Calor en la terminal: ¿Quién protege al personal de seguridad en el aeropuerto Son Sant Joan?

Calor en la terminal: ¿Quién protege al personal de seguridad en el aeropuerto Son Sant Joan?

Calor en la terminal: ¿Quién protege al personal de seguridad en el aeropuerto Son Sant Joan?

Unos 100 empleados de seguridad por turno trabajan, según el sindicato, en Palma sin aire acondicionado. La FTSP‑USO ha presentado por ello quejas ante las autoridades. Una comprobación de la situación: ¿qué falta, quién es responsable — y cómo puede resolverse la situación a corto y largo plazo?

Calor en la terminal: ¿Quién protege al personal de seguridad en el aeropuerto Son Sant Joan?

Un análisis sobre la queja contra Aena

Pregunta guía: ¿Quién interviene cuando en la sala de embarque falla el aire acondicionado y las temperaturas llevan a los trabajadores al límite de su resistencia?

Los datos duros son escasos: el sindicato FTSP‑USO comunica que alrededor de 100 agentes de seguridad por turno en el aeropuerto de Palma (Son Sant Joan) trabajan actualmente sin climatización funcional. Por ello ha presentado denuncias ante la inspección de trabajo y ante el Instituto Balear de Seguridad y Salud Laboral (IBASSAL). Aena apunta a fallos técnicos; Trablisa presta el servicio de seguridad, pero no es responsable de las instalaciones del edificio.

Análisis crítico: sobre el papel la responsabilidad parece clara —Aena como gestor es propietario y administrador del edificio—, pero en la práctica el problema es más complejo. Los ciclos de mantenimiento, la adquisición de recambios, las partidas presupuestarias para conservación y la distribución contractual de obligaciones entre el operador y el contratista suelen provocar retrasos. Cuando una climatización falla en los meses de verano, no se trata solo de incomodidad: la combinación de calor intenso, trabajo físico y flujos de pasajeros densos, como se refleja en Palma: por qué los controles de seguridad se convierten en una prueba de paciencia, aumenta el riesgo de problemas circulatorios, pérdida de concentración y errores en controles de seguridad relevantes.

Lo que falta en el debate público: transparencia. Hay poca visibilidad sobre los planes de mantenimiento, la rapidez con que se encargan las reparaciones y qué decisiones presupuestarias hay detrás de las averías recurrentes. Tampoco se aborda con frecuencia cómo las cláusulas contractuales entre Aena y proveedores como Trablisa contemplan mecanismos de protección y alternativas para los trabajadores —o si no lo hacen. La perspectiva de las personas viajeras suele reducirse al confort, en vez de discutir las consecuencias en materia de seguridad derivadas de unas condiciones laborales deficientes.

Escena cotidiana en Mallorca: sobre las 14:00, cuando el calor de la tarde pesa sobre las superficies de la sala de embarque, se ve a empleados en los puestos de control con facturas de papel, botellas de agua y ventiladores portátiles. Una compañera se coloca un paño húmedo en la nuca, un joven compañero va a la cafetería a buscar cubitos de hielo; casos vinculados a problemas laborales y de servicios se han publicado, por ejemplo La cantina para empleados del aeropuerto de Palma permanece cerrada: 15.000 trabajadores afectados. Afuera pita un autobús hacia Palma, dentro pita un escáner de equipaje —y aun así queda la pregunta: ¿quién actúa si alguien se desploma, como en el Nuevo accidente en el aeropuerto de Palma: trabajador se cae en la obra?

Soluciones concretas y a corto plazo que podrían ayudar de inmediato: equipos de climatización móviles y deshumidificadores para zonas críticas; reducción obligatoria de la duración de los turnos y pausas adicionales cuando haya alerta de calor; fuentes de agua visibles y puestos de primeros auxilios; listas de verificación de calor obligatorias que Trablisa y Aena suscriban conjuntamente. Autoridades como IBASSAL pueden dictar medidas temporales —por ejemplo, temperaturas máximas de trabajo en áreas definidas— hasta que las instalaciones se reparen.

Medidas a largo plazo: un plan público y accesible de mantenimiento e inversiones para toda la infraestructura de climatización; mecanismos sancionadores claros en los contratos entre operador y proveedores que impidan tratar las averías como meras «fallas técnicas»; auditorías independientes de las instalaciones antes de cada temporada de verano; formación para el personal sobre el manejo del estrés por calor y planes de emergencia obligatorios para periodos de máxima afluencia.

Por qué es importante: la seguridad en un aeropuerto es un sistema. Si las personas que controlan y protegen a las y los viajeros sufren estrés por calor, baja la atención, suben las tasas de error y los incidentes médicos —esto afecta no solo a las trabajadoras y trabajadores, sino a todas las personas viajeras. Además, es una cuestión de justicia: no se puede hacer pagar a las y los empleados la factura de un mantenimiento recortado.

Conclusión: la vía pasa por dos palancas simultáneas: gestión de crisis a corto plazo, más aún si se combina con Palma ante el caos en los despegues: planes de huelga del personal de tierra ponen a prueba a la isla, y planificación de infraestructura transparente y vinculante. Aena debe priorizar y hacer visibles las intervenciones por fallos técnicos, Trablisa debería exigir de forma proactiva la protección de su personal, y IBASSAL no solo registrar sino actuar. Para Palma esto significa: quien quiera que el aeropuerto sea la tarjeta de presentación de la isla debe garantizar también que quienes trabajan allí cada día no trabajen a la intemperie de su propio puesto por culpa del calor.

Preguntas frecuentes

¿Quién protege al personal de seguridad en el aeropuerto de Palma cuando la climatización falla?

En Palma, alrededor de 100 agentes de seguridad por turno trabajan sin climatización funcional en la sala de embarque. Se han presentado denuncias ante la inspección de trabajo y ante IBASSAL. Aena, gestor del edificio, apunta a fallos técnicos y Trablisa presta el servicio de seguridad, pero no es responsable de las instalaciones.

Qué medidas a corto plazo se pueden aplicar para proteger al personal durante periodos de calor en Son Sant Joan?

Se sugieren equipos de climatización móviles y deshumidificadores para zonas críticas, pausas obligatorias y agua visible en puestos clave. Las autoridades como IBASSAL pueden dictar temperaturas máximas temporales hasta que las instalaciones se reparen.

Cuál es el papel de Aena y Trablisa en la responsabilidad de la climatización y la seguridad?

Aena es el gestor y propietario de las instalaciones; puede haber responsabilidades de mantenimiento y reparaciones. Trablisa presta la seguridad, pero no gestiona las instalaciones.

Qué riesgos de seguridad y salud se asocian a un calor extremo en la sala de embarque?

El calor elevado, unido a trabajo físico y gran afluencia de pasajeros, puede influir en problemas circulatorios, pérdidas de concentración y errores en controles.

Qué papel puede jugar IBASSAL para proteger a los trabajadores ante el calor en entornos laborales?

IBASSAL puede dictar medidas temporales y exigir condiciones de trabajo seguras, especialmente en picos de calor; puede establecer criterios de temperatura en zonas definidas y pedir pausas.

Qué falta en el debate público sobre el mantenimiento de climatización en infraestructuras grandes?

Falta transparencia sobre planes de mantenimiento, rapidez de reparaciones y decisiones presupuestarias; también hay que hablar de cláusulas contractuales y protección del personal.

Qué consejos prácticos pueden ayudar a viajeros que viajan en verano para afrontar el calor en aeropuertos?

Afrontar el calor durante el verano implica llegar con tiempo, hidratarse y buscar zonas con climatización; evitar esfuerzos y llevar agua si es posible.

Qué se propone a largo plazo para garantizar la climatización y la seguridad en aeropuertos en general?

Se plantea un plan público de mantenimiento e inversiones, auditorías independientes antes de cada temporada y cláusulas contractuales que obliguen a proveedores a proteger al personal; también formación y planes de emergencia.

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