca y olor a trementina. Es aquí donde se cuida algo que en Mallorca es difícil de reemplazar: el arte de construir y conservar embarcaciones.

Se ven manos jóvenes que, con un pincel fino, pintan la borda de una embarcación de unos cuatro metros llamada "Cabrera". Álvaro García-Delgado, que trabaja en el barco, cuenta que a menudo pasa semanas dedicando solo unas pocas horas al día con concentración. A su lado hay mesas de trabajo donde se fabrican martillos de calafateo siguiendo modelos antiguos: herramientas adaptadas a las necesidades específicas de los constructores navales. Estos detalles no son un capricho; forman parte de la transmisión de un oficio.

La responsabilidad del proyecto recae en el Consell Insular: el taller se creó en el año 2000 porque en el recinto aeroportuario había espacio y naves asequibles. Pep Florit, que dirige el taller, trabaja aquí desde hace más de dos décadas. Dibuja planos con regla, compás y lápiz; en su espacio no se encuentran diseños digitales. En pequeños modelos aparecen llauts, bots, gussis y xabeqs: formas que se han ido moldeando a lo largo de siglos y que responden al viento y a las olas.

En el centro del hangar hay una pieza especial: un barco de arrastre de 14 metros, de unos 115 años. Ha sido declarado bien cultural, como el caso del Techo de una histórica casa de barcos en Son Bauló se derrumba parcialmente, y para su restauración el Consell destinó alrededor de 80.000 euros. El objetivo no es devolver el barco a la pesca, sino usarlo como pieza educativa y de exposición pública: para que la gente, y en especial los jóvenes, conozcan el mar y la costa no solo en imágenes, sino tocando y observando una embarcación real.

La madera juega un papel central. En Son Bonet los artesanos trabajan según la experiencia, el sentido y, sí, a veces también siguiendo el calendario lunar: según la fase lunar se tala la madera porque su comportamiento al secarse y trabajarse varía. Pino y alcornoque son elecciones frecuentes; para piezas especiales se importa pino rojo. Estas decisiones parecen pequeñas, pero son determinantes para la durabilidad de un casco.

Además de la restauración, en el taller también se construyen embarcaciones nuevas: una pequeña barca de forma gondolera, la "Virot", está en proceso y está prevista para tareas en el parque natural de s'Albufera. Esto demuestra lo bien que pueden encajar la artesanía tradicional y las ideas modernas de conservación: una embarcación hecha a mano es local, reparable y se adapta a las necesidades del cuidado costero, en contraste con proyectos urbanos como Palma recibe un nuevo club náutico de lujo: un recorrido antes de la apertura.

Lo valioso de este taller no es solo el resultado, sino la manera de trabajar. Las herramientas se fabrican allí mismo. El saber se transmite en conversaciones. Jóvenes pasan por aquí, escuchan el zumbido del torno, el lejano rugido de una pequeña aeronave que entra a la pista y el reclamo de las gaviotas, y aprenden que con madera, paciencia y habilidad se pueden tender puentes con la historia de la isla.

¿Por qué es bueno para Mallorca? Porque aquí se preserva una parte de la identidad, algo que también se refleja en iniciativas como Las Baleares distinguen a más de 400 comercios tradicionales — un momento para el vecindario. Las embarcaciones hablan de pescadores, de caminos costeros y de tempestades; son archivos en movimiento, un tema también tratado en Entre muelles y burocracia: Cómo reaccionan los puertos de Mallorca ante los desembarcos. El taller de Son Bonet mantiene esos archivos accesibles, hace visible la artesanía y ofrece espacio para la educación: escolares, voluntarios y curiosos pueden ver y tocar ese saber antiguo.

Resulta apropiado un breve apunte de futuro: más cooperaciones con centros educativos, jornadas participativas durante las fases de restauración y pequeñas visitas guiadas los fines de semana conectarían aún más el taller con la vida cotidiana de la isla. Cuando la "Cabrera" y el viejo barco de arrastre estén expuestos al público, puede que los niños no solo observen, sino que también experimenten con las manos y continúen la tradición.

Al final es un pensamiento reconfortante: mientras por encima de la isla despegan y aterrizan aviones, en un hangar cerca de la pista trabaja un grupo de personas para que la construcción naval mallorquina no sea solo un recuerdo, sino algo vivo. Suena casi poético, pero es concreto: madera, clavos, pintura — y mucho esfuerzo.

Preguntas frecuentes

¿Qué se cuece en el hangar Mestres d'aixa cerca de Son Bonet y por qué mantiene viva la construcción naval en Mallorca?

En ese hangar se cuida la construcción y restauración de embarcaciones con técnicas tradicionales. Se ven artesanos jóvenes trabajando con madera, pintando la Cabrera y fabricando herramientas a medida para calafateo. Es un espacio de transmisión de oficio, educación y memoria marítima para Mallorca.

¿Qué tipos de madera se usan en la restauración y por qué la luna influye en su trabajo?

Se emplean principalmente pino y alcornoque, con pino rojo para piezas especiales. La elección obedece a cómo la madera se comporta al secarse y trabajarse, lo que garantiza durabilidad. Además, en ciertas fases se tala según las fases lunares, ya que la luna puede afectar ese proceso.

¿Qué significa que un barco de arrastre esté declarado bien cultural y cuál es su objetivo educativo?

El barco de arrastre de 14 metros, con unos 115 años, ha sido reconocido como bien cultural. La restauración recibió una financiación de alrededor de 80.000 euros. El objetivo es que funcione como pieza educativa y de exposición pública para que la gente, especialmente los jóvenes, conozca el mar y la costa de forma tangible.

¿Cómo se transmite el oficio de construcción naval en Mallorca y qué se aprende en el taller de Son Bonet?

El saber se transmite a través de la experiencia, conversaciones y práctica diaria. Las herramientas se fabrican ahí mismo y jóvenes participan para escuchar el zumbido del torno y aprender haciendo. El aprendizaje combina tradición, paciencia y habilidad para conectar la historia de la isla con su presente.

¿Qué proyectos y embarcaciones se están construyendo en el taller y para qué sirven?

Entre los proyectos está la barca gondolera llamada Virot, destinada a tareas en el parque natural de s'Albufera. También está la Cabrera, una embarcación de unos cuatro metros que se está pintando. Además, la experiencia demuestra que una embarcación hecha a mano es local, reparable y se adapta a necesidades costeras.

¿Dónde está exactamente Son Bonet y qué relación tiene con Palma y la pista de aterrizaje?

Son Bonet está a cuatro kilómetros al noreste de Palma. El hangar se ubica junto a la pista de aterrizaje de la zona, entre aviones y herramientas. Este entorno resume una combinación de aviación y artesanía naval que convive en Mallorca.

¿Qué papel tiene el proyecto en la conservación del parque natural de s'Albufera?

La Virot está prevista para tareas en el parque natural de s'Albufera, demostrando cómo la artesanía sirve a la gestión costera. El proyecto demuestra que la artesanía puede contribuir a la conservación y educación ambiental. Así la isla mantiene una conexión entre tradición y cuidado del territorio.

¿Cuándo se pueden ver las restauraciones en marcha o participar en visitas guiadas?

Se prevén jornadas participativas durante las fases de restauración y pequeñas visitas guiadas los fines de semana. También se apunta a ampliar cooperaciones con centros educativos para acercar la experiencia a más gente. En Mallorca, estas oportunidades permiten conocer de cerca el oficio y su relación con la costa.

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