Calle inundada en el centro de Mallorca tras una tormenta intensa

Noche de tormentas paraliza el centro de la isla: ¿Qué falta cuando la lluvia se convierte en un problema?

Una fuerte tormenta eléctrica sorprendió la zona central de la isla: calles inundadas en Selva e Inca, la recuperación de un vehículo en Felanitx y 19 intervenciones hasta la mañana. Preguntamos: ¿Son suficientes la prevención y la infraestructura en Mallorca?

La tormenta pasa — y deja Mallorca ruidosa y empapada durante horas

Sobre las once y media comenzó: primero un retumbar lejano, luego la lluvia golpeando el tejado metálico y salpicando las ventanas. En una hora y media a dos horas cayó tanta agua que varios sistemas de alcantarillado llegaron a su límite. Para muchos habitantes del centro de la isla no fue una tormenta veraniega normal, sino un suceso que marcó el día siguiente; lo recogen crónicas de la noche de tormentas que paralizó el centro de la isla.

Particularmente afectadas: Selva, Inca, Felanitx

En Selva la estrecha Carrer Major se convirtió por tramos en un curso impetuoso; los vecinos hablaron de arroyos repentinos que sobrepasaron los bordillos. En Inca, bloques de tierra arrastrados bloquearon accesos y dejaron a algunos domicilios aislados. En Felanitx la situación alcanzó un punto dramático: un coche quedó atrapado en una gran acumulación de agua y los ocupantes tuvieron que ser rescatados por los bomberos. Suerte en el accidente: nadie resultó herido, pero la escena recordó lo rápido que de un charco visible puede surgir un peligro para la vida.

19 intervenciones — y la pregunta sobre la capacidad de carga

El gobierno balear contabilizó hasta la mañana 19 intervenciones, sobre todo por inundaciones y algunos pequeños desprendimientos. Bomberos, Protección Civil, los parques de bomberos locales y la Guardia Civil trabajaron de forma conjunta. Un bombero presente me dijo: "Tuvimos que reaccionar muy rápido para que nadie quedara atrapado en sótanos o garajes subterráneos." La coordinación funcionó — pero noches como esta plantean cuestiones que van más allá de las intervenciones aisladas; otras jornadas han registrado cifras mayores, como la lluvia intensa que provocó unas 80 intervenciones.

Lo que a menudo falta en el debate público

Los titulares informan de carreteras cortadas y vuelos retrasados en el aeropuerto de Palma, de demoras de media hora y de cintas de equipaje húmedas, como ocurre en episodios con calles inundadas y parques cerrados. Menos visibles permanecen las causas estructurales: redes de alcantarillado obstruidas o anticuadas, ausencia de zonas de retención en los núcleos urbanos, así como el uso privado de sótanos y garajes. Además está la topografía: en barrancos y valles estrechos el agua se acumula de forma brusca y luego en zonas habitadas se vuelve peligrosa; la división de la isla entre sol y lluvias intensas lo refleja bien.

Medidas concretas que serían útiles ahora

En lugar de contar solo el número de intervenciones, las autoridades y los municipios deberían plantearse cómo hacer la isla más resiliente. Concretamente yo propondría:

- Limpieza y revisión periódica de las redes de alcantarillado, especialmente antes de la temporada de lluvias, para que hojas y sedimentos no bloqueen el desagüe.

- Embalses de retención y espacios temporales de inundación en puntos críticos, que puedan absorber el agua durante fuertes lluvias en lugar de canalizarla hacia el centro urbano.

- Planificación urbanística sensible, que evite situar accesos y sótanos en depresiones, así como requisitos para superficies impermeables.

- Reservas locales con sacos de arena, bombas y un sistema de reparto claro — tal como hoy vecinos y vecinas ayudaron de forma espontánea, una reserva coordinada podría actuar más rápido; episodios como la borrasca nocturna que golpeó Andratx y Calvià muestran la necesidad de preparación.

Qué puede hacer cada persona

Consejos prácticos ayudan de inmediato: probar las bombas de los sótanos, tener a mano bolsas de emergencia, no aparcar en depresiones conocidas y evitar las vías de acceso a cauces ante avisos. Además: fortalecer las redes vecinales — a menudo son las personas del lugar las que pueden ayudar en los primeros minutos, antes de que llegue la ayuda profesional.

Mirando hacia adelante

Las autoridades piden precaución: localmente pueden seguir cayendo chubascos, y los equipos de intervención piden evitar las carreteras inundadas. Las imágenes de la última noche son un recordatorio de que Mallorca es vulnerable a episodios de lluvias intensas y repentinas. No todas las noches acabarán así — pero si extraemos las lecciones correctas, se podrán reducir las intervenciones futuras.

Seguiré observando la situación y estoy en contacto con los equipos de intervención y los municipios. Por el momento vale: mantener la calma, ayudar si es posible y estar atento — especialmente donde el agua suele quedarse en sótanos y garajes.

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