Operarios con trajes de protección y señales de advertencia en Llucmajor durante las tareas contra la procesionaria del roble

Llucmajor amplía las medidas de protección contra la procesionaria del roble

Equipos con trajes protectores, señales de advertencia en las entradas de los parques y actuaciones a primera hora de la mañana: Llucmajor ha ampliado la lucha contra la procesionaria del roble —desde s’Arenal hasta Cala Blava. Lo que los vecinos deben saber ahora y por qué esto tranquiliza a las familias y a las mascotas.

Llucmajor refuerza la lucha contra la procesionaria del roble

Quienes en los últimos días han circulado por Llucmajor o han salido a correr por la costa a primera hora pueden haberlo visto: trajes protectores blancos, carteles amarillos de aviso y cintas que ondean con el viento. El municipio ha ampliado la campaña anual contra la procesionaria del roble e incluido nuevos barrios como s’Arenal, Cala Blava y Badia Gran en la lista. Para muchos residentes supone un alivio, especialmente ahora que los niños vuelven a jugar fuera y los paseos con el perro son parte de la rutina diaria. La ampliación se enmarca en decisiones municipales y regionales recogidas en Llucmajor establece límite: censo de gallinas ponedoras limitado a 40.000 animales.

Por qué la actuación es importante ahora

Los finos pelos urticantes de las orugas no son una simple molestia. Pueden provocar en personas y animales fuertes irritaciones de la piel, molestias en los ojos o incluso reacciones alérgicas. Sobre todo los niños que juegan cerca de los robles y los perros sueltos están en riesgo. Por eso el municipio no se limita a los bosques, sino que prioriza las zonas verdes públicas, los parques infantiles y los caminos escolares. Es algo así como el madrugar de los equipos: prefieren trabajar antes del comienzo de las clases para que las rutas hacia la guardería estén despejadas. La gestión de árboles y espacios públicos ha generado también debate en otras localidades, como recoge Alarma en Palma: el vecindario se opone a las talas de árboles en la Plaza Llorenç Villalonga.

En qué consisten las medidas

En el terreno el municipio cuenta con pequeños equipos experimentados. Por las mañanas, cuando las calles aún están vacías y se siente el olor del café recién hecho, se ven plataformas elevadoras móviles, aspiradoras industriales y, de vez en cuando, motosierras. En las áreas sensibles se emplean preparados biológicos y conocimientos técnicos; en otras zonas se aspiran los nidos y se eliminan de forma adecuada. Tras una intervención suelen permanecer carteles de advertencia y se establece una prohibición temporal de acceso —normalmente de 24 a 48 horas— para evitar el contacto con los pelos urticantes. La coordinación con la vigilancia estacional y las labores de prevención se aborda junto a otras campañas, como se explica en Temporada de incendios forestales en Mallorca finalizada — alivio con reservas.

Un vecino de s’Arenal contó que los operarios habían comenzado ya a las 6 de la mañana, «para que los niños en el camino al colegio no se dieran cuenta». Suena práctico —y, para ser sinceros, más cómodo que andar luego quitando pelusas de los zapatos.

Qué pueden hacer ahora los vecinos

Algunas reglas sencillas ayudan a que el día a día sea más seguro: no tocar los telas de araña (nidos), llevar a los perros con correa, evitar los parques infantiles cuando hay carteles de aviso. Quien detecte nidos sospechosos en robles debe informar al ayuntamiento —Llucmajor ha habilitado un teléfono para los ciudadanos y suele responder con rapidez. Para jardines privados vale la recomendación de, ante la duda, llamar a profesionales en lugar de actuar uno mismo en los árboles. En otros ámbitos de control sanitario y de transporte se han tomado medidas relacionadas, como recoge Por qué Mallorca refuerza los controles en los transportes de cerdos — y qué importa ahora.

Mirando al futuro: no solo reaccionar, sino planificar

La actual ampliación no es una limpieza puntual a gran escala. El municipio planea mantener las inspecciones en las próximas semanas, revisar regularmente los árboles más vulnerables y programar los trabajos para molestar lo menos posible a las familias. A largo plazo, la combinación de vigilancia dirigida, información a los vecinos y la mezcla adecuada de medidas biológicas y mecánicas resulta eficaz. Además, las restricciones y controles sobre especies y materiales vegetales que afectan a la gestión de espacios verdes se han relatado en Mallorca detiene la importación de determinados árboles – emergencia contra serpientes introducidas.

No es motivo de pánico, sino de atención: si los equipos siguen trabajando tan pronto y con tanta minuciosidad, los paseos de otoño serán mucho más tranquilos —para nosotros, para los niños y para los animales. Quienes estén atentos, reporten casos sospechosos y respeten los carteles de aviso, pueden ayudar a que el municipio actúe con más rapidez y precisión.

Y si este fin de semana pasas por la playa: hoy el viento trae agujas de pino, no pelusas. Un pequeño consuelo.

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