Buque escuela de tres palos 'Danmark' de 77 m anclado en Porto Pi entre niebla.

Desde la niebla: el barco escuela 'Danmark' hace una escala en Palma

Desde la niebla: el barco escuela 'Danmark' hace una escala en Palma

Un histórico tres mástiles fondea en Porto Pi. La 'Danmark', de 77 metros y procedente de Nakskov, trae historia de guerra, tradición formativa y encanto marítimo a Palma.

Desde la niebla: el barco escuela 'Danmark' hace una escala en Palma

A primeras horas de la mañana la 'Danmark' se deslizó como un cuerpo extraño a través del velo gris que ayer cubría la bahía de Palma. Desde la distancia solo se veían mástiles y velas; más cerca de la costa se escuchaba el zumbido amortiguado de las grúas del puerto y el ocasional 'toc' de un ancla al chocar contra el hormigón de Porto Pi. En los cafés a lo largo del Passeig Marítim se llenaban las tazas, mientras paseantes con chaqueta gruesa se detenían para saludar al viejo tres mástiles.

El barco mide 77 metros y procede de una época en la que la vela seguía siendo parte esencial de una sólida formación marítima: la 'Danmark' fue construido en 1933 en Nakskov. Hoy pertenece al centro de formación marítima de Frederikshavn y sigue aceptando cadetes a bordo —clásicamente bajo vela, complementado con navegación moderna. Es una vista poco común, porque la embarcación no es solo un monumento en el puerto, sino que está en uso activo.

Historia mundial a bordo

La 'Danmark' ha escrito capítulos que uno esperaría de una gran fragata. Durante un viaje de instrucción en 1939, la tripulación recibió la noticia del estallido de la Segunda Guerra Mundial en Nueva York. Volver a Dinamarca ya no fue posible —la solución se encontró al otro lado del Atlántico: la 'Danmark' sirvió entonces como centro de formación flotante para la United States Coast Guard. Unas 5.000 generaciones de cadetes pasaron por sus cubiertas como parte de su formación. Solo tras el final de la guerra, en 1945, regresó el barco a Europa. Ese tipo de desvíos forma parte del ADN de esta embarcación: guerra, actos internacionales y numerosas travesías de instrucción.

Hoy esa historia aparece más pacífica: la 'Danmark' ha participado en desfiles, ha visitado exposiciones y navega regularmente en viajes de entrenamiento; recientemente sus rutas incluyeron las Azores y Algeciras antes de llegar a Palma, como también lo han hecho otros barcos recientes en la bahía, por ejemplo Aida-Luna brilla en Palma tras estancia en astillero — Estrellas a bordo y nuevas rutas y Marella Discovery atraca en Palma – Un día de lujo en el agua.

Tamaño, papel y cercanía

Con 77 metros, la 'Danmark' se sitúa entre los grandes veleros y los barcos escuela algo más pequeños. No es un gigante como otros que superan los 100 metros al entrar en puerto, como el Colosal buque insignia «Star Princess», pero su papel como escuela viva la hace especial. A diferencia de un barco museo, sigue llevando el ruido de la formación, el trabajo con las velas y el ordenado desorden de la cubierta como rutina cotidiana. Eso la hace atractiva para quienes miran: clases de niños que sueñan con barcos en el agua, personas mayores que recuerdan sus tiempos en la mar y aficionados a la fotografía que madrugan en el muelle, al igual que sucede cuando llegan veleros emblemáticos como Royal Clipper de cinco mástiles visita Palma: nostalgia en el Paseo Marítimo.

Una pequeña anécdota de la política

Entre las curiosas episodios de la historia reciente del barco figura una idea política de 2019: entonces un diputado de Los Verdes en el parlamento de Schleswig-Holstein propuso que Alemania y Dinamarca compartieran un barco escuela —una reacción a los problemas de costes en torno a otra embarcación tradicional alemana. La idea quedó en eso, una propuesta, pero encaja con la imagen de la 'Danmark': un barco pequeño que a menudo provoca debates mayores.

Qué supone para Palma

La visita de la 'Danmark' no es para Palma un gran acontecimiento económico, pero sí una cercana conexión con la historia marítima internacional. La tripulación baja a tierra ocasionalmente y los cadetes ven Palma desde una perspectiva que los locales conocen: la ciudad como puerto, como punto de aprovisionamiento y como escala. A lo largo de Porto Pi las pequeñas cafeterías y quioscos se benefician de visitantes curiosos, y durante unas horas el paisaje portuario se anima —velas en lugar de contenedores, jarcias en lugar del bullicio turístico; además, la zona acoge novedades portuarias como Palma recibe un nuevo club náutico de lujo: un recorrido antes de la apertura.

Quien estuvo ayer en el muelle escuchó el sonido de otros tiempos: gritos de gaviotas, el leve cliquear de la jarcia, la conversación de dos pescadores sobre la pesca del día. Son escenas así las que componen el atractivo: no un espectáculo, sino un recuerdo suave de lo estrecha que es la relación de Mallorca con el mar.

Mirada al futuro

La 'Danmark' permanece en Porto Pi hasta el miércoles; después continuará su viaje. Para la isla es una ocasión para detenerse un momento, fijar la vista en el agua y ver cómo se vive hoy la tradición. Quien tenga tiempo debería acercarse al rompeolas: madrugar merece la pena —la niebla suele ser el mejor decorado para los barcos antiguos.

Y la próxima vez que pasee por el paseo: mire con más atención. A veces un barco pequeño trae las historias más grandes —y a veces basta con fijarse en la jarcia para viajar por un instante.

Preguntas frecuentes

¿Qué es el barco escuela Danmark que ha llegado a Palma?

La Danmark es un velero escuela de tres mástiles construido en 1933 en Dinamarca. Sigue en uso activo para la formación marítima de cadetes, combinando navegación a vela y técnicas modernas. Su escala en Palma llama la atención porque no es un barco museo, sino una embarcación viva con mucha historia.

¿Se puede ver el barco Danmark en Palma desde el Passeig Marítim?

Sí, la zona del Passeig Marítim y el entorno de Porto Pi suelen ofrecer buenas vistas de los barcos que entran en la bahía de Palma. Cuando la Danmark está atracada, sus mástiles y velas se distinguen con facilidad desde cierta distancia. Madrugar ayuda, porque la luz y la niebla le dan un aspecto especialmente llamativo.

¿Hasta cuándo permanece la Danmark en Palma?

La Danmark permanece en Porto Pi hasta el miércoles y después continúa su viaje. En una escala así, la presencia del velero en la bahía de Palma suele ser breve, así que conviene no dejarlo para el último momento. Para quienes quieran verla, las primeras horas del día son las más agradables.

¿Qué tiempo hace mejor para ver barcos antiguos en la bahía de Palma?

La niebla y la luz suave de la mañana crean un ambiente especialmente bonito para ver barcos antiguos en Palma. En esas condiciones, la silueta de los mástiles y las velas destaca más y el puerto tiene un aire muy marítimo. También suele ser más tranquilo que a mediodía, así que la experiencia resulta más agradable.

¿La Danmark sigue navegando o es solo un barco histórico?

La Danmark sigue navegando y no es solo una pieza histórica. Forma parte del centro de formación marítima de Frederikshavn y todavía embarca cadetes para prácticas de navegación y trabajo a vela. Precisamente por eso, su visita a Palma resulta tan especial.

¿Qué importancia tiene Porto Pi cuando llega un velero como la Danmark a Palma?

Porto Pi es una de las zonas donde mejor se aprecia la llegada de barcos singulares a Palma. Allí el ambiente portuario se nota más de cerca, con el sonido de la jarcia, el movimiento de las maniobras y la actividad de la zona. Para un velero como la Danmark, es un lugar natural de escala y una buena ventana hacia la bahía.

¿Qué se puede hacer cerca del muelle de Palma cuando llega un barco como la Danmark?

Lo más habitual es pasear por la zona, acercarse a mirar el barco y hacer una parada en los cafés del Passeig Marítim. También suele haber mucha gente con cámara o simplemente observando el movimiento del puerto. Es un plan tranquilo, más de paseo y ambiente marinero que de gran evento.

¿Por qué una escala de la Danmark en Palma interesa tanto a quienes aman el mar?

Porque la Danmark reúne historia, formación marítima y navegación tradicional en un solo barco. Su escala en Palma permite ver de cerca un velero con décadas de vida activa y una presencia muy distinta a la de un barco turístico común. Para quienes disfrutan del mar, es una ocasión para mirar la bahía con otros ojos.

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