Jetskis en Cala Gamba generan ruido y podrían dañar las praderas de Posidonia marina.

Problemas en Cala Gamba: Jetskis generan ruido, peligro y preocupaciones ambientales

Los vecinos relatan motores rugientes, maniobras peligrosas frente a las playas y la preocupación por la Posidonia protegida en la zona de Cala Gamba. Comerciantes exigen más controles.

Jetskis frente a Cala Gamba ponen a los vecinos y a los turistas de los nervios

Al atardecer de un domingo de hace unos días se volvió a escucharlos: motores roncos, curvas cerradas y personas que se sorprendían en la playa. Cala Gamba no está lejos del paseo, sin embargo parece que algunos pilotos pierden de vista la cercanía de los bañistas y de las viviendas. Quien vive aquí ya conoce el juego: breves momentos de calma, luego otro alto nivel de ruido y maniobras peligrosas, como recoge Jetskis vuelven a generar problemas en Cala Gamba – vecinos exigen más controles.

Entre alquiler legal y conductores no autorizados

Muchos Jetskis salen de la rampa pública, que está justo junto a la pequeña bahía. Los arrendadores legales de la zona están tan cansados como los vecinos; denuncian, como apunta Problemas por el alquiler de embarcaciones sin licencia: cuando Es Carbó se convierte en una pista de carreras, que los proveedores ilegales están destrozando el mercado y no cumplen con las zonas de seguridad indicadas. Eso genera situaciones inseguras: bañistas, nadadores con snorkel y niños en flotadores que de repente deben hacer maniobras de evasión. También se han registrado conflictos similares, como Enfado por lanchas a motor en Es Carbó: los vecinos exigen controles más estrictos.

«Se oyen los motores hasta la Calle Punta», dice una vecina que ha vivido aquí durante años. Ella cuenta de familias que por las tardes solo buscan trayectos largos hacia la cala tranquila para bañarse.

Medio ambiente en la mira: la Posidonia oceánica está en juego

Además del ruido y la seguridad, la pradera de Posidonia oceánica es un tema importante. Los vecinos y el club náutico local advierten: recorridos demasiado estrechos y la estela pueden dañar los pastos marinos, que son tan importantes para la ecología costera. Varias voces exigen no solo mayores controles, sino también soluciones técnicas como líneas de boyas más claras y zonas de agua con velocidad reducida.

¿Qué exigen las personas en el lugar?

Los deseos son simples y pragmáticos: presencia visible del Servicio Marítimo de la Guardia Civil o la autoridad portuaria, sanciones por incumplimientos y una clara separación de las zonas de baño y de deportes acuáticos. Algunos proponen horarios fijos de inicio para los Jetskis, otros quieren un límite al número de salidas diarias. Hasta ahora, los vecinos reportan controles solo de forma esporádica —a muchos no les basta.

Quien pase por Cala Gamba se da cuenta rápido: el mar es hermoso, el ambiente está tenso. Sería una lástima si al final las visitas a la playa y la vida marina pagaran el precio. Y sí, un poco menos de ruido al final de la tarde les iría bien a todos.

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