¿Quién olvidó a los muertos en la arena de Sa Coma?

¿Quién olvidó a los muertos en la arena de Sa Coma?

¿Quién olvidó a los muertos en la arena de Sa Coma?

Hace 90 años estalló la Guerra Civil en España. En la playa de Sa Coma, según testimonios, decenas de hombres fueron enterrados en fosas anónimas. ¿Por qué sigue sin aclararse tanto?

¿Quién olvidó a los muertos en la arena de Sa Coma?

Una pregunta central con motivo del 90.º aniversario del estallido de la Guerra Civil

¿Quién es responsable de que en la playa de Sa Coma aún queden preguntas abiertas, cuerpos enterrados, huesos desplazados o recuerdos sepultados, y de casos como el caso Detlev G.? Esa es la pregunta central que este julio recorre las estrechas calles de Sant Llorenç y se apaga en las barras de los cafés de Manacor.

Breve contexto: En las semanas posteriores al golpe del 18 de julio de 1936 desembarcaron en agosto fuerzas republicanas en la costa este, cerca de Porto Cristo y Sa Coma. En septiembre de 1936 se produjeron, según relatos, fusilamientos masivos en la costa; se habla de alrededor de 80 muertos. En los últimos años arqueólogos y forenses han buscado a los desaparecidos en varios puntos de la isla. En total se han recuperado hasta ahora varios centenares de esqueletos; en decenas de casos las familias han podido recibir a sus fallecidos, como recoge Memoria de la isla: el asesinato de Gisela von Stein y sus huellas en Canyamel.

Análisis crítico: La memoria no es una ley natural, se construye —y se disputa. En Mallorca la reparación ha tomado dos vías: por un lado la búsqueda científica con arqueología y genética; por otro, la disputa política en torno a una ley de memoria que en los últimos años ha sufrido retrocesos. Cuando hay leyes en juego y tribunales deciden quién puede excavar y quién no, ya no se trata solo de huesos, sino de la hegemonía en la interpretación política. Recursos financieros, acceso a archivos, la digitalización de documentos: son las palancas silenciosas que permiten o impiden que el recuerdo prospere, como se ve en casos mediáticos y sin resolver como el Hallazgo sin resolver frente a Cala d’Or: la muerte brutal de una joven turista en 1988.

Lo que falta en el discurso público: las voces de los nietos y las nietas. En los debates dominan las disputas jurídicas y los engranajes históricos; los afectados a menudo quedan relegados a un segundo plano, y hay episodios sin aclarar como Hace 37 años sin esclarecer: Presuntamente un niño murió en el tren de aterrizaje de un vuelo con destino a Mallorca. También está poco visibilizada la pregunta de cuántos yacimientos fueron realmente documentados y asegurados de forma sistemática —y qué huellas se han perdido quizá para siempre porque en las últimas décadas se ha construido, asfaltado o hormigonado. Por último, falta una rendición de cuentas transparente: ¿quién paga las identificaciones, quién los entierros dignos, quién los lugares permanentes de recuerdo?

Una escena cotidiana: en un caluroso día de julio, con el ruido de las motos en la Ma-15 y el olor a pescado frito en Palma, paseantes recorren el paseo de Sa Coma. Los niños levantan castillos con arena húmeda, los turistas posan para fotos en la Punta de n'Amer. Nadie ve las cicatrices bajo la superficie; tampoco suelen verse otros hallazgos en playas, como el Cadáver en avanzado estado de descomposición en la playa para perros de Es Carnatge. Una mujer mayor sentada en un banco, que ha crecido aquí, susurra que su tía estuvo desaparecida. Esas voces son los verdaderos testigos, no los titulares.

Propuestas concretas:

1) Base de datos transparente: Un inventario público de todas las excavaciones, hallazgos y resultados de ADN (anonimizados y protegidos para las familias), gestionado por una comisión insular independiente.

2) Puntos locales de recogida de ADN: Equipos móviles que informen a las familias en los municipios, tomen muestras y ayuden con los trámites administrativos. Financiación por parte del ámbito autonómico y estatal con priorización clara.

3) Protección de los yacimientos: Paralización de obras en posibles lugares de hallazgo, obligadas prospecciones arqueológicas antes de actuaciones costeras y un registro para denunciar zonas sospechosas.

4) Educación y trabajo memorial: Currículos que incorporen la memoria regional, así como puntos de recuerdo descentralizados: paneles en accesos a playas, pequeñas estaciones de audio con testimonios y mapas que expliquen el desarrollo de los hechos —de forma factual, local y sin retórica heroica.

5) Apoyo desvinculado de la política: Las exhumaciones y las identificaciones no deben convertirse en rehenes de luchas políticas. Una comisión técnica transversal puede ofrecer protección en este sentido.

Conclusión contundente: No se trata solo de huesos en la arena. Se trata de cómo una sociedad afronta sus capítulos de violencia: si los oculta, los instrumentaliza o se esfuerza de verdad por nombrar a los desaparecidos y reconciliar a las familias. Si Mallorca hoy vive entre tumbonas y cafeterías del paseo, la tarea nos compete a todas y todos: no solo recordar, sino crear las condiciones para que la memoria sea fiable. Si no, los montones de conjeturas y los rumores seguirán siendo los únicos monumentos.

Preguntas frecuentes

¿Qué ocurrió en Sa Coma durante la Guerra Civil y por qué aún se debate su memoria en Mallorca?

En 1936, tras el golpe de julio, fuerzas republicanas desembarcaron en la costa este de Mallorca cerca de Sa Coma. Se habla de fusilamientos masivos y, en años recientes, se han hallado esqueletos y novedades sobre los desaparecidos; la memoria se debate entre investigación técnica y discusiones políticas. Las voces de las familias y la posibilidad de identificaciones y entierros dignos siguen siendo centrales.

¿Qué propuestas se plantean para reconocer y atender a las víctimas en Mallorca?

Se propone una base de datos pública de excavaciones y resultados de ADN, gestionada por una comisión independiente. También se plantean puntos locales de recogida de ADN para informar a las familias y facilitar trámites administrativos. Estas medidas buscan transparencia y apoyo a las familias, con financiación adecuada.

¿Qué papel juegan las leyes y tribunales en las excavaciones y memoria histórica de Mallorca?

En Mallorca, la memoria se ve afectada por debates legales sobre quién puede excavar y cómo se gestionan las identificaciones. Las decisiones judiciales, junto con la normativa, condicionan cuándo y dónde se realizan las excavaciones y qué información queda disponible. Se propone una comisión técnica transversal para proteger el proceso de posibles influencias políticas.

¿Qué derechos tienen las familias para acceder a información y gestionar identificaciones en Mallorca?

Las familias pueden buscar información sobre hallazgos y recibir apoyo para las identificaciones, con un marco que busca transparencia. Se propone que la gestión y el acceso sean claros, con responsabilidad de la comisión independiente y financiación pública. En última instancia, se busca asegurar que los entierros sean dignos y que existan lugares de recuerdo.

¿Qué medidas se proponen para proteger y documentar los yacimientos en la costa este de Mallorca?

Se propone paralizar obras en posibles lugares de hallazgo y exigir prospecciones arqueológicas previas a actuaciones costeras. También se sugiere un registro y mecanismos para denunciar zonas sospechosas. Estas medidas buscan evitar pérdidas de información y asegurar un tratamiento adecuado de los restos.

¿Qué época del año es adecuada para visitar Sa Coma y Manacor y disfrutar de la playa sin perder de vista la historia local?

El verano ofrece buenas condiciones para la playa y para paseos por Sa Coma y Manacor; es un momento para combinar descanso con la lectura de la historia local. Lleva protección solar, agua y calzado cómodo si haces caminatas por zonas costeras. Practicar un ritmo pausado permite apreciar ambos frentes: el paisaje y la memoria.

¿Qué consejos prácticos hay para planificar una visita a la playa de Sa Coma pensando en la historia y la memoria?

Planifica la visita con tiempos para la playa y para espacios de memoria; consulta rutas o paneles informativos en las entradas y busca información local en centros culturales de Sant Llorenç o Manacor. Lleva agua, protector solar y una chaqueta ligera para las noches costeras. Mantén una actitud respetuosa ante testimonios y evidencias históricas.

¿Qué papel tiene la educación y los puntos de recuerdo en Mallorca para entender la Guerra Civil?

Se propone incluir la memoria regional en currículos y establecer puntos de recuerdo descentralizados con paneles, estaciones de audio y mapas que expliquen hechos de forma factual y local. Estos recursos buscan explicar el desarrollo de los hechos sin retórica heroica y con mayor claridad para la ciudadanía. La idea es que el aprendizaje y el recuerdo sostengan una reconciliación basada en datos.

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