Botes a motor cerca de la orilla estrecha de Es Carbó, con ruido, aceite y riesgo para bañistas y la posidonia.

Enfado por lanchas a motor en Es Carbó: los vecinos exigen controles más estrictos

Los vecinos de Es Carbó están enfadados: las lanchas a motor fondean peligrosamente cerca de la orilla; un chiringuito ilegal anterior aumentó el malestar.

Las lanchas a motor generan malestar en una pequeña playa natural

Fue una mañana soleada alrededor de las 09:30 cuando los primeros vecinos aparecieron en el paseo marítimo con gesto preocupado. En la popular pero estrecha playa de Es Carbó, cerca de la Colònia de Sant Jordi, según recoge Enfado por lanchas a motor en Es Carbó: los vecinos exigen controles más estrictos, las lanchas a motor quedan con frecuencia fondeadas justo junto a la orilla, precisamente donde las familias se meten al agua.

Lo que cuentan los vecinos

"No es solo molesto, es peligroso", dice Pepe, un viejo pescador conocido por todos aquí. Señala cadenas de anclas extendidas y manchas de aceite en la arena; así lo documenta Problemas en Es Carbó: ¿Cuántos barcos soporta la pequeña cala?. María, que en verano regenta un pequeño kiosco en el paseo, añade: "La semana pasada tuvimos que sacar a un niño que se había lastimado con una cuerda." El ambiente está tenso; algunos hablan de ruido hasta altas horas de la noche, otros del olor a diesel mientras toman el sol. Los residentes informan de infracciones recurrentes, sobre todo los fines de semana. Se han señalado casos vinculados al Problemas por el alquiler de embarcaciones sin licencia: cuando Es Carbó se convierte en una pista de carreras.

Recuerdo de un incidente en junio

Ya en junio se desalojó aquí un chiringuito provisional y privado: turistas habían colocado mesas, sombrillas y una pequeña carpa sin permiso. La policía local intervino entonces. Hoy los vecinos se preguntan si los controles son solo puntuales y si las autoridades muestran suficiente presencia.

En qué insisten los vecinos

Las demandas son concretas: más patrullas regulares de la Policía Local, inspecciones por parte de la autoridad portuaria y señalizaciones claras para las zonas de baño. Algunos proponen boyas flotantes, otros quieren ver multas visibles a los infractores. "No queremos problemas con los turistas", dice la vecina Laura, "pero no puede ser que nuestra playa se convierta en un sitio para aparcar barcos."

Ecología y seguridad

En las conversaciones también aparece el medio ambiente: las praderas de Posidonia en la zona son sensibles, y el fondeo frecuente puede causar daños. El impacto del alquiler privado y comportamientos incívicos se recoge en Barcos ebrios y calas dañadas: Cómo el alquiler privado de embarcaciones en Mallorca afecta las costas. Además, las embarcaciones fondeadas reducen la visibilidad de los socorristas y aumentan el riesgo de accidentes para bañistas y pequeñas embarcaciones a vela.

Las autoridades afirman estar investigando los casos. Los organismos oficiales han comunicado a los vecinos que seguirán la situación y, si procede, intensificarán los controles. Si eso será suficiente es incierto: muchos en Es Carbó quieren ver medidas visibles, no solo promesas.

Soluciones sencillas

A corto plazo ayudan señales claras, boyas visibles y más presencia los fines de semana. A largo plazo serían posibles reglas fijas para fondear en zonas sensibles y campañas informativas para los navegantes. Hasta entonces el ambiente en el paseo sigue tenso: los residentes esperan hechos, no solo palabras.

Estuve por la tarde en el lugar: el aire olía ligeramente a mar y a diesel, los niños construían castillos de arena mientras algunas embarcaciones quedaban muy cerca del agua. La conversación con los vecinos fue clara: quieren proteger la playa y volver a bañarse con tranquilidad.

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