Maquinaria de construcción en la calle Sant Francesc frente a la panadería «Es Forn»

Inicio de las obras en Sant Francesc: ¿Un año de ruido y una vida después?

Inca inició el 3 de septiembre las obras en el barrio Sant Francesc. 1,33 millones de euros servirán para renovar tuberías, aceras e iluminación — pero ¿qué significa esto para los vecinos, el mercado y la pequeña panadería de la plaza? Un reportaje con una pregunta crítica: ¿conserva la ciudad su carácter o lo sacrifica por comodidad?

La obra está abierta – y la ciudad sigue viviendo

En la madrugada del 3 de septiembre se oyó en la Carrer de Sant Francesc la primera grúa, los motores de las excavadoras y el ligero crujir de las lonas de plástico. Aún olía a bollería fresca de «Es Forn», el panadero negaba con la cabeza pero se mostraba tranquilo: «Mientras planifiquen los días de mercado, funcionará.» La administración municipal de Inca ha iniciado oficialmente las obras en el centro histórico – con un objetivo claro: nuevo sistema de agua y alcantarillado, aceras niveladas, mejor iluminación y más espacio para árboles y accesibilidad.

Breve, claro: Qué se hará exactamente

En el papel figura: 1,33 millones de euros, financiados por el Ministerio de Vivienda de España, finalización prevista para septiembre de 2026. En la práctica significa: retirar las tuberías antiguas y colocar nuevas tuberías; bordillos a nivel de la calzada, menos escalones; nuevas farolas, alcorques, pasos para sillas de ruedas y carritos de bebé. Las obras se desarrollarán por tramos para que el mercado y la plaza no se cierren por completo — una tarea logística necesaria, pero nada fácil.

Pregunta central: ¿Modernizar sin perder identidad?

Esa es la cuestión que preocupa a muchos vecinos: ¿Puede Sant Francesc ser más moderno, accesible y al mismo tiempo seguir siendo lo que es – un rincón vivo de Inca con pequeñas tiendas, el bullicio del mercado y los adoquines antiguos? ¿O se convertirá el barrio en un centro urbano más limpio pero intercambiable, donde el alma quede unos centímetros bajo el hormigón?

Lo que a menudo se pasa por alto

Los anuncios públicos se centran en el presupuesto, el calendario y el horario de trabajo (normalmente de 8 a 17 h, por la noche solo en casos excepcionales). Menos discutidos son los detalles prácticos que afectan la vida diaria: ¿Cómo se gestionará la retirada de escombros sin bloquear las estrechas calles? ¿Quién asumirá la pérdida de ingresos de los puestos si los vendedores del mercado se trasladan? ¿Habrá controles arqueológicos si aparecen cimientos antiguos en las excavaciones? Y: ¿qué materiales se emplearán — encajan los adoquines con los remates modernos?

Voces del barrio

La anciana de la plaza dijo: «La alcantarilla realmente tenía que renovarse, pero este ruido…» Un joven vendedor del mercado se preocupa por sus clientes: «Si el puesto se traslada, quizá los habituales ya no vengan.» «Es Forn» reaccionó con pragmatismo; panadero y clientes conocen los ruidos, el aroma del pan recién horneado sigue siendo un imán.

Riesgos concretos — y medidas prácticas

Entre los riesgos están la pérdida de facturación de los comercios pequeños, la presión temporal sobre el aparcamiento, limitaciones para personas mayores y posibles retrasos hasta 2026. Las soluciones son posibles y apenas costarían: un plan por fases claro con mapas públicos, zonas temporales de carga y descarga vigiladas, subvenciones o reducción de las tasas para los puestos más afectados, mayor información a los conductores de autobús y un enlace comunitario que centralice las quejas y responda rápido. También sería importante un código de obra para limitar el ruido y el polvo — sobre todo por las mañanas, cuando los panaderos preparan sus masas.

Una perspectiva que casi nadie menciona

La consecuencia climática: ¿Se diseñarán las nuevas tuberías para eventos de lluvia intensa? Mallorca ha sufrido fuertes tormentas en los últimos años; una red de saneamiento modernizada puede prevenir inundaciones. Además: ¿pueden reutilizarse los adoquines retirados para conservar el carácter histórico? El reciclaje y la artesanía local podrían hacer el proyecto más sostenible y cercano.

Cómo puede afrontarlo el ayuntamiento

La comunicación es clave. Los calendarios de eventos, los traslados del mercado y los cambios de itinerarios no deberían limitarse al ayuntamiento, sino publicarse en línea, en carteles en el mercado y en folletos en los comercios. Una persona de contacto fija en el ayuntamiento, actualizaciones semanales y un pequeño fondo para comerciantes en caso de emergencia generarían confianza. La supervisión arqueológica y el uso de materiales locales mostrarían: aquí no se moderniza simplemente, aquí se diseña con responsabilidad.

Conclusión: Una oportunidad con efectos secundarios

A corto plazo: más ruido, menos plazas de aparcamiento, desvíos. A medio y largo plazo Sant Francesc puede ser más habitable, accesible y seguro. Lo decisivo es cómo el ayuntamiento acompañe los próximos meses: con transparencia, consideración y ayudas prácticas para quienes trabajan y viven aquí cada día. Si eso funciona, el aroma de «Es Forn» permanecerá, pero las aceras serán más cómodas, los árboles crecerán y incluso la anciana podrá pasear con más facilidad por la plaza.

Consejo para los próximos meses: quien vaya a la plaza, que planifique algo más de tiempo, quizá llame antes a su panadería favorita y, al visitar el mercado, atienda la señalización. Un poco de paciencia ahora puede traer mucha comodidad en el día a día más adelante.

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