Palmeras Washingtonia plantadas en Son Banya, reflejo de disputas sobre el acceso al espacio público.

Son Banya: por qué 280 nuevas palmeras fueron retiradas de repente

Residentes y la policía se sorprendieron: comerciantes plantaron cientos de palmeras en Son Banya — supuestamente para hacer el asentamiento más agradable. La ciudad ordenó retirarlas.

Gran acción de plantación — y muchas preguntas

A primera hora del martes por la mañana, antes de que el sol se elevara sobre las colinas del aeropuerto, llegaron excavadoras hacia Son Banya. Era coincidente con un nuevo gran despliegue en Son Banya. No era una gran obra, sino un proyecto inusual: en las semanas previas habían aparecido allí aparentemente 280 palmeras Washingtonia, cada una valorada en alrededor de 100 euros — haga cuentas: casi 30.000 euros por la fila de árboles. Además se plantaron cuatro nuevos olivos, por los que los responsables, según la estimación municipal, habrían pagado alrededor de 10.000 euros.

La idea detrás

Quién organizó la acción de plantación sigue siendo parte del problema: son círculos que manejan los hilos en el barrio. Según la policía, la intención aparentemente era sencilla: hacer que el asentamiento pareciera menos intimidante. "Al parecer se quería que la gente paseara también de día sin miedo", dice un agente experimentado que no quiso ser citado por su nombre. Primero, según testigos, colgaban banderines y carteles luminosos, luego camisetas y, finalmente, un montón de plantas, algo que evocó debates sobre talas y protestas vecinales como Alarma en Palma: el vecindario se opone a las talas de árboles en la Plaza Llorenç Villalonga.

Por qué intervino la ciudad

Las plantas no permanecieron mucho tiempo. En el plazo de dos días equipos municipales acudieron y retiraron las palmeras; excavadoras trabajaron el martes y el miércoles. La justificación: terreno público, titularidad incierta y la preocupación de que con ello se pudiera camuflar una posesión ilegal (más antecedentes sobre medidas y desalojos: Palma toma medidas: se desaloja Son Banya y el tribunal confirma la propiedad municipal). Además, los investigadores encontraron en una intervención anterior numerosas macetas, un indicio de que la vegetación podría formar parte de una estrategia.

Lo que dicen los vecinos

Desde las inmediaciones se oyen opiniones encontradas. Una vecina lo resumió así: "Las plantas en realidad se veían bien, pero ¿de dónde vienen?" Otro vecino se mostró molesto por la forma de retirarlas: "Se podrían desenterrar y trasplantar a otro lugar, en vez de arrasarlo todo." Comentarios espontáneos como estos muestran que muchos ven el asentamiento con ambivalencia: se valorarían las zonas bonitas, pero no bajo estas circunstancias (véase Cuando los árboles de Palma callan: pinos talados y la confianza perdida).

Quedan preguntas abiertas

Lo que queda son preguntas para la administración y la policía: ¿quién pagó la entrega? ¿Quién dio los permisos —si es que los hubo? ¿Y cambiará la medida la situación en Son Banya de forma duradera? La situación es compleja; una simple fila de árboles no cambia las estructuras. Aun así, la acción ha mostrado lo rápido que pueden chocar la simbología y los derechos sobre el suelo cuando en un barrio de alta tensión de repente se practica una "embellecimiento".

Seguiré atento y, si es posible, en los próximos días aportaré cifras más concretas y declaraciones del ayuntamiento y la policía. A corto plazo queda la imagen: llegaron palmeras, se fueron palmeras — y el debate sobre control y espacio público continúa.

Preguntas frecuentes

¿Por qué retiraron de golpe las palmeras de Son Banya?

El Ayuntamiento retiró las palmeras porque estaban plantadas en terreno público y había dudas sobre quién había autorizado la plantación. También existía el temor de que esa vegetación se usara para dar una apariencia de ocupación más estable o legítima del asentamiento. La intervención se hizo pocos días después de que aparecieran las plantas.

¿Cuánto tiempo estuvieron las palmeras en Son Banya?

Las palmeras no permanecieron mucho tiempo. Según la información disponible, fueron retiradas en el plazo de dos días tras la intervención municipal. Primero actuaron las excavadoras el martes y después continuaron los trabajos al día siguiente.

¿Cuánto costaban las palmeras que aparecieron en Son Banya?

Cada palmera Washingtonia estaba valorada en alrededor de 100 euros, según la información disponible. En conjunto, la fila de unas 280 palmeras sumaba casi 30.000 euros. Además, se plantaron cuatro olivos que, de acuerdo con la estimación municipal, habrían costado alrededor de 10.000 euros.

¿Se pueden trasplantar palmeras retiradas de Son Banya en Mallorca?

En teoría, algunas plantas pueden trasplantarse si se hacen los trabajos con cuidado y en buen estado. De hecho, algunos vecinos criticaron que se retiraran con excavadoras en lugar de intentar moverlas a otro lugar. Aun así, no consta que esa posibilidad se aplicara en Son Banya.

¿Qué intentaban conseguir con las plantas y palmeras en Son Banya?

La sospecha de la policía es que la plantación buscaba hacer el entorno menos intimidante y dar una imagen más amable del asentamiento. Según esa interpretación, también podía servir para que la gente se moviera por la zona con menos miedo durante el día. La autoría y la intención exacta siguen sin aclararse.

¿Qué relación tiene Son Banya con el terreno público en Palma?

La intervención municipal se explicó por las dudas sobre la titularidad del suelo, ya que se trataba de terreno público. Cuando no está claro quién ha autorizado una actuación en ese espacio, el Ayuntamiento puede intervenir para retirarla. En Son Banya, esa fue una de las razones principales para actuar con rapidez.

¿Qué opinan los vecinos de Son Banya sobre la retirada de las palmeras?

Las opiniones son mixtas. Algunas personas dijeron que las plantas se veían bien, pero dudaban de su procedencia y de la intención de fondo. Otras criticaron la retirada porque creen que podían haberse desenterrado y replantado en otro lugar.

¿Qué está pasando en Son Banya y Palma con estas actuaciones municipales?

Lo que ocurre en Son Banya forma parte de una situación más amplia de tensión sobre control, uso del espacio y posibles desalojos en Palma. La retirada de las palmeras no resuelve por sí sola el problema de fondo, que sigue ligado a la titularidad del suelo y a las estructuras que operan en el barrio. Por eso el asunto continúa generando preguntas tanto políticas como vecinales.

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