Interior del Auditorio de Palma con público y escenario iluminado durante un concierto

OSIB 2025/26: Familiaridad, estrellas y pequeñas sorpresas en el Auditorio

La nueva temporada de la Orquesta Sinfónica de las Islas Baleares trae de nuevo clásicos consagrados, solistas internacionales y algunos audaces experimentos sonoros al Auditorio de Palma. Los abonados deberían marcar el 1 de septiembre en rojo en el calendario.

OSIB 2025/26: Familiaridad, estrellas y pequeñas sorpresas en el Auditorio

Llega esa época del año en la que el sol se oculta antes por la tarde y el Auditorio del Paseo vuelve a ser punto de encuentro: el 1 de septiembre abren las taquillas de abono, a comienzos de octubre arranca la temporada —y hasta marzo la sala se llenará en diez veladas con sonidos conocidos y otros por descubrir. La Orquesta Sinfónica de las Islas Baleares apuesta por una mezcla que hace sonreír a los habituales y atrae a los curiosos al cálido vestíbulo, como destaca la Guía de conciertos: inicio de la temporada impresionista.

Cómo suena una noche de concierto (mi recomendación)

Quien viene con regularidad conoce el ritual: a las 20:00 comienza, antes todavía un espresso en el Paseo Marítimo o la última charla en la pequeña cafetería de la esquina del Auditorio. Tras los ensayos se ven músicos hojeando partituras con la taza en la mano; en algún lugar cruje un abrigo, unos tacones hacen clic, y desde la distancia se oye el mar —como una silenciosa obertura.

Lo que conviene apuntar

La apertura, el 3 de octubre, promete colores mediterráneos con el pianista Davide Cabassi: obras de Manuel de Falla y Turina se encuentran con Debussy y el Don Juan de Richard Strauss —una velada que comienza atmosférica y termina con dramatismo, tal como recoge el Deslumbrante inicio de temporada del OSIB.

El 20 de noviembre el director titular Pablo Mielgo continúa el ciclo de Bruckner. En el programa figuran Wagner y J. Colomer como aperitivos, antes de que la cuarta sinfonía de Bruckner llene lentamente el espacio y resuene —ideal para las frías noches de noviembre, como se explica en la Previa del concierto: Wagner, Colomer y Bruckner.

El 4 de diciembre mira hacia adelante: el director invitado Nuno Coelho trae los colores de Lutosławski y el vivaz Raise the Roof de Michael Daugherty, complementados por un raro concierto con instrumentos de cimbalón. Esos experimentos sonoros son pequeñas celebraciones para los curiosos.

En Navidad, el 11 de diciembre, está prevista la Novena de Beethoven. Pablo Mielgo la dirigirá, con solistas como Marta Bauzà y Silvia Tro Santafé y el Coro Studium —una noche en la que la sala respira y canta.

En el nuevo año, el 15 de enero, llega la estrella del violín Frank Peter Zimmermann: el concierto para violín de Frank Martin en sus manos promete intimidad y elegancia. El director Pietari Inkinen complementa con Ma mère l'Oye de Ravel y el Concierto para orquesta de Bartók —dos obras que combinan fuerza y delicadeza con un toque lúdico.

Otra velada a cargo de José María Moreno traerá la Patética de Chaikovski. Antes, el pianista ruso Alekseij Volodin interpretará el temido tercer concierto para piano de Rachmaninov —una prueba de ambiente y técnica para toda la casa.

Tras el descanso de invierno, el 19 de marzo, se reunirán Beethoven (Obertura Leonore nº 3, Sinfonía nº 5) y el primer concierto para piano de Chaikovski; la solista Anna Fedorova seguramente hará saltar chispas. Pablo Mielgo volverá al podio.

El Réquiem de Verdi tendrá una fecha adicional: voz contra orquesta, coro contra espacio —una noche que sumerge el Auditorio en grandes emociones y deja los ecos resonando mucho tiempo después.

Calor romántico habrá el 23 de abril con Olga Kern al piano: el concierto para piano de Schumann y después la octava sinfonía de Dvořák, dirigidos por Rune Bergmann —ideal para las noches primaverales, cuando la ciudad aún huele a jazmín.

Para el cierre, Mielgo continúa su ciclo de Mahler y presenta la décima, incompleta en vida del autor, en una reveladora versión de D. Cooke —un final que invita a la reflexión y abre puertas a ideas para la próxima temporada.

Por qué esto importa para Mallorca

La temporada de la OSIB conecta nivel internacional con arraigo local: solistas de todo el mundo traen visitantes a Palma, pero también llenan las plazas de los vecinos que, por la noche, suelen asomarse desde la cocina para oler la música. Para la ciudad significa densidad cultural, ingresos para la restauración y un poco más de melodía en la vida cotidiana.

Práctico

Fechas, horarios y precios están en la web de la OSIB y en la taquilla del Auditorio. Habituales: reservar pronto —los mejores asientos vuelan. Para los indecisos, un abono tiene sentido si se planean tres o cuatro veladas; también hay Recomendación de concierto: Wagner, Colomer y Bruckner que pueden orientar. Y para quienes prefieren la espontaneidad: a veces aparecen entradas de última hora.

Ya estoy deseando la primera prueba en otoño —el aroma de espresso y de colofonio en el vestíbulo, conversar con caras conocidas y ese instante en el que se apagan las luces en la sala y el mundo exterior se detiene durante dos horas.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo empieza la temporada 2025/26 de la OSIB en Mallorca?

La temporada de la Orquesta Sinfónica de las Islas Baleares arranca a comienzos de octubre en el Auditorio del Paseo. Las taquillas de abono abren el 1 de septiembre, así que conviene mirar fechas con tiempo si se quiere elegir bien. El ciclo se prolonga hasta marzo, con conciertos repartidos a lo largo del curso.

¿Qué conciertos destacados tiene la OSIB en el Auditorio de Palma este invierno?

Entre las citas más llamativas figuran el inicio de temporada con Davide Cabassi, el programa de Bruckner con Pablo Mielgo, la Novena de Beethoven en Navidad y la visita del violín de Frank Peter Zimmermann en enero. También habrá propuestas más abiertas a la sorpresa, como la velada con Nuno Coelho y el concierto con instrumentos de cimbalón. Es una temporada pensada para combinar repertorio muy conocido con otros nombres menos habituales.

¿Vale la pena comprar un abono para la OSIB en Mallorca?

Si se piensa asistir a tres o cuatro conciertos, el abono suele tener sentido porque facilita asegurar sitio y seguir la temporada con tranquilidad. También ayuda a no depender de entradas sueltas, que en las veladas más esperadas pueden agotarse antes. Para quien no quiere comprometerse con toda la programación, seguir algunas fechas concretas también sigue siendo una buena opción.

¿Cómo es una noche de concierto en el Auditorio de Palma?

La experiencia suele empezar antes de que suene la música, con gente entrando con calma, algún café en el Paseo Marítimo y el ambiente propio del vestíbulo del Auditorio. A las 20:00 comienza el concierto, y la sala tiene esa mezcla de recogimiento y expectación que hace que todo se apague durante un par de horas. Es un plan tranquilo y muy ligado a la ciudad, sobre todo en las noches de otoño e invierno.

¿Qué ropa conviene llevar para un concierto en el Auditorio de Palma?

Lo más práctico es ir con ropa cómoda pero un poco más arreglada de lo habitual, sobre todo si el concierto cae en una noche especial. Como a menudo se entra desde la calle y puede refrescar en Palma por la tarde, una chaqueta ligera o un abrigo suele venir bien. En el interior se está a gusto, así que conviene pensar más en la llegada y la salida que en la sala.

¿Se puede ir a los conciertos de la OSIB con niños en Mallorca?

Sí, pero depende mucho del concierto y de la edad del niño. Las veladas más conocidas o más breves suelen ser una mejor puerta de entrada que las obras largas o muy intensas, como ciertas sinfonías o un réquiem. Si la idea es ir en familia, conviene elegir una fecha que encaje con la atención y el horario de los pequeños.

¿Qué conciertos de la OSIB son mejores para empezar si nunca he ido al Auditorio de Palma?

Para una primera vez suelen funcionar bien los programas con obras conocidas o de escucha más directa, como Beethoven, la Novena de Beethoven o piezas de Ravel y Dvořák. También puede ser buena idea elegir una noche con un solista muy destacado, porque ayuda a entrar en la experiencia sin sentirse perdido. Si se busca algo más clásico y comprensible, empezar por una velada de ese tipo suele ser una apuesta segura.

¿Cómo compro entradas para la OSIB en el Auditorio de Palma?

Las entradas y los abonos se gestionan en la web de la OSIB y también en la taquilla del Auditorio. Como algunas veladas pueden tener mucha demanda, es mejor mirar con antelación y no esperar demasiado si hay una fecha que interesa mucho. En ocasiones también pueden aparecer entradas de última hora, pero no conviene contar con ello.

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