Habitación de alquiler en Palma en piso compartido, mostrando precios elevados.

Precios de habitaciones en Mallorca: los jóvenes bajo presión

Las habitaciones de piso compartido son cada vez más caras: en Mallorca, una habitación individual cuesta en promedio alrededor de 558 euros al mes, en Palma incluso casi 574 euros; eso consume gran parte de los sueldos.

Cuando la habitación de piso compartido se convierte en un bien de lujo

Lo conozco de primera mano: quien por la mañana toma el autobús de la línea 1 hacia la universidad y diez minutos después llega al café de la Plaza, escucha con frecuencia la misma queja: el alquiler devora una gran parte del salario. Las cifras actuales muestran que una habitación en Mallorca cuesta, en promedio, alrededor de 558 euros al mes. En Palma son incluso cerca de 574 euros. Para muchos jóvenes, eso significa: una habitación se come rápidamente un tercio del ingreso. Esta tendencia se recoge en un reportaje sobre habitaciones compartidas en Palma.

Más que solo un número

El problema no es solo la cantidad, sino la velocidad a la que sube. Hace cinco años se pagaba por una habitación de piso compartido mucho menos. Quien hoy busca un alojamiento asequible se tropieza con anuncios que dicen que incluyen electricidad en habitaciones diminutas o en ofertas de piso compartido que apenas conservan el carácter de WG. Los puestos de estudio, prácticas y trabajos a tiempo parcial en turismo o gastronomía suelen no pagar lo suficiente para ahorrar algo más que el alquiler. Un análisis sobre comprar y alquilar en Mallorca aborda la presión que ejercen los precios sobre los residentes.

Una ciudad, muchos precios

Palma se manifiesta en cada esquina: cafés llenos, el centro animado, pero los precios siguen. En el camino hacia la universidad en Son Espases o al tomar una cerveza al final del día en Cala Mayor, escuchamos historias de jóvenes docentes, camareras y aprendices, que apenas ven una perspectiva de tener su propia habitación. Algunos se desplazan a pueblos — pero el tiempo de desplazamiento se alarga, la calidad de vida sufre. La posibilidad de una crisis por la subida de rentas se detalla en el choque de precios de alquiler 2026.

¿Qué hacer?

La discusión continúa: ¿más viviendas sociales? ¿reutilización de oficinas desocupadas? ¿limitaciones a alquileres de corta duración? Hay ideas, pero la implementación toma tiempo. Mientras tanto, muchos ahorran en todo: ocio, comer fuera, pequeños viajes. Algunos regresan a casa con sus padres o comparten habitaciones que antes no se aceptarían como solución permanente. El debate sobre vivir más caro en Mallorca refleja quién se ve más afectado por estas tendencias.

Un consejo al final: Quien esté buscando ahora, pregunte en grupos locales, mire en tablones de universidades y bares del barrio y negocie: a veces un contacto directo ayuda más que un anuncio perfecto. Pero también está claro: a largo plazo se necesitan soluciones políticas, de lo contrario Palma seguirá siendo un lugar cada vez menos asequible para los jóvenes.

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